Alumnos siguen ausentes en las escuelas del municipio Guajira

Escuelas cercanas de la zona fronteriza venezolana están cada vez más vacías. La situación económica y otros factores trastocan a los niños de las distintas instituciones educativas de la parroquia Guajira

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el ausentismo de alumna se ve mucho en las escuelas que están cerca de la frontera colombo-venezolana. Foto: Eira González

El ausentismo se ha convertido en un fenómeno  sin control en el sistema escolar en el municipio Guajira, situación que surgió de forma inesperada  y con mayor fuerza aún.  El equipo de El Pitazo en la Guajira realizó una encuesta con los estudiantes de los distintos colegios de la comunidad de Guarero y en la población de Paraguaipoa, donde se pudo notar la apatía de los alumnos de bachillerato y básica de las escuelas Francisco Babini, Intercultural Yanama y C.E.I madre Laura.

“Mi salón se ve vacío, a veces van ocho alumnos  y somos 25 en total. Yo llego a mi salón a la 7:00 am para recibir mi primera clase y el profesor no viene y pierdo toda la mañana esperando. De todas las materias solo dos puedo ver  hasta el mediodía y cuando llego a la casa mi mamá me pregunta si me colocaron actividades y simplemente digo que ‘no’, porque en realidad no me ponen tarea, cosa que desanima a los muchachos. Yo por ahora estoy asistiendo dos veces a la semana”, señaló Josué González, estudiante de segundo año de bachillerato.

“A nosotros nos dijeron que nos regresáramos a casa porque la maestra no llegó, ya que se encuentra enferma”, señaló Aní Sánchez, alumna de primaria de la escuela Puerto Aléramo, quien retornaba a su residencia acompañada de su hermanita.

Emily González, una niña de ocho años de edad que cursa cuarto grado, manifestó su preocupación, ya que lleva una semana sin asistir al colegio.

La falta de alimento le impide a González asistir todos los días a su escuela. ”A veces no voy porque no tenemos desayuno; mi mamá solo me da chicha y eso no me llena. Mi abuelo nos ayuda, pero no alcanza para todos mis hermanitos. Una vez me desmayé porque me fui sin desayunar; antes  nos daban caraotas sola en el colegio. Cuando no asisto a la escuela me voy a comer en el comedor que queda  en  La Raya, allá voy con mis hermanitos a comer pan con queso y leche fría. En el almuerzo nos dan arroz con pollo o pasta con mucha salsa  y jugo de guayaba; yo llevo un pote vacío para traer comida, la señora que cocina me regala y traigo para la cena”, contó.

Por su parte, Yoraima González, maestra del C.E.I madre Laura, señaló que después del asueto de Carnaval y Semana Santa, los niños dejaron de asistir. Su matrícula es de 52 niños y sólo llegan dos o, si es mucho, llegan cuatro niños. “Desde febrero estoy atendiendo dos salas, ya que la maestra de la sala b  renunció a su cargo, eso es otro  de los factores que desequilibra el aprendizaje de los niños”, comentó.

Diariamente se puede observar la ausencia de alumnos en las instituciones educativas. En las listas de asistencia sólo llegan de 6 a 10 alumnos en cada sección, narró Marianela González, subdirectora de la escuela Francisco Babini. 

“Esto es preocupante porque cuando paso la lista de asistencia en la sección de quinto b solo asistieron tres varones y dos hembras, así tenemos que dar clase porque el ministerio  nos paga. La ausencia de algunos docentes ha causado la reorganización de los colegios para cubrir espacios vacíos, interrumpiendo las enseñanza y desmotivando a los alumnos. Es que a fondo, este problema está afectando la calidad y la continuidad pedagógica de los niños”, explicó Marianela.

A pesar de los horarios especiales implementados por el cuestionado Gobierno, los alumnos no recobran el ritmo de los horarios de clase.

La falta de maestros y de alimentos son factores que han desequilibrado la atención de los niños, muchos dejan de asistir al colegio para asegurar un plato de alimento y así  distraer el hambre que desconcentra a muchos alumnos de la región.

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