Gobierno de Trump dejó pasar la oportunidad de saber más sobre los generales de Maduro

Después de días de debate interno, el recién encargado gobierno de Donald Trump rechazó la solicitud, ya que no tenía sentido ayudar a un miembro de Alto Mando de un gobierno socialista al que consideraban ya de corrupto y delincuente, pero que aún no estaba preparado para enfrentar

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Foto: Cortesía Reuters

El inusual pedido de un venezolano, quien se dirigió a la Casa Blanca en mayo 2017 para enviar a su hijo de 3 años a Boston y hacerle una cirugía cerebral fue el chance. El general Iván Hernández, jefe de la Guardia de Honor Presidencial y de la Dirección de Contrainteligencia Militar, necesitaba las visas para los miembros de su familia.

Después del debate interno, el recién encargado gobierno de Donald Trump rechazó la solicitud, ya que no tenía sentido ayudar a un miembro de Alto Mando de un gobierno socialista al que consideraba corrupto y delincuente, pero que aún no estaba preparado para enfrentar.

Esa decisión, revelada a The Associated Press por un exfuncionario estadounidense y otra persona familiarizada con las discusiones internas, podría haber pasado desapercibida si el asesor de seguridad nacional John Bolton no hubiera advertido a Hernández en la televisión en vivo como uno de los tres miembros del régimen que respaldaron un plan, supuestamente a último momento, para derrocar al presidente Nicolás Maduro.

También podría haber sido una de las muchas oportunidades perdidas para ganarse el favor de la Fuerza Armada normalmente impenetrables de Venezuela.

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Los Estados Unidos También rechazaron un canal de retorno al líder de los posibles desertores, el ministro de Defensa Vladimir Padrino López.

Bolton dijo que Hernández, Padrino y el presidente del Tribunal Supremo, Maikel Moreno, optaron por quedarse con Maduro en el momento de la verdad: cuando diputado Juan Guaidó, apareció el martes en un elevado de la autopista Francisco Fajardo, a la altura de la base aérea La Carlota, rodeado de un grupo de tropas armadas y el preso político Leopoldo López en libertad, listo para lo que dijo era la “fase final” de una cruzada para rescatar la democracia venezolana conocida como Operación Libertad.

“Me dicen que el documento es largo -15 puntos, creo- y habla de garantías para los militares, para una salida digna para Maduro y para (la asunción) de Guaidó como presidente interino”, dijo a la cadena de televisión en línea venezolana VPItv.

Los tres funcionarios no han negado directamente que estuvieran en conversaciones con la oposición, pero han reafirmado su lealtad a Maduro y permanecen en sus puestos. Un cuarto sujeto, el general Manuel Figuera, jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia, Sebin, rompió la cadena de mando y acató la orden de Guaidó con el indulto a López. Con este acto de desacató a Maduro, él desapareció de la escena.

Pero algunos analistas dudan de los altos oficiales militares que han acumulado un inmenso poder bajo Maduro, quienes son sancionados por el gobierno de los Estados Unidos y considerados como traidores. En su lugar, especulan que la oposición y por extensión Washington, pudieron haber sido engañados por agentes de la inteligencia cubana que estarían en Venezuela.

En un “madrugonazo” transmitido en cadena de radio y televisión, el ministro de la Defensa Padrino junto a Maduro confesó: “Tratan de compararnos -el gobierno de Trump- como si fuéramos mercenarios”.

Una pista de la distancia adoptada por algunos oficiales, de unirse a cualquier complot respaldado por los Estados Unidos, se puede encontrar en el pasado reciente donde hasta la simple gestión de visas -para casos de salud- fueron infructuosas con funcionarios estadounidenses.

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