La abogada y defensora de derechos humanos considera que habrá una decisión favorable para los venezolanos en la Corte Penal Internacional, pues el nuevo fiscal jefe tiene en sus manos el informe final de una fiscalía que durante tres años examinó a Venezuela, pasó por todas las fases y en base a todo eso tomó una determinación. A su juicio, pasar a la fase de investigación sería importante para el país por las repercusiones que puede tener a nivel internacional

Entrevista: César Batiz | Redacción: Kemberlyn Talero

La fiscal jefa Fatou Bensouda dejó este martes, 15 de junio, su cargo frente a la Corte Penal Internacional (CPI); por eso quedó en manos de su sucesor, Karim Khan, la decisión de abrir una investigación sobre los crímenes de lesa humanidad presuntamente ejecutados por el gobierno de Nicolás Maduro que son objeto de revisión por parte este organismo. La decisión se retrasó debido a la introducción de nuevos documentos por parte del fiscal general designado por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Tarek William Saab.

El director de El Pitazo, César Batiz, conversó sobre este tema con la abogada Tamara Sujú, quien explicó que se desconoce el contenido de las comunicaciones enviadas por Saab, debido a que son de carácter confidencial, pero aseguró que en la CPI hay funcionarios preparados para determinar si el sistema judicial venezolano actúa con independencia y credibilidad.

“Si el fiscal Tarek (William Saab) cree que está diciéndole a la Corte (CPI) que está investigando de forma independiente casos de asesinatos, torturas, desapariciones forzadas y violencia sexual, la Corte (CPI) no son los tribunales venezolanos, controlados por Nicolás Maduro: tiene personas preparadas para realmente saber si se está actuando con independencia y credibilidad”. En ese sentido, aseguró que ninguna de las respuestas de Saab es válida porque le miente a la CPI.


Ha sido política de Estado del régimen chavista perseguir, reprimir y cometer crímenes de lesa humanidad

Tamara Sujú, abogada

Saab ha afirmado ante los medios de comunicación nacionales que el Ministerio Público de Venezuela desconoce los casos que son evaluados por la CPI y por tanto responde a ciegas, recordó la abogada. Al respecto, explicó que la CPI pidió al Estado venezolano información sobre los casos que evalúa para pasar a las fases dos y tres de revisión, por lo que no es posible que en el Ministerio Público desconozca los detalles de los procesos. A su juicio, se trata de una estrategia de defensa.  

Sujú es abogada penalista, activista de derechos humanos, directora ejecutiva del Instituto Casla, en la República Checa, representante de la Asociación Mundial de Juristas en la CPI y exrepresentante de Juan Guaidó en la República Checa. Aclaró que en la CPI se juzga a los altos responsables de los delitos, porque son los que inducen a la represión sistemática como política de Estado, y no a los responsables inferiores.

“No hay un solo investigado en Venezuela (que sea) alto responsable por crímenes de lesa humanidad como asesinatos, torturas, violencia sexual, desaparición forzada y represión sistemática contra grupos políticos minoritarios”, aseveró. Como ejemplo recordó el caso del capitán de navío Rafael Acosta Arévalo, que condujo a sentencias por delitos diferentes de tortura contra dos funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), a quienes considera “perfectos desconocidos”. “Para resarcir eso y decirle a la Corte (CPI) que sí estaban investigando casos de tortura revierten la sentencia y hacen un nuevo juicio por tortura”, dijo.


Todo el sistema judicial está dañado, viciado y funciona de acuerdo a lo que quiere el régimen de Maduro

Tamara Sujú, abogada

A juicio de Sujú, la responsabilidad en el caso Acosta Arévalo alcanza al juez y al fiscal militar, partiendo del Presidente de la República, pasando por los ministros de Interior y Justicia y de Defensa, la Vicepresidencia, el director del Dgcim, el jefe del comando del lugar donde lo asesinaron y además al sistema judicial y a quien dirige la fiscalía militar. Considera que en este caso debieron ser destituidos el director de la Dgcim, Iván Hernández Dala, y el ministro de Defensa de Maduro, Vladimir Padrino López.

—¿Por qué la Sala de Fiscales de la CPI se tardó en emitir una decisión sobre el caso Venezuela?

—No es que se haya tardado, es que la fiscalía de Maduro esperó el momento final. Sabían que venía contra ellos una investigación y que la fiscal Bensouda había dicho que antes de finalizar su mandato iba a concluir las fases tres y cuatro. En la fase tres ellos requirieron al Estado venezolano información para determinar la autenticidad de los procedimientos nacionales que se estaban llevando a cabo en base a los casos que estaban evaluando, para determinar si se estaban investigando con imparcialidad, credibilidad y si realmente se estaba investigando a los verdaderos culpables.

—¿Por qué la falta de pronunciamiento de la fiscal Bensouda no es el final de este caso?

—Porque ya hay un examen preliminar que prácticamente cerró la fiscal. Va a haber justicia porque no se paralizó el caso. Es una trasmisión de mando de un funcionario que cesa sus funciones ante el entrante. La fiscal Bensouda, además, dijo que la decisión con las pruebas se la entregó al nuevo fiscal para su consideración y decisión final. El fiscal actual tiene en sus manos el informe final de una fiscalía que durante tres años examinó a Venezuela, pasó por todas las fases, pidió información al Estado y la recibió, y que sobre la base de todo eso tomó una determinación. Es decir, tiene el trabajo hecho, solo que no hubo tiempo para que la Sala de Jueces respondiera al Estado venezolano sobre su control judicial y eso debería ser pronto. Lo que sucede es que apenas el lunes (14 de junio) estaba Tarek William introduciendo otro documento y esto lo hizo para retardar la decisión.

—¿Podía la fiscal Bensouda tomar una decisión antes de dejar el cargo?

—No lo podía hacer porque no podía saltarse la respuesta de la Sala de Jueces al Estado venezolano.

—¿Cuántas veces puede Tarek William Saab utilizar este recurso para retrasar el proceso?

—Una sola vez. Ellos utilizaron el recurso del control judicial justamente para la revisión de ese informe del examen preliminar y alegan que no han tenido acceso a los casos que están siendo investigados y por los que se toma la decisión, pero no es que el Estado venezolano desconozca qué es lo que hay en la Fiscalía, porque le solicitaron información: es que están llorando porque el fiscal (Saab) debe ser el número seis en la cadena de mando. Está mintiendo para defenderse; no ha hecho nada para investigar la cadena represiva porque él es uno de los represores.

—¿Basta con que Saab anuncie que hay más de 100 funcionarios investigados por violaciones a Derechos Humanos?

—No basta, porque eso está inducido como política para reprimir. La represión en Venezuela está vilmente calculada; no solamente es momentánea, sino que es política de Estado. En el caso de la tortura, desde la época de Chávez empezaron a construirse celdas para torturar, transformar centros de detención para torturar y además se crearon los centros clandestinos de tortura. Se formaron oficiales en Venezuela y en Cuba para reprimir, espiar y perseguir a los venezolanos, es decir, la represión sistemática estaba desde el principio del chavismo para poder llevar a los venezolanos a lo que estamos viviendo hoy en día. Hay casos de tortura documentados desde 2003 y 2004; la jueza Afiuni es uno de los ejemplos de represión, persecución, tortura y violencia sexual que hoy nos deben y no ha sido investigado ni el fiscal.


Yo no creo que el tema de la Corte (CPI) sea la parte fuerte de una posible transición, porque las respuestas no son inmediatas

Tamara Sujú, abogada

—¿Existe alguna posibilidad de que a través de una negociación y la aplicación de la justicia transicional se llegue a la colaboración de la CPI para resarcir a las víctimas?

—Para mí no existe una posibilidad de justicia transicional, no con este régimen ni con esta estructura criminal judicial que han creado para perseguir a los venezolanos. Todo el sistema judicial está dañado, viciado y funciona de acuerdo con lo que quiere el régimen de Maduro (…) Hoy en día en Venezuela no hay justicia imparcial, y no podrá haber hasta que se salga de este sistema y se haga una reforma del sistema judicial.

—¿Es posible que una decisión de la CPI derive en una transición política?

—Yo creo que ellos (el gobierno de Maduro) están muy asustados y por eso la respuesta de la estructura criminal ante la CPI, desesperada a última hora, porque a nadie le gusta que lo señalen y menos que le abran una investigación con la posibilidad de una orden de captura.

Yo no creo que el tema de la Corte (CPI) sea la parte fuerte de una posible transición, porque las respuestas no son inmediatas; es un proceso lento y no sabemos cuánto tiempo se pueda tomar el nuevo fiscal en decidir, y por lo tanto, si piensan que la Corte puede ser catalizador para una transición, lo que imagino es que esto va para largo.


Tarek William Saab está mintiendo para defenderse. No ha hecho nada para investigar la cadena represiva porque él es uno de los represores

Tamara Sujú, abogada

—Entonces, ¿por qué el gobierno de Maduro tiene tanto miedo?

—Cuando se abre una investigación en la CPI se está enjuiciando a un Estado, y en este caso a sus representantes, y para Venezuela son muy importantes las relaciones internacionales, por los negocios tanto del país como de los funcionarios con sus estructuras criminales. Siempre les ha preocupado cómo los ven externamente porque ellos necesitan tener relaciones y de ahí puede venir una serie de desencadenantes, como más sanciones. Sería el primer país de Latinoamérica al que con un presidente en funciones se le abriera una investigación. Esa raya no la quieren ellos.

—¿Cuál es el futuro del caso de Venezuela en la CPI? ¿Qué podemos esperar los venezolanos de este caso en los próximos meses?

—El nuevo fiscal tiene todo en sus manos, incluso una decisión de su predecesor. Creo que eso va a ayudar a que el fiscal tome su decisión pronto y avancemos a esa fase de investigación. Eso puede ser importante porque haría que la tiranía se moviera hacia un estado de defensa y no de ataque, y lo que generaría mundialmente es importante.

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