Eurodiputados plantean sanciones, investigación de la CPI, pero también diálogo en Venezuela

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Estrasburgo. El pleno del Parlamento Europeo (PE) se mantiene dividido respecto a cuál debe ser la respuesta europea ante la situación en Venezuela, y mientras los conservadores y reformistas piden una «amenaza creíble de sanciones», la izquierda unitaria continúa reclamando no interferir.

En un debate a última hora de este 16 de julio, la alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Federica Mogherini, recordó que el bloque respaldó oficialmente el informe de la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, sobre las violaciones de las libertades fundamentales en Venezuela.

Además, la UE se mostró dispuesta a comenzar el trabajo para aplicar sanciones selectivas a los miembros de las fuerzas de seguridad implicados en torturas y otras graves violaciones de los derechos humanos.


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«La situación es crítica y empeora cada día», advirtió Mogherini ante el pleno, en el que calificó de «chocante» la muerte del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo cuando estaba bajo custodia de las fuerzas de seguridad venezolanas y recordó que han pedido una investigación que lleve a los responsables ante la justicia.

«La situación es cada vez peor, la UE debe trabajar para poner fin a esta pesadilla», reclamó el eurodiputado del PP Francisco Millá Món, quien afirmó que la muerte de Acosta ha demostrado que «eran necesarias sanciones para los responsables de las violaciones de derechos humanos».

También el eurodiputado popular Leopoldo López Gil, padre del opositor venezolano Leopoldo López, pidió hoy al resto de grupos que apoyen este jueves la resolución sobre la situación en Venezuela y contribuir así a que «cesen la represión, la violencia y las violaciones a los derechos humanos» en el país suramericano.

Salida política y negociada

El eurodiputado socialista Javier López, por su parte, recalcó la solidaridad con el pueblo venezolano y, de cara a la nueva legislatura europea, reivindicó de nuevo que «la única salida posible es pacifica, política y negociada» y con «elecciones libres y justas monitorizadas por comunidad internacional».

Por su parte, la eurodiputada del PNV Izaskun Bilbao subrayó que el informe de la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos hace «más urgente que nunca» el envío de ayuda humanitaria a la altura de la crisis que vive el país y un proceso de transición a la democracia.

CPI y sanciones

«Las cifras de represaliados, asesinados y desplazados forzosos (…) justifican una investigación de la Corte Penal Internacional contra los jerarcas del régimen y sanciones para bloquear su patrimonio», afirmó Bilbao.

El eurodiputado de Vox Hermann Terstch fue, por su parte, una de las voces más duras en favor de las sanciones al régimen, y afeó a Mogherini que represente la «pasividad» con la que se ha tratado la crisis venezolana en los últimos años.

«No hablamos de políticos al uso, hablamos de una banda de criminales«, criticó Tertsch, que reclamó una «amenaza creíble de sanciones».

Entre los eurodiputados españoles, la opinión disonante la encabezó el eurodiputado de IU Manu Pineda, que dijo que la Eurocámara hará «el ridículo» si aprueba este jueves una nueva resolución sobre Venezuela.

«La UE debe respetar el derecho internacional, la no injerencia en las decisiones soberanas de los pueblos y levantar las sanciones. Se dicen preocupados por el pueblo venezolano, pero exigen medidas que generan más sufrimiento», alertó Pineda, que pidió a Mogherini que «deje de amenazar con sanciones y siga reclamando diálogo y moderación». EFE

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