Teleférico de Caracas reabrió luego de 46 días de mantenimiento imperceptible

meta_vamdg

Caracas.– Carmen Milagros García invirtió 7.000.000 de bolívares en mercancía durante la primera quincena del mes de julio para abastecer por completo el negocio que atiende desde hace dos años en el Sistema Teleférico Warairarepano.

Pensando en la llegada de las vacaciones, gastó cerca de 600 dólares en manzanas caramelizadas, alfajores, galletas, suspiros, malvaviscos, chocolates, bocadillos de guayaba, fresas, duraznos y crema chantillí.

Foto: Ronald E. Peña.

El sábado 27 de julio, justo antes del Día del Niño, Carmen recuerda que los supervisores anunciaron una avería en el sistema eléctrico que hace funcionar los funiculares que viajan desde la estación principal en Maripérez hasta El Ávila.

Esa tarde, todo se detuvo y quienes estaban en la montaña debieron bajar en patrullas de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Al día siguiente, empleados del lugar informaron a los visitantes que el cierre se debía a una falla no precisada. A Carmen le dijeron que no podría trabajar hasta nuevo aviso porque el motor había presentado daños luego del apagón ocurrido el 23 de julio que había afectado a 21 estados del país. Ella perdió los 7.000.000 de bolívares que había invertido.

| Foto: Ronald E. Peña.

Sin embargo, no fue sino hasta el 1° de agosto que la compañía anunció, a través de Twitter, la suspensión del servicio: “Nos encontramos en actividades de mantenimiento, deben estar atentos a nuestras redes sociales para el restablecimiento de nuestras funciones. Pedimos disculpas por las molestias ocasionadas”.  

El 12 de septiembre, la compañía anunció la reapertura del teleférico, “después de una intensa labor de mantenimiento para seguir brindando diversión y seguridad a nuestros estimados usuarios”, rezaba el comunicado. Sin embargo, en más de un mes, en ninguna de las redes sociales se explicó la razón del cierre ni la fecha en la que retomarían las actividades recreativas.

A propósito del inicio del período vacacional, en su cuenta de Instagram el Sistema Teleférico Warairarepano había hecho promoción a los días entre el 16 de julio y el 15 de septiembre. La temporada alta es la mejor época para los comerciantes. Carmen, por ejemplo, en una semana puede vender hasta 100 manzanas caramelizadas en un fin de semana. En temporada baja, solo pide 15 para venderlas durante la semana completa.

| Foto: Ronald E. Peña.

Otra vendedora, quien prefirió mantenerse bajo anonimato, se había preparado con 1.000.000 de bolívares en mercancía para el Día del Niño. Las fresas, la crema chantillí y los chocolates se los comieron en casas con algunos amigos para no perderlos.

En tres años que tiene trabajando en El Ávila nunca había perdido tantos días laborales, ni siquiera un fin de semana. A ella no le precisaron la razón del cierre: “Simplemente nos dijeron que se dañó y ya”. Los meses más productivos del año pasaron y ella sabe que ya no podrá generar tantos ingresos como lo hubiese hecho de no haber sido por la suspensión de las actividades.

Caraqueños suben a el Warairarepano para pasar ratos en familia y para tomarse fotografía.
Foto: Ronald E. Peña

Un “mantenimiento mayor” que no se ve

La semana de la reapertura, Néstor Reverol, vicepresidente sectorial de Obras Públicas y Servicios, informó que sostuvo una reunión con representantes de la empresa encargada del “mantenimiento mayor” del teleférico en la que, según Reverol, se acordó la planificación de protocolos de seguridad para casos de contingencia.

El mantenimiento, de acuerdo con los voceros de Nicolás Maduro, era en todo el sistema; sin embargo, no había pintura retocada, ni caminerías mejoradas, ni nuevos anuncios. En la entrada de la estación en Maripérez no había ningún cartel que indicara las tarifas. En la cuenta de Instagram invitan a preguntar los precios por mensaje privado.

Tampoco hubo reparaciones de los baños, en muchos espacios verdes se notaba la falta de limpieza y la pista de patinaje sobre hielo estaba descongelada a un día de la reapertura.

| Foto: Ronald E. Peña.

Yerimar Toro atiende un local de comida rápida y cree que mucha gente dejará de viajar en funiculares por miedo a otra falla; por eso le preocupan las ventas de los próximos meses. “Afortunadamente nosotros tenemos otros locales y se compensa la pérdida de acá. Pero antes de que cerrara, en julio, habíamos hecho como 5.000.000 en un fin de semana. Con tan poca gente viniendo, no sabemos si tendremos una venta así”, contó.

Planes familiares frustrados

Doris Antequera es de Barquisimeto, estado Lara, pero pasó sus vacaciones en Caracas. Durante el mes y medio en el que el teleférico estuvo cerrado fue hasta allá en tres oportunidades y las tres veces se devolvió con la respuesta imprecisa de que estaba en mantenimiento y los trabajadores desconocían la fecha de reapertura.

El precio de la entrada, 11.500 bolívares los adultos y 9.000 los niños y los estudiantes, le pareció accesible. Antes del cierre, las entradas costaban 10.000 bolívares para todo público.

| Foto: Ronald E. Peña.

Ella calculó un monto de menos de 100.000 bolívares por un día de recreación lejos del caos de la ciudad. El viernes 13 de septiembre subió con su nieto y compró chocolates calientes y galletas. A pesar de que no es algo que podría hacer todas las semanas, le parece uno de los pocos lugares seguros de la capital.

Pero no todos están de acuerdo con que se aumenten las tarifas. Franklin Pinto y Daily Itriago fueron con su hijo y gastaron 32.000 bolívares en los boletos, 80% de un salario mínimo. Aunque ellos no dependen de un ingreso en moneda nacional, creen que viajar en teleférico no es un gusto que puedan darse todas las familias. “Uno hace sacrificios, pero para ser del gobierno, me parece que está caro”, dijo.

| Foto: Ronald E. Peña.

DÉJANOS TU COMENTARIO