Dos organizaciones atienden trastornos alimentarios en Caracas

La Fundación Ayúdate y la Unidad de Nutrición Integral y Trastornos de la Conducta Alimentaria apuestan a la disminución de casos de anorexia y bulimia en el país

295
Foto: Archivo

Caracas.- En Venezuela existen dos organizaciones que se encargan de atender a pacientes con trastornos de comportamiento alimentario, también llamado T.C.A. La Fundación Ayúdate (Fayudate) y la Unidad de Nutrición Integral y Trastornos de la Conducta Alimentaria (Unitca), ambas ubicadas en Caracas, ofrecen atención y consultas tanto presenciales como online. 

En entrevista para El Pitazo, Merling Maldonado, una de las fundadoras de Unitca, definió a estas condiciones como enfermedades psiquiátricas complejas que provocan una alteración en el comportamiento alimentario y afectaciones en la salud física y psicológica de quienes lo padecen.

Existen tres patologías comunes, según el manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales: 

Anorexia nerviosa | Foto: Cortesía Fundación Ayúdate

La anorexia nerviosa: se caracteriza por un rechazo minucioso de los alimentos. Se observa generalmente en personas jóvenes y suele ir acompañado de vómitos provocados, adelgazamiento extremo y, en el caso de las mujeres, desaparición de la menstruación.

Atracones: quien presente este desorden, tiene la tendencia a ingerir gran cantidad de alimentos variados en un periodo de tiempo muy corto y, en promedio, realiza este proceso una vez a la semana durante tres meses. Después de la sobreingesta, se sienten angustiados o preocupados por el peso extra que ganaron y, además, pierden el deseo sexual.

Bulimia nerviosa | Foto: Cortesía Fundación Ayúdate

Bulimia nerviosa: se observan periodos de comer compulsivamente, seguidos de culpabilidad, malestar y provocación del vómito. Las mujeres jóvenes son más propensas. Un dato determinante es que se sobreexigen al hacer ejercicio para no aumentar de peso después de un atracón. 

Para Andreína Ramírez, directora y fundadora de Fayudate, es pertinente dar a conocer que existen mecanismos que atienden estos problemas, con el fin de brindar un espacio para educar a familias y a la sociedad venezolana acerca de la realidad de los pacientes, además de mostrar herramientas para fortalecer el núcleo familiar por medio de la atención, el interés y amor. 

Desde la experiencia de Ramírez, quien fue diagnosticada con una de las enfermedades mencionadas, padecer un T.C.A. es un círculo vicioso donde las acciones expresan situaciones o molestias que no se permiten verbalizar, ya sean insultos por su aspecto o condición física y desaprobación de su entorno social o familiar. 

«En principio se culpó a los padres y se estigmatizó a las personas con estas patologías como plásticas o que dedican mucha atención a sus cuerpos, cuando la realidad es que han sido víctimas de maltrato, abuso e irrespeto«, enfatizó.

¿Qué debe hacer la familia?

La familia juega un papel crucial en el restablecimiento del paciente y en mantenerlo compensado, pues debe entender y procesar que un miembro de su núcleo está atravesando una etapa complicada, y eso es difícil trabajarlo. 

Los padres deben acudir a terapia para que entiendan en qué se basan los trastornos de comportamiento alimentario. «¿Qué sucede con mi hijo?» Es una de las preguntas frecuentes que formulan en sus mentes. Les cuesta comprender por qué perciben al acto de comer como una ‘obligación’. 

Extremismos y recetas ‘‘milagrosas’’

Es característico en esta población, las ideas extremistas. «Nosotros las llamamos las ideas dicotómicas», señaló la directora de la Fundación Ayúdate. Este comportamiento tiende a ‘‘clasificar las experiencias según dos categorías opuestas, todo o nada, bueno o malo, perfecto o inútil’’, no existen términos medios.

LEE TAMBIÉN

La UCV activa facultades con materias electivas, pero no empiezan nuevos semestres

Cada proceso es individual y único de acuerdo con sus vivencias previas y variará dependiendo del entorno social, familiar, estatus económico, alimentación sana o no, etc., por lo cual lo mejor es no acudir a tratamientos genéricos que aparecen en Internet. 

Esta es una sintomatología de los pacientes que se resguardan en rutinas fuertes de ejercicio, sin descanso y de quienes prueban cualquier receta o elixir milagroso para reducir peso. 

Las presiones que ejercen algunos medios de comunicación en cuanto a los cánones de belleza pueden servir como un detonante para aquel que se encuentre vulnerable o tenga una predisposición a desarrollar un trastorno de la conducta. A esto se le suma el nuevo estereotipo de belleza predominante en redes sociales como Instagram y Tik-Tok, donde la perfección es elemental, porque simboliza estatus y poder.

Ahora bien, el uso frecuente de estas aplicaciones provoca alteraciones en cómo la persona que las utiliza se percibe, ya que quiere encajar con un patrón social. Allí intervienen los efectos de la realidad aumentada de las plataformas digitales que permiten perfilar distintas zonas de tu cuerpo, logrando que se juzguen y comparen con otro estándar de apariencia. 

No obstante, intervienen las distintas rutinas, tutoriales y mitos sobre cómo perder medidas, potenciando la cantidad de contenido falso y dañino que se crea. Entre ellos, el ayuno intermitente extendido y el abuso de los ejercicios cardiovasculares y de exigencia física por más de 45 minutos al día. 

Puntos de contacto:

Es necesario alzar la voz de las personas que callan y brindar alternativas que los motiven a buscar ayuda. ¡Anota las siguientes opciones!:

  • La Fundación Ayúdate:

Página Web: www.fundacionayudate.org.ve/ 

Redes Sociales: @Fayudate

Número de teléfono: +58 414-302.37.22 / +58 212 976.21.46

  • Unidad de Nutrición Integral y Trastornos de la Conducta Alimentaria, página web: www.unitca.com/ 
  • Números de teléfono: Centro Médico de Caracas (0212) 555 – 9288 /  (0212) 555 – 9235 y  de la Clínica Santiago de León  (0212) 308 – 1900.

4.83/5 (6)

¿Qué tan útil fue esta publicación?

DÉJANOS TU COMENTARIO