Bolívar | UCAB denuncia explotación sexual de mujeres en campamentos mineros

Explotación sexual, trata de personas y prostitución forzadas son algunas de las formas de esclavitud moderna a las que son expuestas las mujeres que migran a los campamentos mineros del estado Bolívar, según el informe publicado por el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello en Guayana

545

Ciudad Guayana.- El Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello en Guayana señaló en un informe las formas de esclavitud moderna de las que son víctimas las mujeres en el contexto minero del estado Bolívar. La presentación fue realizada por las investigadoras Bibi Borges y Eumelis Moya, representantes del Centro de Derechos Humanos. Así como por el vicerrector de la extensión Guayana, Arturo Peraza.

Entre las prácticas de esclavitud moderna que viven de manera diferenciada las mujeres que trabajan en los sectores mineros del estado Bolívar hay trata de personas, prostitución forzada y esclavitud sexual. “Las organizaciones denuncian feminicidios y desapariciones, pero la falta de institucionalidad y de leyes que protejan a las mujeres crea una cultura de terror y miedo en la zona que lleva a la trata de personas, prostitución forzada y esclavitud sexual que favorecen la explotación minera”, indicó Borges.

La abogada e investigadora Eumelis Moya aclaró que el propósito de los grupos armados no es la esclavitud moderna, pero para poder tener el control de los yacimientos mineros realizan estas acciones. “En estos contextos se gestan condiciones de vida que no mueren en el contexto minero, sino también al resto del estado y el país. Esto no es secreto para nadie”, aseguró Moya en medio de su intervención.

LEE TAMBIÉN

Habitantes de El Callao denuncian militarización en sector minero El Perú

Borges explicó que las mujeres están afectadas de manera diferenciada porque no están en posición de liderazgo, sino en las labores de cuidado, gestión social y prácticas de esclavitud. Es decir, se repiten patrones de estereotipos de género que favorecen la violencia. Además de las malas condiciones de trabajo, en donde no hay conexiones eléctricas seguras, no hay cocinas, no hay agua potable, pues deben cocinar con agua contaminada de mercurio. Así como la mala condición de los campamentos mineros, que según explican las investigadoras, son toldos de plástico que se aguantan con cuatro palos de madera.

“Hay mujeres que trabajan en la extracción minera. Mujeres que son muy delgadas y las usan para minas subterráneas y no pueden pasar personas muy grandes porque se derrumban, entonces entran mujeres, niños y adolescentes”, relató Moya.

Sexualización de niñas y adolescentes

Borges destacó la demanda de mujeres jóvenes, niñas y adolescentes en las minas. La sexualización de estas mujeres entre 12 y 35 años es en condiciones de pobreza por la Emergencia Humanitaria Compleja. “Las mujeres jóvenes o consideradas vírgenes tienen un valor superior asociado a estereotipos de género. Provienen de diferentes estados del país que van a estos lugares en donde piensan solucionar su situación económica, se convierte en un espacio que las violenta y pone en riesgo su integridad”, manifestó la investigadora y abogada Borges.

Moya reveló que los hombres mineros confiesan preferir a mujeres jóvenes, por las que no han tenido relaciones sexuales pagan entre 12 y 13 gramos de oro, equivalente a 480 o 520 dólares. Las trabajadoras sexuales son engañadas, les prometen condiciones laborales dignas, el poder de decisión de los clientes que van a tener y el pago. Nada de esto se cumple, pues trabajan en espacios con hamacas divididos por plásticos, según explicaron las investigadoras.

Según el informe, no hay cifras oficiales de la prostitución en El Callao, pero una fuente de la Policía del estado Bolívar estimó unas 3.500 mujeres en estas condiciones. No tienen poder de decisión, ni pueden dar su consentimiento, muchas son víctimas de la trata de personas.

Miles de venezolanos en las zonas más desconectadas de nuestro país visitan diariamente El Pitazo para conseguir información indispensable en su día a día. Para muchos de ellos somos la única fuente de noticias verificadas y libres de parcialidades políticas.

Sostener la operación de este medio de comunicación independiente es cada vez más caro y difícil. Por eso creamos un programa de membresías: No cobramos por informar, pero apostamos porque los lectores vean el valor de nuestro trabajo y contribuyan con un aporte económico que es cada vez más necesario.

Forma parte de la comunidad de Superaliados o da un aporte único.

Asegura la existencia de El Pitazo con una contribución monetaria que se ajuste a tus posibilidades.

HAZTE SUPERALIADO/A

Es completamente seguro y solo toma 1 minuto.