Waraos reportan operativos militares en comunidades señaladas de organizar salidas clandestinas a Trinidad

150 familias indígenas afirman que son objetos de amenazas, amedrentamiento y allanamientos por parte de la Guardia Nacional, que patrulla las zonas desde donde se realizan zarpes clandestinos hasta Trinidad y Tobago

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Los operativos de patrullajes constantes de la Guardia Nacional genera situación de zozobra en las familias indígenas de Delta Amacuro. Foto: Melquiades Ávila

Habitantes de la comunidad warao Pueblo Blanco, ubicada en la parroquia Juan Millán, sector fluvial del Orinoco, denunciaron el pasado 25 de junio unos supuestos procedimientos violentos de oficiales de la Guardia Nacional. Según los denunciantes, los uniformados estarían realizando operaciones de control y patrullaje en comunidades consideradas como puntos de salidas clandestinas a Trinidad y Tobago.

Un indígena identificado como Sixto Marcano confirmó la presencia constante de los efectivos y funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) por las inmediaciones de la comunidad, y dijo que estos les hacen seguimientos a las embarcaciones que parten a la isla caribeña.

Según Marcano, los militares y funcionarios policiales irrumpen en las viviendas a altas horas de la madrugada. «A las 2:00 am llegaron vestidos de negro y verde en dos lanchas, rompieron la puerta, entraron a mi casa, voltearon todo, portando armas largas”, aseguró.

Una sexagenaria, que prefirió reservar su identidad, relató que se vio obligada a salir de su comunidad por la zozobra creada por los militares en la zona. “Perdimos la tranquilidad. No nos dejan dormir en paz porque aparecen de un momento a otro. Entran a las casas y atropellan a las familias; por eso los niños se asustan y empiezan a llorar”, refirió.

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Sixto Marcano contó que esta es la tercera incursión que tienen los hombres uniformados en la comunidad. “Dicen que están buscando a las personas o la embarcación que salen de forma ilegal hasta Trinidad y Tobago”, sostuvo el habitante warao mientras mostraba las facturas legales de las piezas y de los motores que le confiscaron en la última operación.

Pueblo Blanco es un caserío indígena situado en el margen derecho del río Macareo, un afluente del Orinoco que conduce hacia la costa de Delta Amacuro. Está conformado por 150 familias waraos, que viven de la producción del agro y de la pesca. Sin embargo, las autoridades de seguridad consideran que el sector es uno de los puntos de salidas clandestinas de tráfico de personas hasta Trinidad y Tobago.

Sobre el tema migratorio ilegal de venezolanos desde el Delta Amacuro se pronunció el activista Orlando Moreno. “A pesar de los peligros que enfrentan en el camino de huida, de la exposición a tratos discriminatorios y del riesgo de caer en manos de redes de tráfico y trata de personas, los venezolanos se van en busca de refugio y protección”, declaró.

De acuerdo con el representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) para el sur de América Latina, Juan Carlos Murillo González, al menos 5.000 venezolanos abandonan el país diariamente.

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