Empresa de Luxemburgo crea congelador para almacenar vacunas a -20 y -80 grados

Luc Provost, director ejecutivo de la empresa luxemburguesa B Medical Systems, informó que los congeladores tienen una capacidad para almacenar hasta 300.000 vacunas en un ultracongelador de 700 litros

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| Foto: archivo referencial

Hosingen (Luxemburgo).- La distribución, almacenamiento y conservación de los viales de las vacunas contra el COVID-19 como las de Pfizer y Moderna es un auténtico reto logístico por las bajísimas temperaturas que necesitan, -20 y -70 grados, respectivamente, elementos esenciales para una empresa de Luxemburgo, fabricante de ultracongeladores.

“Eso nos hizo pensar: necesitamos desarrollar un equipamiento que pueda almacenar los dos perfiles de temperatura, porque los Gobiernos no van a asumir el riesgo de comprar algo que no sirva después”, dice en una entrevista con EFE el director ejecutivo de la empresa luxemburguesa B Medical Systems, Luc Provost.

De este modo, la compañía decidió desarrollar un congelador que puede almacenar vacunas a una temperatura de -20 a -80 grados, explica Provost, cubriendo así todo el rango de temperatura, agilizando las cuestiones logísticas y convirtiéndose, junto con otra marca estadounidense, en los únicos que lo han hecho, asegura a EFE el CEO de B Medical.

Según indica Provost, los viales se almacenan en el empaquetado original del fabricante que, en el caso de Pfizer/BioNTech, se parecen a cajas de pizza, bromea el CEO de B Medical. Tienen capacidad para almacenar hasta 300.000 vacunas en un ultracongelador de 700 litros.

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Pero este particular contenedor no es apto para transporte. Para ello, son necesarias cajas específicas con hielo seco que permiten transportar a -80 grados durante cinco días y que cuentan con un registrador de datos que muestra en directo en Google Maps dónde está la vacuna, a qué temperatura, cuál es la temperatura ambiente y si hay una alerta, cuenta Luc Provost.

A través de este dispositivo de trazabilidad, se envía un correo electrónico o un SMS para cubrir también las necesidades de aquellos lugares que no cuentan con conexión a internet a la persona a cargo de tomar acciones al respecto.

Una vez en el lugar de destino, los viales deben introducirse en este ultracongelador, que impide que se rompa la cadena de frío y que mantendrá las vacunas a largo plazo.

Gran distribuidor en Latinoamérica

Según dice Provost, los clientes de B Medical suelen ser los propios Gobiernos, que canalizan la compra a través de sus ministerios de Sanidad, aunque en ocasiones organizaciones como Unicef o el Banco Mundial se encargan de realizar la gestión por los Estados.

Entre sus principales clientes se encuentra Latinoamérica, adonde, tras sus próximas remesas, enviarán ultracongeladores a países como Perú, Colombia o Panamá. “Hace unas semanas llegó un pedido de 4 millones de euros para Perú”, asegura Provost.

En su país de origen, Luxemburgo, sus equipamientos copan el 100% del mercado, lo que asegura, es una gran ventaja para el país, porque no necesitan cambiar, ni asumir riesgos. “Todo está cubierto por los equipamientos que hacemos aquí”, añade el luxemburgués.

Crecimiento exponencial

Hasta el momento, sus equipamientos se destinaban principalmente a la investigación: “Las industrias farmacéuticas como Glaxo, Sanofi o el Instituto Pasteur los usaban para el desarrollo de nuevos medicamentos o nuevas vacunas”, señala Provost, entre ellas, la del ébola, que también requiere una muy baja temperatura de conservación.

Sin embargo, debido a la crisis de COVID-19, B Medical ha quintuplicado su producción en el último año, pasando de 4.000 equipamientos a más de 20.000.

No obstante, y pese a que no es fácil encontrar gente para producir en el norte de Luxemburgo, la empresa está ampliando su capacidad. Ahora cuenta con 250 personas en plantilla, a lo que se suman otras 70 con un contrato temporal y, además, está construyendo otra fábrica junto a las instalaciones ya existentes de B Medical.

Prevén que la capacidad de producción se amplíe para contratar a unas 100 personas más.

Para esta ampliación, explica, la empresa recibió un total de 5,7 millones de euros de parte de la UE, canalizados a través del Ejecutivo de Xavier Bettel, de quien, asegura, ha obtenido mucho apoyo.

Su modelo de negocio les ha llevado ahora también a EE. UU., con una planta de distribución, y a India, lugar estratégico donde, según asegura Provost, se produce más o menos el 70% de las vacunas a nivel mundial. “Estar cerca de esa producción es muy importante para nosotros”, concluye el CEO de B Medical.

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