250 familias de La Vega pueden perder sus casas por aguas negras

En el sector Rivas de la parroquia La Vega, una reparación inconclusa de las tuberías de aguas negras obligó a 17 familias a abandonar sus hogares luego de que se anegaran sus casas; ahora, 250 viviendas construidas al borde de una quebrada, están a punto de colapsar, aunque ninguna autoridad ha respondido a las peticiones de los vecinos por una inspección del terreno

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Foto: Luis Miguel Cáceres

Caracas.- Wendy Mero tuvo que abandonar su casa. Cuando el agua les llegó a las rodillas, ella y su hijo de 16 años, que además es asmático, subieron los 50 escalones que los separaban de la estabilidad. Su casa está construida al borde de una quebrada de aguas servidas que es más basura que líquido. Hay tantas ratas como desechos.

Luego de 32 años viviendo en Los Mangos, sector Rivas de la parroquia La Vega, Wendy tuvo que sacar todas sus cosas: una cama, una cocina, una nevera, una bombona de gas doméstico y la ropa. Temía que la casa se le viniera encima como pasó hace un par de años con unas casas de la zona, cuyo terreno cedió.

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Con la de Wendy, suman 17 las casas que se han deshabitado en Rivas, aunque son 250 las familias que están en riesgo de quedar en la calle a causa de un trabajo incompleto autorizado por la alcaldía del municipio Libertador. Entre 2012 y 2018, a través de los consejos comunales, se aprobaron tres proyectos para la reparación de las tuberías de aguas negras, pero el proceso quedaba a medias cuando quienes lo hacían se daban cuenta de que era inviable.

Jairo Pérez, líder comunitario, explica que la obra inconclusa, más la basura acumulada que los vecinos desperdician en las calles, generó que se taparan las tuberías y, a mediados de abril de este año, las aguas negras anegaran las casas. Entre ellas la de Cruz González, que pasó más de 24 horas limpiando hasta con creolina para poder desinfectar todo y disminuir un poco el olor a alcantarilla luego de la inundación.

Foto: Luis Miguel Cáceres

El fin de semana siguiente, todos los vecinos asumieron la tarea de desalojar las 17 casas que se llenaron de aguas servidas; además, rompieron el piso y algunas paredes de las viviendas construidas al borde de la quebrada para que el agua desembocara y pudieron recuperar la mayor cantidad de bienes.

Las casas del sector Rivas tienen filtraciones y grietas que se profundizan cada día a causa de la humedad. Cuando llueve, el miedo aumenta, porque es normal que el agua entre a través del techo; aunque Wendy sabe que esa no es forma de vivir.

Desde hace meses, los habitantes de Los Mangos han solicitado inspecciones de los Bomberos de Distrito Capital y de la Corporación de Servicios Municipales Libertador para determinar si la zona y el terreno está en capacidad de sostener las viviendas; hasta ahora, ninguna autoridad ha respondido.

Foto: Luis Miguel Cáceres
Foto: Luis Miguel Cáceres
Foto: Luis Miguel Cáceres
Foto: Luis Miguel Cáceres

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