En el municipio Libertador se quedaron esperando a Juan Guaidó el 1° de Mayo

La jornada del Día del Trabajador terminó en represión por parte de los organismos de seguridad del Estado en Libertador; además de enfrentamientos entre uniformados y manifestantes en Chacao. Muchos esperaron, en vano, al presidente de la Asamblea Nacional; aun así, el alzamiento militar les dio motivos para seguir en las calles

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Foto: Luis Miguel Cáceres

Caracas.- Cuando los dirigentes de Acción Democrática (AD) subieron a la tarima instalada en La Florida, afuera de la Iglesia Nuestra Señora de la Chiquinquirá, en el municipio Libertador, los manifestantes comenzaron a abuchearlos y a pedir la presencia de Juan Guaidó, quien hizo la convocatoria para el 1° de Mayo a propósito del Día del Trabajador.

Henry Ramos Allup apareció de entre la multitud luego de mediodía, después de una hora y media de concentración. Él, junto con otros personajes como Manuel Rosales y Carlos Prosperi, empujaron a la gente que esperaba al presidente de la Asamblea Nacional para abrirse paso. Una señora les gritó que nunca volvería a votar por ellos: “Si no son capaces de respetar ni de pedir permiso, no merecen nuestro apoyo. Todos somos personas, ellos no son más importantes que nosotros”.

El sonido era deficiente y lo fue aun más cuando Ramos Allup comenzó a hablar desde el camión que utilizaron como escenario. Los ciudadanos, provenientes de las parroquias El Recreo, San Bernardino y Candelaria, le gritaron para exigirle que se bajara. Durante unos dos minutos, el dirigente de AD intentó colocar su voz por encima de los improperios. Los caraqueños exigían la presencia de Juan Guaidó, sin embargo, el parlamentario no ha ido al municipio Libertador desde el 10 de abril, cuando estuvo en Caricuao, La Vega y San Martín durante protestas.

Foto: Luis Miguel Cáceres

La mayoría que los manifestantes había llegado desde la avenida Vollmer de San Bernardino. Un grupo que ocupaba una cuadra y media caminó por la Andrés Bello hasta llegar a La Florida, mientras era seguido por funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB).

Foto: Luis Miguel Cáceres

A la movilización del 1° de Mayo la antecedió un alzamiento militar liderado por Juan Guaidó y Leopoldo López, quien cumplía arresto domiciliario desde 2017. Al final del 30 de abril, el balance ofrecido por el diputado fue una transmisión de dos minutos y medio en la que aseguró que falta más apoyo de la Fuerza Armada y que las acciones de calle debían continuar. A muchos les dio ánimos para continuar.

Gerson Milán, estudiante de comunicación social de 20 años, se siente más esperanzado: “Se demostró que hay fuerza y muchos militares se pusieron del lado de la Constitución”. Aaunque no conoce algo distinto al chavismo, asegura que se imagina un país próspero.

Confía en el liderazgo de Juan Guaidó porque le devolvió las ganas de quedarse en el país. “En algún momento, el gobierno (de Nicolás Maduro) me quitó las ganas de ser alguien en la vida, de soñar, de lograr cosas; pero ahora creo que sí es posible salir de esto”, expresó Milán.

Foto: Luis Miguel Cáceres

La espera durante las concentraciones se dificulta con el sol, el calor, la sed y la falta de directrices claras por parte de los dirigentes. Primero trascendió que el líder del Parlamento venezolano acompañaría a la ciudadanía en La Florida, luego que no, que iría directamente a El Marqués, en el municipio Sucre, y así fue.

Ana Mata, una docente de educación inicial, dijo que no le molesta la espera. Tiene 20 de sus 48 años en protesta en contra del chavismo.

“Yo estoy en la calle desde que se instauró Chávez”, comentó Mata. Considera que 2019 es un año decisivo. No se cansa, pues afirma que su trabajo como docente consiste en ser paciente y observar. “Todo es paulatino”, dice.

“Yo lucho por mis niños. Por los niños a los que les doy clase y por todos los demás que tampoco tienen qué comer, que faltan a clases. Irme no es una opción, porque me puedo ir, pero si me voy no será más este aire, no serán estos árboles; no será mi café, ni mis arepas”.

Juan Guaidó no llegó al municipio Libertador. En La Florida, la concentración fue dispersada con bombas lacrimógenas disparadas por funcionarios de la PNB cerca de la 1:00 pm.

Miguel Ángel France, de 18 años, vivió la represión en 2017 y la vivió este 1° de Mayo. Hace dos años mataron a uno de sus mejores amigos: Armando Cañizales. Aunque siente miedo, seguirá en las calles por él, por Armando y por la libertad de Venezuela, dijo.

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