La empresa privada fundada en 1976 alcanzó un tope de producción anual de 160 millones de latas y 130 millones de tubos en 2009, según The Canmaker. Desde 2010 le pertenece al Estado

.

Aluminios y Envases del Tuy S.A. (Alentuy), cuyas plantas se ubican en la Zona Industrial II de Barquisimeto, exportaba un promedio de 30 contenedores de pastillas y envases de aluminio al mes, antes de pasar a manos del Estado, de acuerdo con el Sindicato de Trabajadores.

La firma inició operaciones en 1976. Tenía un tope de producción anual de 160 millones de latas y 130 millones de tubos y planeaba abrir una planta en Arkansas, Estados Unidos, según el medio especializado The Canmaker.

Sus empleados indicaron que Alentuy fabricó tres millones de botellas de Coca Cola —uno de sus principales clientes— para el mundial Sudáfrica 2010 y competía en el mercado internacional de tubos colapsibles, envases aerosoles y botellas de aluminio familiares en los anaqueles. Fue ese mismo año cuando Hugo Chávez y Elías Jaua anunciaron su expropiación en la emisión 360 del programa Aló presidente.

En la Gaceta Oficial 39.445 del 10 de junio de 2010 se oficializó la adquisición forzosa de bienes, mediante el decreto 7.463.

El representante del Sindicato de Trabajadores de Alentuy, Julio Escalona, señala que el Gobierno se hizo de la empresa manufacturera como parte de la agenda económica bolivariana, que tenía como principales motores el control de la producción de alimentos, higiene personal y farmacias. “Alentuy elabora envases para esos tres sectores. La expropiación era estratégica porque la materia prima, que es el aluminio, se iba a distribuir desde las industrias básicas. Pero desde entonces Alentuy no está al 100 % de su capacidad instalada”, agrega Escalona.

Las líneas de producción se redujeron de 10 a ocho después del año 2010. Para 2018 contaban con cinco líneas operativas, de las cuales eran utilizadas solo dos.

El año pasado la elaboración de envases se redujo a mínimos históricos. De acuerdo con el Sindicato de Trabajadores de Alentuy, el Ministerio de Industrias acordó suministrar 1.080 toneladas de aluminio anuales, pero en 2018 solo recibieron 360 toneladas. Con esa dotación obtuvieron tubos para chocolates, leches condensadas, cremas y ungüentos cosméticos; aerosoles para medicamentos, cremas de afeitar y químicos.

La paralización de Alentuy ha conllevado al hurto de tableros de maquinarias | Foto: Keren Torres

Esos envases y pastillas solo se vendieron en el mercado nacional, porque desde 2016 no realizan exportaciones. Las plantas se paralizaron en agosto de 2018, fecha en la que se agotaron los inventarios de materia prima, que siguen sin reponerse para 2019.

“Fue una expropiación engañosa. De 800 empleados que había en 2010, quedan menos de 450, porque estamos en el limbo y la única respuesta que nos ofrece la directiva es que no hay recursos”, advierten trabajadores que resguardaron su identidad.

Seis juntas administradoras han pasado por Alentuy con la promesa de recuperar la producción. “Todas las juntas han fracasado”, señala Escalona.

El ingeniero Genaro Lugo es el actual presidente de Alentuy y quien ha ocupado más tiempo ese cargo: cuatro años. Durante su gestión, específicamente en el año 2016, se reactivaron las exportaciones de aerosoles y envases de aluminio a Brasil.

Solo dos de los 18 montacargas que tiene la empresa están operativos | Foto: Keren Torres

“Con el apoyo de la empresa brasileña Hocaiz-Group, traída a Venezuela, se han venido estableciendo todos los mecanismos necesarios para la exportación. Recientemente salió un container con 422.000 envases de aerosoles para la empresa Bastos, organización que representa el mayor envasador de aerosoles de la República Federativa de Brasil”, le declaró Lugo a los medios en octubre de 2016, cuando salía uno de los cargamentos.

Sin embargo, los trabajadores desmontan parte de esa versión. “Esos envases estaban listos desde 2010 y promocionaron la exportación como una novedad, cuando éramos uno de los fabricantes más competitivos de Latinoamérica”, señalaron.

Sin producción ni envíos internacionales, Alentuy pasó de ser la fábrica de envases más grandes de Venezuela a una estatal que solo tiene ingresos por la venta de pastillas y aerosoles almacenados en la planta desde hace años.

Los trabajadores consultados por El Pitazo denunciaron que la directiva facturó a la empresa privada y de la competencia Aluminios Dialca 42 toneladas de pastillas de aluminio —materia prima de los envases de aluminio hechos en Alentuy—, pero desconocen cuál fue el costo o si se tradujo en beneficios para el mantenimiento de las dos plantas que lucen deterioradas.

Trabajadores de Alentuy indican que los números de la empresa están en rojo y tienen más de seis meses esperando por materia prima | Foto: Keren Torres

No sería la primera venta de materia prima autorizada por el presidente de Alentuy, Genaro Lugo. En un comunicado de prensa suscrito por los ministerios de Industrias y Comunicación, Lugo reveló que entre enero y mayo de 2018 comercializaron 50 toneladas de aluminio a otros fabricantes de envases, sin especificar de quiénes se trataba.

El 16 de enero El Pitazo solicitó, a través de una comunicación escrita, una entrevista con algún vocero de la empresa. Lugo recibió la carta y aceptó ser entrevistado. La cita acordada fue el 17, un día después, a las 10 de la mañana. Sin embargo, la entrevista no se concretó. Lugo ese día se disculpó y explicó a las reporteras que no tenían autorización para dar información a medios de comunicación.

DÉJANOS TU COMENTARIO