Las escuelas no se vistieron para recibir a sus alumnos en el regreso a clases

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Con humedad, baños inservibles, sucio en las paredes, canchas sin cercado y pizarras rotas o inutilizables recibieron la mayoría de los colegios caraqueños a los estudiantes que arrancaron esta semana el Año Escolar 2019-2020.

Los pocos niños que respondieron el llamado a iniciar clases están recibiendo una enseñanza prácticamente personalizada con tres o diez pequeños por salón. La falta de estudiantes deja ver también las precarias condiciones de las instalaciones de los centros educativos en la ciudad de Caracas.

Foto: Ronald Peña

En algunos se reporta que los últimos arreglos y mejoras, que competen a la Fundación de Edificaciones y Dotaciones Educativas (Fede), tienen más de ocho años de haber sido realizadas y, luego de eso, el poco mantenimiento o reparación de emergencia que reciben las instalaciones educativas corren por la cuenta de los representantes y la comunidad.

Instituciones como la Unidad Educativa Nacional José Félix Ribas, en la urbanización Sebucán, del municipio Sucre, hace 11 años que no les dan una mano con el acondicionamiento del plantel de dos pisos, en cuyas paredes la pintura se cae a pedazos y los pisos muestran huecos y grietas.

Colegio José Félix Ribas | Foto: Ronald Peña

“En todos mis años como docente no he visto planes de mejora y lo que hacemos aquí es tratar de reutilizar todo lo que podemos para seguir con el apoyo de los representantes a los que les pedimos material de oficina y de limpieza para medianamente mantener el liceo.”, explicó Jonathan Carriedo, profesor desde hace 15 años en José Félix Ribas.

El docente indicó que hace 11 años que el Seniat entró al colegio para pintar y hacer algunas reparaciones mínimas a la cancha y baños, pero desde entonces ningún ente gubernamental ha prestado apoyo para la mejora de las instalaciones. Explicó que ni siquiera cuentan con pizarras en buen estado, por lo que los profesores se ven obligados a reparar las que existen y tratar de usar las acrílicas sobre las que ya no se puede escribir.

Algunas escuelas ni siquiera cuentan con recursos para el mantenimiento de sus baños públicos | Foto: Ronald Peña

En similares condiciones está la Unidad Educativa Nacional Bolivariana “Intendencia”, en San Martín, en donde las maestras ni siquiera pueden recordar cuando fue la última vez que se hicieron arreglos en la escuela. Una docente, que pidió no ser identificada, contó que hace dos años la misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor pintó “solamente la fachada” de esta institución que alberga  a unos 680 estudiantes de inicial a sexto grado y donde también funciona el liceo Carlos Morales.

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En la estructura son visibles las grietas, los espacios deteriorados y las zonas clausuradas por falta de reparaciones. La misma maestra asegura que en 19 años de trabajo ininterrumpido en la “intendencia”, solo dos veces ha visto que Fede realice alguna reparación profunda.

En los planteles educativos de Caracas se nota el deterioro y la falta de mantenimiento | Foto: Ronald Peña

Esto, pese a que la institución educativa reporta la llegada de numerosas familias del interior y de otras zonas de Caracas que buscan cupo en el centro de estudios que ya activó sus clases con 79% de la matrícula, tal como indico la coordinadora zonal de todo el circuito de Quinta Crespo.

Otras escuelas han tenido mejor suerte en el sorteo de las reparaciones. Es el caso de la Unidad Educativa Nacional Dr José Jesús Arocha, en el casco Histórico de Petare que en el año 2018 fue pintada completamente por Fede y ahora luce una mejor cara para sus estudiantes y representantes.

Escuelas del este y el oeste de Caracas reportan tener entre cinco y diez años sin remodelaciones y mejoras | Foto: Ronald Peña

Mirna Rendón, directora de esta escuela en donde atienden a niños de inicial a sexto grado, aseguró que se trato de “maquillaje y pintura” en todas las paredes de la institución, sin embargo, algunas fallas coyunturales no fueron resueltas, como un tubo matriz que sigue dañado y en espera de que la comunidad educativa resuelva una forma de autofinanciar la reparación.

Algunas instituciones han sido pintadas solo en la fechada, sin reparación de daños estructurales | Foto: Ronald Peña

En “El Arocha”, como llaman a este colegio, los baños están limpios gracias a los aportes de los padres de los niños y los salones y su decoración se mantienen gracias a las docentes que aportan cosas de su propio bolsillo para ambientar los espacios y mejorar los procesos de aprendizaje de sus alumnos.

Aquí, como en otras escuelas de jornada doble, los padres no solo se quejan de las condiciones de la infraestructura, sino de la jornada reducida que mantienen en este año escolar para los estudiantes del turno vespertino, que ven solo dos horas de clase desde la contingencia declarada por el primer apagón nacional en marzo de este año.

Foto: Ronald Peña

“Qué puede aprender un niño en dos horas, no aprende nada, no le sirve de nada, porque mientras entra, va al comedor, y vuelve a clases ya ha pasado una hora”, comentó la señora Josefa Trompetero.

Los docentes se quejan también de los pupitres y pizarras deterioradas | Foto: Ronald Peña

“Creo que entre las malas condiciones de las escuelas, la ausencia de maestros que no tienen ni para pagar un pasaje para ir a trabajar y las pocas horas de clase que ven los niños, el futuro de este país está en peligro”, fue el comentario de Argenis Sosa, un padre que esperaba en un muro roído de la Escuela Libertador de Chacao a su hijo.

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