Jersis Fernández, la joven decapitada que soñaba con emprender en El Callao

Dayana Ortega, madre de la joven de 22 años, contó a El Pitazo que su hija tenía tres años viviendo en El Callao, aunque era oriunda de Chichiriviche, estado Falcón. Ortega se enteró que su hija había sido asesinada al ver en redes sociales la foto de su cabeza en una plaza de la población minera al sur de Bolívar

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Fernández dejó a tres hijos en estado de orfandad | Foto: cortesía familiares

El Callao.- Jersis Fernández y su madre tenían tres años sin verse, pues la joven de 22 años había decidido mudarse a El Callao, la población minera al sur del estado Bolívar, junto a su pareja quien era de esa zona del país. Fernández dejó su trabajo en una tienda en Chichiriviche, estado Falcón y viajó 1.100 kilómetros.

“Nosotros no queríamos que se fuera para El Callao, era muy lejos y no conocíamos a nadie en esa zona, pero fue decisión. Se fue y no pudimos hacer nada. Su hija mayor, que tiene siete años, se quedó conmigo y su bebé de cinco años con sus padrinos”, contó Ortega a El Pitazo.

Pocos meses después de eso, Ortega decidió irse para Colombia, con el fin de mejorar su calidad de vida y su estabilidad económica. Es por esto que tenía tres años sin ver a su hija, más allá de fotografías y videollamadas casi a diario.

La última fotografía que Ortega vio de su hija es una imagen que bloqueó en su mente. En horas del mediodía del 29 de septiembre le llegó a su teléfono una imagen de dos personas decapitadas en la Plaza El Jobo; ambas cabezas estaban dentro de un bolso azul. Su temor más grande fue al confirmar que una de esas cabezas era la de su hija.

“Esa foto hizo que me volviera loca, no sabía qué hacer, yo quería irme corriendo, pero estoy lejos, ni siquiera sé dónde queda El Callao, nunca he ido para allá. No quiero ni recordar eso, lo quiero borrar de mi mente. Cuando lo recuerdo siento que el corazón se me va a salir”, relató entre lágrimas la madre de Jersis Fernández.

Jersis Fernández había desaparecido desde el domingo 26 de septiembre, por lo que su familia estaba desesperada, no sabían nada de ella, cosa que nunca hacía, pues a diario le mandaba mensajes a su mamá.

“La última vez que hablé con ella fue el sábado 25 de septiembre, cuando me mandó un audio diciéndome que unos amigos la iban a ayudar con un dinero y se iba a ver con ellos el domingo. Ese día me mandó un mensaje temprano, pero cuando le respondí, ya no lo vio. Desde ese momento desapareció, ella no era así, yo sabía que algo pasaba”, dijo Ortega.

La abuela de Jersis Fernández estaba de visita por esos días en El Callao y ella se quedó con el niño menor, de dos años, mientras la joven salía, pero al no aparecer estaba desesperada. El miércoles en la noche, luego del hallazgo de las cabezas, amistades de Fernández lograron que la señora se regresara para Falcón, sin que supiera lo que había sucedido. Evitaban que supieran lo que había sucedido con su nieta.

Sueños quedaron atrás

“Mi hija soñaba con montar un negocio en El Callao para tener sus propios ingresos y ayudarnos como familia. Las veces que hablaba con ella me pedía que fuera para allá con ella, pero yo estoy establecida en Colombia y no conocía a nadie allá”, comentó Ortega.

Una semana después, las autoridades del Cuerpo de Investigaciones Científicas no han dado con la identificación oficial de las dos personas decapitadas; sin embargo, una fuente del organismo de seguridad aseguró a El Pitazo que todo apunta a que una de las víctimas es Jersis Fernández. La otra persona es un hombre pero todavía esperan las pruebas forenses.

Hasta el momento se desconoce lo que ocurrió. El 29 de septiembre dos hombres en una moto dejaron un bolso en la Plaza El Jobo, cuando los transeúntes se acercaron a ver el contenido, encontraron las dos cabezas.

Fuentes de la población de El Callao indicaron a El Pitazo que el viernes 24 de septiembre había sido asesinado por la Guardia Nacional Jhonathan Jaramillo, quien era la pareja de la joven y, supuestamente, pertenecía al grupo armado El Perú.

Para entonces Fernández estuvo privada de libertad día y medio mientras hacían averiguaciones, pero fue liberada. Por lo que vecinos del sector estiman que el asesinato de la joven esté relacionado el del padre de su hijo. Sin embargo, esto no ha sido confirmado por autoridades policiales, ni por familiares de la joven.

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