“Mira, Maduro, lo que come tu pueblo: pellejo, huesos, huevo y plátano con arroz”

Las personas consultadas en Petare, mercado Guaicaipuro y Quinta Crespo manifestaron sentirse ahogadas con el tema del presupuesto, pues no lo tienen a su alcance para cubrir la canasta familiar, que de acuerdo con algunas opiniones recabadas, puede superar los 600.000 bolívares quincenales.

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Calle Libertad, Petare. Mercados en la calle
Foto: Luis Miguel Caceres

Rosibel Cristina González | El Pitazo

Cristina Flores recorrió este jueves, 2 de mayo, el mercado situado en la calle La Libertad de Petare, en el municipio Sucre. Tenía 50.000 bolívares soberanos en su tarjeta de débito gracias a una transferencia bancaria que le hizo su hijo mayor, quien está fuera del país.

Flores tenía en efectivo 10.000 bolívares, de los cuales debe guardar la mitad para poder trasladarse el fin de semana a Guarenas, donde trabaja como cuidadora de una niña de meses. Con los otros 5.000 bolívares compraría plátanos y aliños para completar la comida de la semana.

Cristina se pasea vidriera por vidriera, puesto por puesto, a fin de comparar precios, que hasta hace dos semanas se mantuvieron congelados, pero luego del incremento del salario mínimo a 40.000 bolívares, tuvieron una variación significativa. Esto la obliga a reajustar su presupuesto y limitar las compras para sostener un hogar en el que vive con dos menores en edad escolar. Como el resto de su comunidad, esta mujer comentó: “Comeremos tripa de pollo; esto fue lo que nos puso a comer Maduro”.

Entre tanto, un sondeo por la zona permitió constatar el incremento de precios en productos cárnicos. Algunos dueños de locales refirieron que hasta hace dos semanas el kilo de carne de primera (solomo, chocozuela, pulpa y ganso) costaba 13.300 bolívares el kilo, pero luego del aumento del salario mínimo, el comerciante deberá venderla en 26.000 bolívares el kilo. Mientras, los cortes de carne de segunda (guisar y falda para mechar) se cotizaban en 9.800 el kilo antes del aumento, pero ahora se venderán en 22.000 el kilo.

“Lo más barato es la chuleta de cochino, que antes del aumento se vendía en 7.800 el kilo, precio que se mantiene; igual sucede con el precio del pollo, que está en 9.680 el kilo. Lo que cuesta un kilo de bistec, la gente prefiere pagarlo en pollo o chuleta de cochino”, dijo Carlos Cruz, comerciante.

“Tome foto para que le muestre a Maduro lo que come el pueblo con ese aumento miserable”, gritó un comerciante al notar la presencia del equipo reporteril de El Pitazo en la zona para sondear precios y recabar las impresiones del ciudadano de a pie.

El hombre no quiso identificarse, pero permitió que le tomaran gráficas a su puesto ambulante, en el que vende pellejos de pollo y de res. “Esto es carne de tercera. La gente se la lleva para hacer aceite, chicharrón o dársela a los animales. Antes del aumento, el pellejo de pollo costaba 1.500 bolívares, y después del aumento, 1.700 bolívares. El pellejo de res y huesos para sopa se cotizaban en 800 y 1.000 bolívares antes del incremento salarial, pero ahora se venden en 2.000 bolívares soberanos”, explicó.

La sardina es un alimento que no deja de exhibirse en los puestos ambulantes y su precio se ha mantenido, desde antes de Semana Santa, en 2.000 bolívares.

“Mira, Maduro, lo que come tu pueblo: pellejo, huesos, huevo y plátano con arroz”, gritó otro comerciante en Petare e indicó que el medio cartón de huevos subió a 15.000 bolívares, una pila de cuatro plátanos, verdes o maduros, cuesta 1.800 bolívares, y el arroz de menor calidad cuesta entre 2.000 y 3.000 bolívares, mientras que el refinado cuesta 5.900 bolívares.

Los acompañantes

Una bolsita de condimentos, llamada “teta”, cuesta 500 bolívares. Estas son: color, curri, romero, onoto, carmencita, adobo y comino. El limón cuesta 15.000 el kilo y subió 3.000 bolívares luego del aumento salarial. Mientras, el compuesto (apio españa, cebollín y cilantro) se cotiza desde los 700 hasta los 1.000 bolívares; sin embargo, los comerciantes indicaron que en el mercado mayorista de Coche, los precios para la venta se elevan cada tres días y es probable que al final de la semana tengan un incremento.

La papa es el producto más costoso en esta zona y se vende en bolsitas pequeñas que no llegan al medio kilo, al igual que la cebolla y el ají. Una bolsita cuesta ahora 1.000 y hace dos semanas estaba en 500 bolívares.

El recorrido continuó en los mercados Guaicaipuro, en la avenida Andrés Bello, y Quinta Crespo, en los que se constató que los precios de productos son similares.

El queso duro, por ejemplo, cuesta 19.000 bolívares y antes del aumento salarial estaba en 16.500. El pollo en ambos mercados se mantiene en 9.300 bolívares el kilo y antes tuvo un incremento escalonado. “De 6.000 pasó a 7.000, luego a 8.000 el kilo hasta quedarse en 9.000”, explicó un vendedor. El cartón de huevos estuvo en 15.000, luego en 17.000 hasta cotizarse hoy, 2 de mayo, en 22.000 bolívares.

En las pescaderías los precios son los siguientes: el dorado se vende en 18.5000; lebranche en 14.500; jurel en 10.500 y el carite sierra en 16.000, “pero la gente lo que lleva es sardina”, dijo otra vendedora en Quinta Crespo.

El presupuesto

Un padre de familia refirió que semanalmente gasta 100.000 bolívares en carne, y eso porque cuenta con ayuda de sus hijos, que ahora viven en el exterior. En arroz, pasta, salsa de tomate, mayonesa y mantequilla, el presupuesto supera los 60.000 bolívares, mientras que en productos personales y de limpieza los costos superan los 70.000 bolívares. “De lo que uno llama el seco: pastas, arroz y el resto de los productos, solo puedes comprar uno de cada tipo. Antes llevaba cuatro de cada cosa y me olvidada de eso por unos días, pero ahora solo puedes comprar una pasta, un arroz… Si llevas la salsa de tomate no puedes comprar la mantequilla, y así estamos”.

El jabón en polvo, en cualquiera de sus marcas, llega casi a los 30.000 bolívares, y el tradicional de panela cuesta entre 8.000 y 8.500 bolívares.

Algunas personas a quienes se les consultó manifestaron sentirse ahogadas con el tema del presupuesto, pues no lo tienen a su alcance para cubrir la canasta familiar, que de acuerdo con algunas opiniones recabadas, puede superar los 600.000 bolívares quincenales. “Y no llevas las cosas que necesitas. Solo compras para sobrevivir, porque ya ni una torta puedes hacer porque una harina de trigo cuesta casi 20.000; una gelatina, 9.000 bolívares y la leche supera los 20.000 bolívares, y solo la venden los bachaqueros en Catia”, puntualizó Carlos García, comprador en Quinta Crespo.

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