La integrante de la selección nacional, considerada una de las cartas fuertes para los próximos Juegos Olímpicos, afirma que la determinación y la capacidad de luchar ante las adversidad define a las damas de esta tierra. Con el sueño de representar al país en Torokio 2020, la bolivarense contó desde la capital de Japón a El Pitazo detalles de su trabajo de preparación y su visión de la vida

De cabellos rizados, con 26 años y de contextura delgada, Anriquelis Barrios vino al mundo, tal como ella lo confiesa, prácticamente “haciendo judo”. El amor por la disciplina le viene de familia, pues su madre y su padre, también judocas, la iniciaron en el entrenamiento de este deporte.

Por ello, su evolución ha transcurrido –y de manera exitosa– entre proyecciones, palancas, técnicas y judoguis exprimidos hasta más no poder en el tatami.

Esa visión, de un combate tras otro sin rendirse, impulsa a esta venezolana nacida al sur del estado Bolívar, y actualmente radicada en Japón, a expresar sin rodeos: “Siempre he visto a la mujer venezolana como luchadora porque nos identifica esa palabra, pero además en una constante evolución”.

Así define Barrios a sus connacionales con motivo del Mes de la Mujer. “Estoy impresionada con el empoderamiento que tienen muchas mujeres venezolanas ahorita y, por eso, de verdad estoy orgullosa de ser mujer y sobre todo de ser venezolana”, dice vía telefónica desde Tokio.

Entrenar y vivir en Japón

En el otro lado del mundo, a 13 horas de diferencia, Barrios saca tiempo de su apretada agenda para contar su experiencia como atleta de alto rendimiento a El Pitazo.

Vive en la universidad de Tokai, situada en los suburbios de Tokio, ciudad que se espera se convierta en los próximos meses en el centro de atención del mundo cuando reciba a los mejores atletas del planeta en los Juegos Olímpicos.

La guyanesa aspira a obtener su clasificación para la cita olímpica, defendiendo en el tatami de judo al tricolor nacional como parte de la selección venezolana.

Ha ganado tres medallas de oro en su trayecto durante el ciclo olímpico, al subirse a lo más alto del podio en los Juegos Bolivarianos Santa Marta 2017, los Juegos Suramericanos Cochabamba 2018 y los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018.

Pero también suma dos preseas de bronce y otra de plata en los Juegos Panamericanos de Panamá 2017, Costa Rica 2018 y Perú 2019, respectivamente.

Confiesa que los entrenamientos apenas le dan tiempo para respirar, lo cual explicó en su cuenta de Instagram (@anriquelisp). “Tengo entrenamientos muy pegados y pocas horas de descanso”, señaló la atleta, considerada una de las mejores cartas del deporte venezolano para los próximos Juegos Olímpicos Tokio 2020.

Mujeres y magia

Para Barrios es importante transmitir seguridad. Su experiencia deportiva se lo ha enseñado, y la disciplina en la cual compite se lo exige.

Por eso, en un mensaje a las venezolanas, busca contagiar esa sensación. “Tu, mujer, te tienes que ver siempre en un espejo y tener la seguridad de que posees la capacidad de hacer lo que tú quieras, y de ser quien quieres ser, porque nosotras tenemos el poder de lograrlo. Y también mantener tu actitud firme siempre, sobre todo eso, porque simplemente, nosotras somos magia”.

Una flaca dura

Su sueño es competir a nivel olímpico y, por su puesto, ganar una medalla para su país.

Y en el trayecto recorrido para lograr su objetivo solo ha visto dos obstáculos, pero ninguno imposible de superar: su contextura física y la edad.

Admite que siempre su apariencia física refleja para muchos la dedicación y esfuerzo a una disciplina de alto rendimiento.

“Como sabes practico un deporte de combate, un arte marcial que es muy agresivo y muy fuerte, lo practico desde pequeña. Toda mi vida he hecho judo. Y desde pequeña siempre me preguntaban ‘¿tú haces judo, tan flaquita que te ves?’ Siempre he tenido ese problema. Me han dicho que no parezco judoca por ser flaca”, contó.

Un recuerdo la asalta en ese momento y se remonta a sus años escolares. “Un compañero de clases siempre se metía conmigo. No me dejaba en paz. Hasta que un día le apliqué una técnica y él cayó. Desde ese día más nunca volvió a meterse conmigo”, narró la atleta, quien ahora no considera que el ser delgado impida poder destacarse en ese arte marcial.

“Aunque la contextura física podría considerarse como un impedimento, hoy día hay muchas flacas que hacen judo. Actualmente las flacas somos unas duras”, aseveró.

Por otra parte, allá en Japón le han hecho saber que quizá estaría pasada de edad para afrontar el reto que le viene.

“Pienso que la peor dificultad que estoy viviendo ahora es la más fuerte, porque estoy viviendo en Japón, y en este país, tener la edad que yo tengo, para competir a nivel olímpico, es como estar muy viejo ya. Pero no estoy vieja, estoy joven”, afirma Barrios, para quien lo mejor aún está por suceder.

Finalmente, Barrios reflexiona acerca de la capacidad combativa de la mujer venezolana: “Para mí el Día de la Mujer es un día que te recuerda lo especial que eres, lo maravillosa que eres, lo fuerte, lo valiente y lo luchadora que eres, porque nosotras, como mujeres, luchamos muchísimo contra muchos estereotipos en la sociedad”.

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