El joven apureño se enamoró de la Física y sus estudios lo llevaron al Viejo Continente. Fue el primero de su clase en el Diplomado de Física Condensada en el Centro Internacional para Física Teórica (Ictp) en la ciudad de Trieste, Italia, y ahora se destaca entre cinco latinos en el Instituto Max Planck para la Física de Sistemas Complejos, en Dresde, Alemania

Por: María Eugenia Díaz

El amor por la ciencia llevó a Luis Andrés Colmenárez del calor de San Fernando de Apure hasta Dresde, Alemania. El científico de 27 años, uno de los miles de talentosos venezolanos regados por el mundo, trabaja para finalizar el doctorado de física teórica que ofrece el Instituto Max Planck para la Física de Sistemas Complejos.

Desde la capital del estado de Sajonia, Colmenárez —físico graduado en la Universidad de Carabobo— comenta a El Pitazo que extraña el calor de Venezuela, su gente, las bondades del clima, la comida. El llanero destaca que esos elementos representan el cordón que lo tiene atado a la tierra donde nació, pero que su objetivo es sumar conocimientos en el área de las ciencias puras.

Antes de llegar a Dresde, Colmenárez participó en cursos en Europa; terminó un diplomado en Física Condensada en el Centro Internacional para la Física Teórica (Ictp) de la ciudad de Trieste, Italia, donde culminó como el primero de su clase.

“Estudié física porque es una ciencia básica. Desde pequeño siempre fui muy curioso y me gustó la ciencia. Decidí estudiar física cuando cursaba cuarto año de bachillerato porque tuve un buen profesor: Carlos Cadenas, que por su sabiduría me motivó a seguir este camino. Sus clases de física fueron muy buenas. Me hicieron entender qué era la ciencia y que esto era lo que de verdad me gustaba”, resalta.


Quisiera, en el futuro, regresar a vivir y desarrollar mi profesión en mi país

Luis Andrés Colmenárez, científico venezolano

Hoy es el único venezolano matriculado en el Instituto Max Planck para la Física de Sistemas Complejos. Colmenárez es apenas uno de cinco latinoamericanos en ese centro.

Mientras sigue adelante para obtener el doctorado este 2021, Colmenárez publica artículos en los medios locales de Alemania y en revistas especializadas en física. Cuenta que su último trabajo publicado fue acerca del “grafeno y sus propiedades al interactuar con metales como oro, plomo y cobalto aplicados en las nuevas tecnologías”.

Su pasión por la física, recuerda, viene de la curiosidad de entender los fenómenos que nos rodean, de dar explicación y sentido a las cosas.

“En la física se trata de explicar fenómenos muy complejos a partir de leyes sencillas y universales. Estas leyes permiten explicar tanto los mecanismos del universo como crear nuevas tecnologías. Otro aspecto importante de la física y las ciencias naturales es el pensamiento crítico. Todos los científicos estamos constantemente criticando y revisando los conocimientos existentes. Creo que ese es un gran aporte que la ciencia puede dar a todas las personas y que es de gran valor para la sociedad”, apunta.

La vida en Alemania

La última vez que Colmenárez vino a Venezuela fue en febrero de 2020. Luego de visitar a su familia, tomó el vuelo de regreso a Alemania, tres días antes de decretarse la pandemia mundial por el COVID-19. “Pude regresar antes de que todo cerrara”, recuerda de aquel viaje que hizo el 8 de marzo.

“La vida en Alemania durante la pandemia ha sido complicada, especialmente este invierno, porque no hay lugares donde salir a relajarse”, cuenta. “Ahora mismo el virus se está esparciendo rápidamente; aún hay muchas restricciones. Afortunadamente yo puedo ir a mi oficina y muy poco ha cambiado en ese sentido desde el año pasado”.

Por la dinámica impuesta en el mundo ante el coronavirus, Colmenárez comenta que se redujo el número de viajes a las conferencias que se dictaban de forma presencial en Europa. “Todo eso pasó a modo virtual; entonces no se aprovechan tanto los intercambios como antes”.

Una vida en familia

Colmenárez tiene cinco hermanos. Nació el viernes 18 de marzo de 1994 en la Clínica San Fernando, en el seno de una familia ganadera y artística que vive en el municipio Biruaca, una población satélite a siete kilómetros de la capital del estado Apure, el más extenso de la región de Los Llanos, ubicado al sur oeste de Venezuela, en límites con Colombia.

Su padre, Andrés Colmenárez, presidente de la asociación de ganaderos de la entidad, comerciante y exponente de la música criolla, se siente orgulloso por los logros obtenidos por su hijo a tan corta edad. “Todo eso es gracias a su tenacidad e inteligencia”, relata.

Su madre, Nervis Mercedes Gómez, es ingeniera agroindustrial de profesión, pero actualmente administra, junto a su esposo, una carnicería y una ferretería propiedad de la familia Colmenárez Gómez.

Luis Andrés Colmenárez estudió preescolar en el Centro de Educación Inicial Cantaclaro, ubicado en la capital del estado Apure. Continuó sus estudios desde primaria hasta noveno grado en la Casa Hogar San Fernando. Posteriormente cursó cuarto y quinto año de bachillerato en el Colegio Diocesano, donde obtuvo el título de bachiller en el año 2011.

Ese mismo año, el joven apureño logró el cupo para comenzar la carrera de física en la Universidad de Carabobo (UC), en Valencia, donde pudo obtener el título de licenciado en un lapso de cinco años.


La vida en Alemania durante la pandemia ha sido complicada, especialmente este invierno, porque no hay lugares donde salir a relajarse

Luis Andrés Colmenárez, científico venezolano

En este centro universitario, gracias a su preparación, Colmenárez se convirtió en preparador de los cursos de física básica. Realizó las pasantías en el Instituto Venezolano de Investigación Científica (Ivic) de la mano del reconocido científico Ernesto Medina Dagger, a quien también el joven llanero escogió como tutor de su tesis, titulada “Ferromagnetismo en grafeno inducido por efectos de proximidad: modelo de enlaces fuertes”. Su tesis fue publicada en el Centro Americano de la Física, por la importancia del tema y la manera como fue abordado un tema tan complejo.

Colmenárez confía en que, al terminar el doctorado, dentro de dos años, se perfilará en Alemania como investigador en el campo de la física, para seguir dejando en alto el nombre del estado Apure y de Venezuela.

“Mantengan sus costumbres y enriquezcan su cultura con otros pueblos. El día que decidan regresar a Apure o a Venezuela, desarrollen lo aprendido”, recomienda a sus paisanos.

Entre los anhelos de Colmenárez está disfrutar de un plato de carne asada un domingo al mediodía, en una parranda con música llanera.

“Por ahora no veo cercano mi regreso a Venezuela, pero es lo que anhelo. Quisiera, en el futuro, regresar a vivir y desarrollar mi profesión en mi país”, finaliza.


En la física se trata de explicar fenómenos muy complejos a partir de leyes sencillas y universales

Luis Andrés Colmenárez, científico venezolano

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