La representante de la ONG Control Ciudadano aseguró que desde la llegada a la presidencia del fallecido Hugo Chávez cambiaron los requerimientos para alcanzar los altos grados militares en la Fuerza Armada Nacional, pues la institución se orientó a servir a la revolución bolivariana y no a la defensa del país

Entrevista: César Batiz | Redacción: Kemberlyn Talero

Recientemente el gobierno de Nicolás Maduro realizó numerosos ascensos en la Fuerza Armada Nacional. Fueron 162 oficiales los que recibieron los títulos de general o almirante en jefe y con los que la institución castrense suma más de 1.000 oficiales de este rango –2.000, de acuerdo con el Comando Sur de EE.UU.–, que comandan a cerca de 136.000 efectivos, según los cálculos de la ONG Control Ciudadano.

La presidenta de esta organización, Rocío San Miguel, considera esa cifra exagerada tomando en cuenta que son alrededor de 300 los puestos claves en la Fuerza Armada Nacional. “Más caciques que indios”, dijo la defensora de Derechos Humanos en entrevista con el director de El Pitazo, César Batiz.

San Miguel es abogada, magíster en Seguridad y Defensa y especialista en Derecho y Política Internacional y experta reconocida en Seguridad, Defensa y Fuerza Armada Nacional. Uno de sus principales cuestionamientos es el ascenso de oficiales que, según considera, no tienen el mérito para obtener este reconocimiento, pero lo reciben debido a su posición política, cercana al gobierno de Nicolás Maduro.


Antes hubo vicios pero ahora hay la imposibilidad de ejercer ningún mecanismo de control democrático sobre los ascensos en la Fuerza Armada Nacional

Rocío San Miguel, presidenta de esta ONG Control Ciudadano

Menciona a Ramón Celestino Velásquez Araguayán, ministro de Transporte y presidente de Conviasa, Jorge Eliéser Márquez Monsalve, ministro del Despacho de la Presidencia, y Carlos Enrique Terán Hurtado, señalado por presuntas torturas mientras lideraba el departamento de investigaciones de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim).

Para la experta, parte de esa distorsión en el nombramiento de generales y almirantes de la Fuerza Armada Nacional llegó durante el gobierno del fallecido Hugo Chávez, quien, a su juicio, alteró la cadena de mando y orientó a la institución militar a servir a la revolución y no al país como corresponde.

“Desde entonces los ascensos fueron cada vez más tocados en torno a los criterios de lealtad a la revolución. Dependen de cuán revolucionario político partidista es su discurso o cuán radical puede ser. Esas características van haciendo un enorme daño al concepto institucional de la Fuerza Armada Nacional al punto al que hemos llegado de irrespeto a la carrera militar con privilegios en los ascensos a quienes forman parte de la Guardia de Honor Presidencial”, apuntó.

–¿Era transparente el proceso de ascensos militares entre 1958 y 1998?

–No todo lo transparente que se quisiera. Sí hubo vicios, pero había unos grados mayores de transparencia. Había la capacidad de hacer debate en el extinto Congreso Nacional y la capacidad de activar los órganos de contrapeso, es decir, denuncias en el Ministerio Público o en el Congreso para investigar a generales que pudieran estar incursos en violaciones de Derechos Humanos o en actos de corrupción. Ahora esto es imposible realizarlo. Con la Constitución los ascensos pasaron a ser potestad exclusiva de la Fuerza Armada Nacional. Antes hubo vicios, pero ahora hay la imposibilidad de ejercer ningún mecanismo de control democrático sobre los ascensos en la Fuerza Armada Nacional.

–¿Cuándo se perdió el hábito de publicar los ascensos en Gaceta Oficial? ¿Por qué se eliminó esta publicación?

–El primer elemento que tenemos que comprender es que la Fuerza Armada Nacional es una institución de todos los venezolanos y constituye un elemento patrimonial sobre el cual debemos pedir rendición de cuentas. En la medida que un general y un almirante asumen el grado correspondiente pasan a tener competencias que pueden comprometer la responsabilidad del Estado tanto por actuación internacional, en caso de guerra o conflicto armado, como por violaciones de Derechos Humanos en los cuales se abren las jurisdicciones internacionales. A partir del año 2017, aproximadamente, las listas de generales y almirantes comenzaron a desaparecer de la Gaceta Oficial. Debemos recordar que 2017 fue un año muy álgido de protestas en Venezuela donde hubo una muy clara sucesión de eventos que podrían calificar como delitos de lesa humanidad. A partir de entonces desaparecieron las listas de generales y almirantes.


Chávez alteró la cadena de mando

Rocío San Miguel, presidenta de esta ONG Control Ciudadano

Las listas a las que tenemos acceso y publicamos en la página web de la ONG Control Ciudadano son comunicados que circulan dentro de la Fuerza Armada Nacional y que obviamente la propia FAN pone a rodar porque existe la necesidad de que esto se sepa, pero no adquiere carácter oficial porque la Ley de Publicaciones Oficiales de Venezuela establece que es a partir de la publicación en Gaceta Oficial cuando un funcionario tiene la responsabilidad de su cargo. ¿Cómo quedan quienes han recibido cargos y quienes tienen que rendir cuentas por lo que ocurre en sus unidades? Queda todo dentro del gran baúl de la opacidad.

–¿Cómo se deciden estos ascensos?

–Se supone que hay juntas de ascensos en cada uno de los componentes y en los diferentes grupos de grados militares, en las que se evalúan todos los méritos que pueden corresponder a ese oficial, su trayectoria académica y operacional e incluso del estado de salud para calibrar los elementos que forman parte de ese baremo y otorgar el ascenso correspondiente. Hay un elemento importante en la carrera militar, el punto de inicio, y es el lugar que ocupan en sus promociones y a partir de ahí comienzan a competir en esa larga carrera de pirámide en la que algunos van quedando rezagados, algunos van cambiando de posición, es una carrera muy exigente porque no hay puesto para todos y no todos califican para ser número uno.

Eso debería ser evaluado con un criterio de transparencia y garantías para la población de que los mejores lleguen a estos lugares. Lamentablemente esto dejó de pasar. Comenzó a suceder que estando configurada la lista era alterada en el despacho presidencial, los nombres y los puestos de promociones, y esto se hizo más evidente con la llegada de Hugo Chávez Frías a la Presidencia.

Chávez alteró la cadena de mando desde muy temprano en su Gobierno rompía las reglas básicas, llamaba a los subalternos para que le informaran por encima de los superiores y jugó a esta manera perversa de comandar la Fuerza Armada que hizo muchísimo daño porque estaba orientada a una idea de que le garantizara la vida de la Revolución y su permanencia en el poder. Se va desdibujando el perfil institucional de una Fuerza Armada Nacional para convertirla en una fuerza pretoriana al servicio de la permanencia de la revolución en el poder.

–¿Es posible que un oficial que no haya estado en los primeros cinco lugares de su promoción llegue a general de división o almirante?

–En una condición normal, no. Está el respeto a la trayectoria y a la institución militar, se protege la profesionalización de la Fuerza Armada Nacional. Cuando se trastocan esos principios cualquier cosa puede suceder sin posibilidad de reclamos porque si una persona con posibilidades de estar entre los primeros de la promoción reclama puede llevárselo la Dgcim y no solo se acaba su vida militar sino que además pierde la carrera, pueden degradarlo y puede pasar muchos años privado de libertad.


Para Hugo Chávez la Fuerza Armada no era vista para la defensa del país sino para la defensa de la Revolución

Rocío San Miguel, presidenta de esta ONG Control Ciudadano

–¿Al revisar los nombres encuentras algunos que te llamen la atención? Por ejemplo, se habla de dos oficiales señalados de torturar a los presos.

–Podemos entender que el comandante de la 41° Brigada del Ejército, una posición de enorme importancia militar para Venezuela, el general Rubén Darío Belzares Escobar, ascienda a general de división, pero hay situaciones como el de Carlos Enrique Terán Hurtado, que en el pasado dirigió la dirección de investigaciones de la Dgcim en períodos en los que se cometieron muy graves torturas contra efectivos militares y ascendió a general de división, en esta ocasión en el puesto N°24.

Son 162 efectivos militares que ascendieron, con lupa hay que hacer un proceso de revisión. Algunos vienen de unidades clave donde es lógico que aspiren a un legítimo ascenso, pero otros podrían ser seriamente cuestionados sus ascensos, unos por ser investigados por violaciones de Derechos Humanos con lo que se paraliza toda posibilidad de ascenso, y en otros casos por no cumplir con los méritos operacionales para ser distinguido con un ascenso.

–En 2021, ascendieron a generales y almirantes 174 oficiales. En 2022, 12 menos, 162. ¿Eso es mucho o poco? ¿Venezuela necesita tantos oficiales de alta jerarquía?

–Hay una ecuación básica que parte de la pregunta ¿cuántos efectivos militares existen en Venezuela en toda la estructura de la Fuerza Armada Nacional? Esto sin hablar de la Milicia Nacional Bolivariana porque eso es otra cosa, no es Fuerza Armada Nacional de acuerdo con la Constitución y tiene que mencionarse vehementemente. Atendiendo a los cuatro componentes, sobre los que no hay cifras oficiales desde 2012, calculamos que hay un pie de fuerza de unos 136.000 efectivos que deberían estar comandados por un número de generales y almirantes para ese tamaño de estructura militar. Pensemos que anualmente ascienden un promedio de 160 generales y almirantes, podríamos estar hablando solamente en los últimos seis años de más de 1.000 generales activos, demasiado para el tamaño de la Fuerza Armada Nacional que tenemos. No hay la capacidad de puestos en la estructura militar. Los puestos claves en la Fuerza Armada Nacional son unos 300, en algunos casos puestos en los que están coroneles al mando, de manera que pensar en ese tamaño de generales es hablar de la inversión de una pirámide, lo que coloquialmente suele referirse a más caciques que indios.

–¿Se justifica el grado de general en jefe y su equivalente de la Armada en esta estructura militar precaria?

–Yo creo que se puede tener en la historia una estructura militar precaria, pero tener grandes hechos de heroísmo por parte de militares a quienes el país le otorga los grados y el mérito de designarlos almirantes y generales en jefe y ninguno, en el marco de la revolución, han estado en una situación de guerra. Difícilmente les correspondería ser distinguidos por la nación con ese grado militar. Además, está su partidización política que los lleva a violar la Constitución con lo que queda en entredicho el mérito que la nación en pleno les otorga con este grado. Yo creo que no hay méritos en este momento para otorgar tan distinguido grado militar a ningún efectivo militar en Venezuela.

–¿Hay problemas para la captación de soldados?

–Sí hay problema para captar efectivos de tropa alistada, conocidos como soldados o lo que en la cuarta república era la recluta. Es un problema que se ha ido agravando, primero porque la FAN no tiene capacidad de generar un salario que sirva de incentivo, y segundo porque no suena atractivo en términos de fuente de orgullo para un muchacho servir a la Fuerza Armada Nacional en las condiciones en que se ofrecen estos servicios. Esto ha traído una desmejora sustantiva en la capacidad de reclutar lo que deberían ser por lo menos unos 70.000 efectivos de tropa alistada para cumplir su ciclo de permanencia en la FAN, por eso se ha recurrido a la ficción de integrar milicianos a tiempo compartido para que cumplan ciertas labores dentro de la institución.


Vladimir Padrino López ha sido un factor clave en el papel de la Fuerza Armada Nacional como sostén de la revolución

Rocío San Miguel, presidenta de esta ONG Control Ciudadano

Hay otros problemas que dan cuenta de la desprofesionalización de la FAN, uno de ellos es el crecimiento de la tropa profesional que tuvo un pico importante en la Guardia Nacional entre 2016 y 2017, cuando ingresó un número enorme de nuevos efectivos militares aspirantes a tropa profesional por unos incentivos que se crearon en ese momento, mientras era comandante general de la Guardia Nacional Néstor Reverol. Fueron unos 46.000 efectivos que luego comenzaron a desertar o a solicitar masivamente las bajas tras de producirse graves violaciones de Derechos Humanos en ese período. Luego el espacio de los oficiales de comando para optar a los grados de generales y almirantes, calculamos que existe una plantilla de 14.000 a 16.000 efectivos, también ha ocurrido una fuga masiva de ese capital humano.

En la FAN se tienen que establecer cuáles son las amenazas a la seguridad y defensa nacional y a partir de ahí se establecen cuantos militares necesita un país y se hacen proyecciones para un período de 33 años, que es el tiempo efectivo de permanencia de la oficialidad de comando para dibujar una carrera militar en Venezuela. Nada de eso se discute de una manera transparente y clara y todo queda bajo el sesgo de las necesidades de permanencia de la revolución en el poder.

–Vladimir Padrino López es ministro de la Defensa desde 2014. ¿Es esto coherente con la lógica militar?

–Vamos para ocho años de la permanencia de Padrino López al frente del Ministerio de la Defensa. No tiene precedente, no ocurre desde 1929. Se ha hecho indispensable para Miraflores la presencia de Vladimir Padrino López. Está surgiendo como insustituible. Esto genera varias situaciones. La primera es la de cómo es visto por sus pares, ya pasaron todos a retiro pero quienes podrían aspirar al cargo que él ejerce no lo ven con buenos ojos porque está obstaculizando el relevo natural al que aspiran quienes vienen atrás desde hace cuatro años cuando debió pasar a retiro. Eso genera un tapón en la cúspide de esta pirámide en la cual legítimamente los que hacen carrera militar aspiran a ese cargo.

Padrino ha sido un factor clave en el papel de la Fuerza Armada Nacional como sostén de la revolución, es un individuo que mantiene comunicación con el alto mando político y con los diferentes grupos de poder militar en Venezuela. Es un hombre conciliador y tiene, a pesar de oscilar en períodos de radicalización, la habilidad de tener un verbo oportuno cuando se le requiere. Basta con ver la narrativa de Padrino López en momentos electorales, cuando adopta un perfil institucional, para luego pasar cuando se le requiere a los más graves extremos de la radicalización del discurso. Un individuo muy útil para la revolución.


Hay tensión en la frontera, no están en paz los disidentes de las Farc

Rocío San Miguel, presidenta de esta ONG Control Ciudadano

–¿Qué tan influyente puede ser la relación de la Fuerza Armada Venezolana con la Fuerza Armada Rusa que le declaró la guerra a Ucrania?

–Rusia ha sido definido como un aliado estratégico de la revolución bolivariana y como aliado estratégico de la Fuerza Armada Nacional desde 2005. Es el país que mayor y mejor sistema de armas ha vendido a Venezuela, no solo para el Ejército sino para la Aviación. Compite con China para ser el principal proveedor de armas al país y ha sido privilegiado en la nueva ecuación geopolítica que aspira Maduro a jugar, tanto que ha comenzado a circular la posibilidad de que Venezuela sea sede de alguna de las actividades de los Army Games, que se juegan anualmente en Rusia con algunas actividades en países cercanos como China e Irán, por lo que se ya se están haciendo los arreglos correspondientes por parte del Ejército en el Pao, en Cojedes.

Esto desafía la ecuación geopolítica regional, aspirar a que se realicen los Army Games en Venezuela tensa el ambiente geopolítico donde Estados Unidos ejerce una hegemonía y ratificaría la alianza estratégica que Venezuela desarrolla con Rusia, aliado que ha fallado con contratos militares, ha dejado de cumplir cláusulas importantes en la provisión de armamento, no ha cumplido con la transferencia tecnológica, etc, pero que sin embargo la narrativa oficial bolivariana sigue distinguiendo como aliado estratégico militar.

Asesinato de Iván Márquez

Recientemente surgió la información de que el disidente guerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Iván Márquez, había sido asesinado en Venezuela por grupos irregulares. Otra versión, del diario El Tiempo de Colombia, indica que Márquez está en Venezuela recuperándose de las heridas.

–¿Qué se sabe de Iván Márquez?

–Nadie sabe dónde está Iván Márquez en este momento, si está vivo o muerto. Lo que sí sabemos es que en Venezuela han fallecido o han sido asesinados cinco cabecillas de las disidencias de las Farc. Desde mayo de 2021 han comenzado a darse una serie de asesinatos sobre los llamados jefes de la disidencia de las Farc. Tenemos un antecedente inmediato que indica que en territorio venezolano se están dando ataques contra cabecillas de la disidencia de las Farc. ¿Quiénes están realizando estas actividades? Hay varias hipótesis. Se habla de disputa por el territorio, válida porque hay mucho dinero que circula de economía ilegal a lo largo de los espacios fronterizos venezolanos.

Otra de las hipótesis es la de actividad de cazarrecompensas. Se trata de individuos que entran al territorio venezolano y matan a estas personas sobre cuyas cabezas hay una muy jugosa oferta de dinero. Esto ya ha ocurrido en el pasado, no sería la primera vez que Inteligencia Colombia entrega ese dinero a quienes demuestren fehacientemente que estas personas han sido asesinadas. La otra hipótesis es que efectivos de la Fuerza Armada Nacional hayan dado de baja a estos individuos, cosa que la veo más complicada pero que no se puede descartar, sobre todo por acontecimientos como los relacionados con la muerte de gentil Duarte, en la que se produjeron unos cambios muy repentinos en las unidades militares que estaban ahí.

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