Ligia Elena, el personaje que consagró a Alba Roversi como protagonista de telenovelas

Llegado el día de la boda entre Ligia Elena y Alfredo Arteaga, ella decide dejarlo en el altar. Se va a El Gato Enmochilado tras su amor prohibido: Nacho. En esa escena de renunciación a los prejuicios sociales se encuentra con Dolores, la mujer del imperfecto Ignacio Gamboa y allí comienza la verdadera trama

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Guillermo Dávila y Alba Roversi protagonizaron la novela Ligia Elena en 1982 | Foto: Instagram

La historia que consagra a César Miguel Rondón como escritor de telenovelas, fue la que protagonizaron la joven pareja de Venevisión, Alba Roversi y Guillermo Dávila. Lo que comenzó como una miniserie vespertina para el canal de La Colina, terminó por ser la telenovela estelar Ligia Elena con 59 capítulos entre una joven de la alta sociedad caraqueña y un reparador de líneas telefónicas, hijo del chofer de la casa de la familia de Ángela Irazábal.

El caos económico en el que cae la familia Irazabal, llevó a la madre de Ligia Elena a acelerar los preparativos para el matrimonio entre su hija Ligia Elena y el joven abogado Alfredo Arteaga. Los artistas Alba Roversi, Yolanda Méndez y Diego Acuña fueron quienes protagonizaron a estos personajes y la trama hasta que llegó a la casa de los Irazábal el imperfecto Nacho, un hombre de barrio que cantaba en el night club El Gato Enmochilado y en el día reparaba líneas telefónicas.

La invitación de Nacho a verlo cantar en El Gato Enmochilado, motivó a la niña de la alta sociedad Ligia Elena a ir escondida y con su mejor amiga, quien fue la cómplice. Esa noche ambos descubren que se gustaron y que podrían enamorarse… Todo comenzaba a ser una trama complicada para una relación entre la rica y el pobre. Por un lado Ángela hizo todo para que esa relación no se diera y por el otro Francisco «Pancholón» Gamboa, personificado por Ramón Hinojosa, le hacia comprender a Nacho, su hijo, que pobre no se casa con rico.

Alba Roversi acababa de trabajar como Alejandra en la telenovela María Fernanda, con la estelar actuación de Flor Núñez y Daniel Lugo, donde era la hija perdida de la protagonista. Guillermo Dávila, en cambio, era de los artistas de la competencia Radio Caracas Televisión. Había participado dos años antes en un tímido papel como Julio Dávila en Natalia de 8 a 9, donde enamoró a la hija de Natalia Márquez de Guzmán (Marina Baura) y Juan Carlos Guzmán (Gustavo Rodríguez).

Llegado el día de la boda entre Ligia Elena y Alfredo Arteaga, ella decide dejarlo en el altar, cuando hasta ese momento se estilaba que en las telenovelas era el hombre quien dejaba a la mujer en el altar. Se va a El Gato Enmochilado tras su amor prohibido: Nacho. En esa escena de renunciación a los prejuicios sociales se encuentra con Dolores (Esther Orjuela), la mujer del imperfecto Gamboa, quien hasta ese momento no había salido en escena.

El drama de Ligia Elena tuvo su inspiración en la canción que escribió y cantó Rubén Blades, compañero de cuarto de César Miguel Rondón cuando ambos vivieron en New York. El gato enmocilado y el apellido Gamboa en los personajes, se convirtieron en los amuletos de Rondón para sus futuras telenovelas.

El tema musical Solo pienso en ti, del colombiano Rodrigo García, proyectó a Guillermo Dávila como cantante, discografía que lo convirtió en El ídolo de una generación, cuando ya José Luis Rodríguez dejaba de ser El ídolo para convertirse en El Puma y con su Pavo Real.

El éxito alcanzado llevó a Venevisión a elaborar una segunda producción: Nacho, el musiquito. Fue la continuación de la historia de Ligia Elena, solo que ya con Ignacio «Nacho» Gamboa como cantante, descubierto por un productor musical una noche que fue al Gato Enmochilado.

A la par de Ligia Elena, Radio Caracas Televisión se sostuvo con los protagonismos de Orlando Urdaneta y Caridad Canelón, quienes venían de La Goajirita, Elizabeth y Maite, siendo esta última la pegada para mantener atrapadas a las audiencias que al termino de Elizabeth habían migrado a Ligia Elena, solo que la historia de Nacho tuvo más impacto que Maite y así comenzó la competencia entre Rctv y VV por atrapar el horario estelar de las 9 de la noche.

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