La activista del movimiento Dale Letra y Diálogo Social, Mariela Ramírez, apunta que hoy en día es esteril la discusión en torno a las propuestas de los diferentes líderes políticos opositores. La clave de la lucha, asegura, es impulsar un proceso de diálogo social para definir estrategias comunes, que cuente con la participación ciudadana

Entrevista: César Batiz | Redacción: Lewin Granados

Tras el quiebre entre Henrique Capriles y Juan Guaidó en las filas opositoras, el debate sobre si se debe votar o no en los comicios parlamentarios del 6 de diciembre se impuso en la escena política venezolana. 

Dos posiciones se presentan sobre la mesa: una anunciada por Guaidó y sus aliados de no participar en el proceso electoral. Mientras que otro sector, encabezado por Capriles, ha manifestado que, pese a los cambios arbitrarios de las reglas de juego, no acudir al 6D representa abandonar la acción política. Ambas sin vislumbrar, hasta ahora, soluciones factibles a la crisis política y económica que persigue el país.

Pero Mariela Ramírez, activista del Movimiento Ciudadano Dale Letra y vocera de Diálogo Social, considera que la crisis venezolana va más allá de un dilema electoral. Para ella, el verdadero escenario al que se enfrenta el país es saber si la sociedad venezolana es capaz de dar la lucha para recuperar sus derechos políticos.


Es importante que cada ciudadano y comunidad entienda que para recuperar la democracia luego de un largo periodo de socavamiento de los derechos de los venezolanos, no se pueden tomar atajos

Mariela Ramírez, activista del Movimiento Ciudadano Dale Letra y vocera de Diálogo Social

Desde la plataforma Diálogo Social se ha instado a los actores políticos a establecer mecanismos de diálogo, cuya prioridad sea lograr consensos en torno a sus puntos estratégicos comunes y no en diferencias irreconciliables. Pero a su vez, señala Ramírez, la ciudadanía está obligada a reconocer su papel como “agente transformador de cambio” y exigir que su voz sea escuchada en futuras negociaciones. “La articulación de la sociedad civil es medular para integrar a la pluralidad de actores en una estrategia que permita entender que sin consensos no podemos avanzar en el país”, afirma en una entrevista para El Pitazo.

Ramírez expuso que históricamente la sociedad civil ha actuado bajo la tutela de los partidos políticos, es decir, que la organización social ha quedado inhibida a sus directrices. Por ello, insiste que ante la coyuntura nacional, el ciudadano debe empoderarse y presentar espacios de entendimiento entre todas las parcialidades políticas.

Ante esto, propone trabajar en función de un gran acuerdo nacional como plataforma para resolver la crisis del país, que incluya “a quienes hoy detentan el poder”. “Es necesario construir un proyecto de país en el que quepamos todos” y “sea aceptada por todas las partes”.

–En un Café con El Pitazo, en junio del año pasado, decías lo siguiente: La sociedad civil ha actuado históricamente en función de las plataformas políticas, por lo que, cuando estas se caen o pierden credibilidad, la ciudadanía se desactiva y deja de participar en los procesos sociales. La sociedad debe empoderarse y tomar espacios para el encuentro de forma autónoma. ¿Qué veías en ese momento que te llevó a ser casi una profeta?

–Esas palabras han sido el norte del movimiento ciudadano Dale Letra. Históricamente en nuestro país, los partidos políticos han sido quienes han organizado a la sociedad civil, sindicatos y movimientos estudiantiles, entre otros. Eso ha traído como consecuencia una cooptación de la organización social por parte de los partidos. El tejido social sufre y se desarticula si dejamos de trabajar unidos por una causa común que es el país. A nosotros desde la articulación del diálogo social ha sido importante plantear que no estamos al servicio de ninguna parcialidad política. Construir un movimiento social requiere que sea un movimiento social amplio e inclusivo. Ese ha sido el norte de nuestra forma de articularnos. Creemos que el ciudadano debe recuperar la palabra como instrumento de reflexión crítica; como aporte de sus ideas, proyectos, deseos, aspiraciones, en la construcción de una nueva democracia en Venezuela. De un nuevo pacto social. Hemos planteado que es el ciudadano el que debe empoderarse. Es el ciudadano el que debe presentar espacios de entendimiento para que todas las parcialidades políticas se encuentren en torno a la gente: el centro de nuestras preocupaciones, acciones y reflexiones. 

–En función de la pregunta anterior: ¿Cómo puede participar el ciudadano en el futuro político de Venezuela?

–Lo primero es tomar conciencia de que somos los ciudadanos los agentes transformadores de cambio y la articulación de la sociedad civil es medular para integrar a la pluralidad de actores en una estrategia que permita entender que sin consensos no podemos avanzar en el país. Una estrategia en la que se recupere el derecho de los ciudadanos de participar en los asuntos públicos, en la que los venezolanos recuperemos nuestro derecho a elegir. Una estrategia que también requiere una activación de todos los actores nacionales e internacionales en la protección de los derechos de las personas. Es importante que cada ciudadano y comunidad entienda que para recuperar la democracia luego de un largo periodo de socavamiento de los derechos de los venezolanos, no se pueden tomar atajos. El ejercicio de la democracia es un ejercicio de las instituciones pero también es un ejercicio ciudadano, y nos toca a todos trabajar juntos para recuperar nuestra democracia e instituciones. 

–Sabemos que desde Diálogo Social hicieron esfuerzos en encontrar las partes de la polarización, para construir una ruta electoral ¿Cuál es el balance que tienes tras conocer las condiciones en las que se desarrolla este proceso electoral?

–Hemos hecho siempre un gran esfuerzo por un diálogo inclusivo desde todos los sectores. Estuvimos el último cuatrimestre del año pasado llevando a cabo reuniones de lo que llamamos “espacios de entendimiento electoral”. Allí participaron todas las organizaciones sociales que tienen que ver con derechos políticos y civiles; expertos electorales como Noel Mavarez, Roberto Picón, Andrés Caleca; partidos como Acción Democrática, Avanzada Progresista, Copei, Nuvipa, Plataforma en Defensa de la Constitución, Primero Justicia, Psuv, Un Nuevo Tiempo, Esperanza por el Cambio; también estuvo la Red de Observadores Electorales. Reunimos más de 300 propuestas de estos actores sociales para lograr un consenso en la construcción de la ruta electoral en Venezuela.  


El ejercicio de la democracia es un ejercicio de las instituciones pero también es un ejercicio ciudadano, y nos toca a todos trabajar juntos para recuperar nuestra democracia e instituciones

Mariela Ramírez, activista del Movimiento Ciudadano Dale Letra y vocera de Diálogo Social

Lamentablemente muchos de esos pasos que solicitó la sociedad civil para la reconstrucción de la confianza en el voto no han sido escuchados por las autoridades. Sin embargo, eso no nos desanima, por el contrario, nos exige mayor compromiso. Es importante que los ciudadanos nos activemos, pero no en el dilema de votar o no votar. La verdadera situación a la que nos enfrentamos los venezolanos es si somos capaces de dar la lucha necesaria para recuperar nuestro derecho a elegir.

–¿Qué faltó para construir esa ruta perfecta? ¿Es solo responsabilidad de la coalición dominante, que no quiere otorgar esos derechos o hay responsabilidad de parte de la oposición que no ha logrado forzar para que den las garantías electorales?

–Las autoridades han sido responsables del socavamiento de los derechos venezolanos. Es el Estado el que debe garantizarlos. La cúpula en el poder ha llevado a cabo un proceso de desmantelamiento de las instituciones. Ahora bien, responsable somos todos. No se trata de decir quién tiene la culpa, sino de cuál es la responsabilidad que estamos dispuestos a asumir en la restitución de estos derechos. Tiene más sentido establecer que todos somos responsables de dar una lucha ciudadana, en compañía del liderazgo democrático que aspira a crear una nueva democracia, más allá de las diferentes visiones tácticas de los actores políticos. Más allá de eso, lo que une a los que quieren luchar por el voto y a quienes llaman a la no participación, es el deseo a poder ejercer nuestros derechos. No hay razón para la división. 

–En la actualidad tenemos el plan de Guaidó, el plan de Capriles y el plan de María Corina Machado. ¿Qué opina del abordaje de la posible transición a través de estas tres ópticas?

–Desde Diálogo Social impulsamos la diversidad de pensamiento, la posibilidad de construcción de consensos, aunque se tengan visiones distintas. Yo tengo respeto por las diferentes visiones de estos líderes. Pero lo que nos une a todos los venezolanos y la visión que tienen estos tres líderes, es que todos coinciden que hay que recuperar los derechos de los venezolanos. Por eso creo que es esteril la discusión sobre las diferentes propuestas. Lo que debemos hacer es aglutinar fuerza para que, como venezolanos, luchemos juntos por la recuperación de nuestro derecho a elegir y por lo tanto podamos recuperar el voto y con ello crear una nueva democracia en Venezuela. 

–El padre José Virtuoso plantea la unidad de las propuestas de Guaidó y Capriles. ¿Lo cree posible? 

–No solo es posible, sino también necesario. Nos une un norte común. En la medida que estemos unidos tendremos muchísimas más posibilidades de conseguir la restitución de nuestros derechos. Yo, como ciudadana y venezolana, convoco al liderazgo democrático a impulsar un proceso profundo de diálogo social para conseguir los puntos que nos une y nos convocan a todos. 

–Ustedes desde Diálogo Social han estado cerca de los líderes de la oposición escuchando sus planteamientos. Desde ese conocimiento, ¿por qué es tan difícil que haya una unidad que sea tan fuerte que ponga en riesgo a la coalición dominante?

–Creo que lo que hace falta para que podamos tener una unión de todos esos factores es un profundo diálogo entre ellos. En el liderazgo democrático se impone la necesidad del individualismo, cuando podríamos armar un movimiento social y político con un liderazgo colectivo que pueda escuchar las ideas de cada uno de los líderes. La unión en Venezuela se ha trabajado más semánticamente como una unidad, en la que todos debemos responder a una misma línea. Eso es una consecuencia de 20 años de un modelo de pensamiento único que ha permeado a nuestra clase dirigente y a todos los sectores de la sociedad. Estamos convencidos, desde el movimiento Dale Letra y Diálogo Social, que la única manera de salir de la profunda crisis que atraviesa el país es a través de un gran acuerdo nacional, incluyendo a quienes hoy detentan el poder porque es una fuerza viva dentro del país. Además, es necesario construir un proyecto de país en el que quepamos todos. En el que la solución a la crisis, que debe ser pacífica, constitucional y electoral, sea aceptada por todas las partes. 


En el liderazgo democrático se impone la necesidad del individualismo, cuando podríamos armar un movimiento social y político con un liderazgo colectivo que pueda escuchar las ideas de cada uno de los líderes

Mariela Ramírez, activista del Movimiento Ciudadano Dale Letra y vocera de Diálogo Social

–¿Cómo te imaginas que se puede concretar ese acuerdo nacional en medio de la situación actual de Venezuela? 

–Yo no creo que el acuerdo nacional sea algo que ocurre arriba dentro de algunas cúpulas. El acuerdo nacional comienza por el proceso de diálogo social que impulsan muchísimos ciudadanos y sectores. Nosotros estamos en un proceso de regionalización de este esfuerzo y ha sido muy gratificante encontrar que en cada uno de los estados hay procesos de articulación y diálogo entre ciudadanos. En esos espacios de entendimiento, los venezolanos debemos pedirle a los actores políticos que regresen al mecanismo auspiciado por el Reino de Noruega. Nuestra visión es que debe ser rediseñado su arquitectura para que no solo estén ahí los actores del conflicto, sino también estemos los sectores sociales. Como decía Pedro Nikken: no estamos pidiendo una silla en la mesa de negociación, pero si estamos pidiendo ser una pata fuerte para sostenerla. Los ciudadanos, que somos los dolientes de este proceso de catástrofe social y económica que vive el país, debemos estar presente y ser escuchados en estos espacios de negociación. 

–Usted ha insistido en que votar o no votar no es el dilema actual, pero sí lo es para muchos ciudadanos. Como activista social, si alguien le pregunta “¿debo ir a votar o no?”, ¿cuál sería su respuesta?

–Le diría que luchara por sus derechos políticos y civiles para que consigamos las condiciones necesarias para hacer del proceso electoral un espacio donde podamos elegir. Le diría que no entregara y desistiera de sus derechos solo porque hay un grupo que está socavando el espacio democrático en Venezuela. Por el contrario, esto que ocurre requiere de cada uno de nosotros mucho compromiso y trabajo en la exigencia de esos derechos hasta forzar a las autoridades que nos restituyan el derecho a  elegir que tienen los venezolanos. 

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