Crónica de un caraqueño varado en Mérida por falta de gasolina

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Mérida.- Carlos Moncada es un caraqueño que viajó a la ciudad de Mérida a visitar a sus padres. Sus planes iniciales eran regresar a Caracas el lunes 13 de mayo, luego de compartir con su mamá el tradicional Día de las Madres.

Los días previos ya se presentaban colas en las bombas de gasolina. Él, con la esperanza de que estas disminuyeran, dejó pasar unos días. Contrario a ello, la situación empeoró cada día. Fue el lunes 13 de mayo a las 4:00 pm cuando comenzó su odisea: luego de 11 horas en cola le dieron la noticia de que la gasolina se había acabado.

En Mérida existen diversos grupos de WhatsApp en donde los habitantes se van informando de los posibles lugares en donde va a llegar el codiciado combustible. Por medio de uno de estos grupos, Carlos determinó cuál sería la nueva estación en la que pasaría la noche. Así inició una nueva cola a las 3:00 am del martes 14 de mayo. Para la hora, Carlos estima que tenía 120 vehículos por delante. Conversando con los primeros en la cola, estos le informan que habían llegado a las 8:00 pm del lunes.

Transcurrida toda la madrugada, pasó la mañana del martes sin información certera de si la gasolina llegaría a esa estación. La larga espera mostró un poco de luz cuando a las 6:00 pm, aproximadamente, llegó el camión cargado de combustible.

Los VIP de la cola

Les comenzaron a surtir la tan esperada gasolina, pero la sorpresa fue que pasada dos horas, la cola no avanzaba. Fue cuando Carlos y quienes se encontraban igual que él descubrieron la figura de los VIP. La cola que avanzaba era para “los coleados, los contactos, los enchufados, funcionarios de entes públicos y los que pagan en dólares”.

Fue solo hacia pasadas las 8:30 pm cuando la cola de quienes llevaban horas allí comenzó a avanzar. Luego llegó el aviso de que la estación de servicio trabajaba hasta las 9:00 pm. Según anuncian, debido a la situación, extenderían el horario por una media hora. Poco después de las 9:00 pm, estando ya cerca de la isla, se fue la luz, lo que trajo como consecuencia la inoperatividad de la estación de servicio.

Otra noche más

Carlos quedó en el puesto sexto para surtir. Con la experiencia de la noche anterior, los conductores decidieron organizarse, marcaron los carros y conversaron con los funcionarios de la Guardia Nacional que se encontraban en el lugar, a quienes les hicieron la aclaratoria de que la estación se estaba quedando sin ningún carro adentro y de que a la mañana siguiente deberían comenzar a surtir con los que se encontraban en la cola. Para el momento, la cola superaba los 200 vehículos y sus respectivos choferes estaban decididos a esperar, a riesgo propio, pues los organismos competentes no brindan seguridad.

Otra noche en donde los vehículos se convirtieron en el dormitorio y hogar de estos venezolanos. En horas de la madrugada fueron despertados quienes se encontraban más atrás y les pidieron que se movieran tanto como pudieran, pues la delincuencia estaba actuando, despojando de sus pertenecías a quienes solo buscaban un poco de gasolina.

Amaneció el martes

A las 5:00 am, el grupo que se había organizado decidió caminar a la estación. La sorpresa fue encontrarse con que para esa hora había una fila de 30 vehículos, aproximadamente, listos para surtirse. La organización que este grupo de ciudadanos había realizado, sumada a su firmeza, logró impedir que se concretara por segundo día consecutivo el atropello en contra de estos venezolanos que, así como Carlos Moncada, ya superaban las 33 horas para surtir un tanque de gasolina en Venezuela, país que ha sido referencia en el mundo por su petróleo y ahora por su caos y su postración.

Infociudadana Yusleiny Aristiguieta @loisinet

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