El cine en la calle es aclamado por las comunidades de La Vega

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La organización no gubernamental Soy Mujer, en alianza con El Pitazo, ofrece el cine en la calle en las comunidades populares de la ciudad capital. Se trata de la proyección de una película al aire libre y en la noche, para recuperar espacios y que los miembros de la comunidad puedan encontrarse. Antes de la película, se proyectan vídeos noticiosos producidos por El Pitazo.

Esta actividad es organizada por mujeres líderes locales, con el objetivo de empoderar su capacidad de acción e influencia sobre sus vecinos. «Hemos llegado a más de 200 comunidades, porque tenemos varios años con la iniciativa, sin embargo, en vacaciones se incrementa la frecuencia de esta actividad», dijo Daniela Ropero, fundadora de Soy Mujer.

El cine en la calle puede ser disfrutado por niños, jóvenes y adultos, completamente gratuito y es la comunidad la que escoge la película que quiere ver. Foto: Stefani Sahuquillo

«Yo vengo al cine con mi novio, cada vez que lo hacen, y con mi sobrina, es una distracción para los niños porque muchos no podemos ir al cine normal», dijo Jhonanyelis Villegas, habitante de La Tumbita, sector de La Vega en donde se realizó el cine en la calle el 17 de agosto.

«Siempre que vamos a una comunidad a llevar cine ellos lo agradecen, porque no solo ven una película sino que a través de los videos de El Pitazo pueden ver noticias y micros que los ayudan a mantener la esperanza de que las cosas pueden mejorar», explicó Shakira Mendez, miembro de Soy Mujer.

Shakira también vive en La Vega y llegó a la organización a través de un programa llamado Chama Tech, que se encargó de dar conocimientos tecnológicos a jóvenes de esa comunidad. Hoy es quien asiste a las organizadoras del cine en la calle con los instrumentos necesarios, dotados por la organización, para llevar a cabo las proyecciones.

Shakira Mendez tiene 20 años y asegura que «ver la sonrisa de las personas de la comunidad porque disfrutan del cine en la calle, no tiene precio». Foto: Stefani Sahuquillo

Greicys Urbina, de 29 años, vive en La Vega y es la líder desde hace 3 meses encargada de contactar a las comunidades que quieran hacer la actividad. No hay un día específico, durante vacaciones la realizan casi todos los días en lugares distintos.

«Los niños no pueden verme porque me preguntan en seguida que en dónde vamos a realizar el próximo cine en la calle, para ellos es muy bueno porque ahora uno no puede llevar a los niños al cine», aseguró Urbina, quien se apoya en Cyndia Sojo, de 18 años, para organizar las diversas sesiones del cine en la calle.

«Nosotras dejamos que las mujeres de la comunidad se organicen y es impresionante porque hacen un trabajo increíble, Soy Mujer solo les da los materiales y ellas se empoderan», dijo Daniela Ropero.

Los miembros de la comunidad preparan un refrigerio para cada proyección. En este caso, Greicys Urbina cocina minidonas para los asistentes al cine en la calle. Foto: Stefani Sahuquillo

«Con esta actividad hemos logrado que las comunidades nos den la confianza suficiente para conocer sus problemas diarios, mediante el cine ellos se organizan, se expresan, se compenetran y se informan por el aporte de El Pitazo«, expresó Shakira Mendez.

«El cine en la calle nos ayuda a recuperar espacios porque hoy en día los jóvenes han tomado las canchas para mantener las drogas y la delincuencia, por eso esto permite que ocupemos esos mismo lugares con actividades recreativas», añadió.


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A cada sesión del cine asisten, al menos, 50 personas. La más grande fue en el sector La Farmacia, en La Vega, cuando participaron 200 personas. Hubo cotufas, arroz con pollo, conservas de coco y arroz con leche para los espectadores. Todo fue organizado por la propia comunidad. Además de la merienda, los niños organizaron un baile y lo presentaron a la comunidad antes de empezar la película.

A partir del cine en la calle son muchas las habilidades y prácticas que pueden desarrollarse en la comunidad, la proyección de una película funciona como un incentivo para que se fortalezca y desarrolle una mejor relación entre ellos. «Tenemos que darnos cuenta de que no dependemos totalmente de personas fuera de la comunidad para mejorar, nuestros problemas diarios podremos resolverlos en la medida en que nosotros mismos actuemos organizados para eso», aseguró Shakira Mendez.

Además del cine en la calle, la ONG le brinda talleres de liderazgo y empoderamiento femenino a las líderes comunitarias con las que trabajan.

Daniela Ropero asegura que «el objetivo de empoderar a las mujeres es que todo esto pueda funcionar sin necesidad de que yo esté presente y lo estamos logrando». Foto: Stefani Sahuquillo

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