El doctor en Ciencias Ambientales del Instituto Nacional de Ciencias Aplicadas de Francia y coganador del Nóbel de la Paz en 2007, destacó que los fenómenos naturales como el sucedido el 8 de octubre, en Venezuela ocurren con mayor frecuencia en las últimas dos décadas producto de las alteraciones del ambiente. Según su opinión se repetirán eventos como el de Las Tejerías, razón por la cual las autoridades deben tomar medidas

Entrevista: César Batiz Redacción: Katherine Dona

La tragedia de Las Tejerías es una demostración de los efectos que causa el cambio climático en Venezuela y en el mundo, según advirtió el ingeniero venezolano y experto en cambio climático Juan Carlos Sánchez, quien señaló que la frecuencia de estos eventos naturales aumentó en los últimos años. 

El deslave que se registró el 8 de octubre en esta ciudad aragüeña, ubicada a unos 70 kilómetros de Caracas, ha dejado 50 fallecidos, al menos 50 desaparecidos y unas 800 viviendas afectadas (400 de pérdida total y otras 400 con daños parciales), y aún se desconoce la cifra total de damnificados. 

Sánchez, también coganador del Nobel de la Paz en 2007, indicó durante una entrevista con César Batiz, director de El Pitazo, que “existe una vinculación muy estrecha de este evento con el cambio climático”. 


Fenómenos climáticos extremos serán más frecuentes e intensos a medida que aumenta el calentamiento global

Juan Carlos Sánchez, ingeniero venezolano y experto en cambio climático

Destacó que aunque Venezuela no cuenta con una recopilación de datos meteorológicos ni mediciones que permitan evaluar la situación venezolana y los efectos del cambio climático; sin embargo, Sánchez añadió que ante la falta de data decidió realizar su propio registro a través de las informaciones que publican los medios de comunicación. 

“Puedo decir, por ejemplo, que durante la segunda mitad del siglo pasado se registraba un evento de este tipo cada 10 años. Mientras que en la primera década del presente siglo, es decir, entre el 2000 y 2010, aumentó a un evento cada tres años y en el momento actual esa frecuencia es uno cada año”, dijo el experto en cambio climático. 

“Se registró uno en El Limón en el año 2020, muy similar al de Las Tejerías; otro en Tovar, Mérida, donde fallecieron 11 personas en el 2021; y ahora este 8 de octubre”, detalló. 

Sanchez indicó que entre 2001 y 2007 trabajó con el panel de expertos del cambio climático de la Organización Naciones Unidas (ONU) y justo durante ese último año se presentó un informe en el cual se afirma que estos fenómenos climáticos extremos serán más frecuentes e intensos a medida que aumenta el calentamiento global; es decir, a medida que aumenta la temperatura del planeta. 

“Estos incidentes de lluvias intensas que ocasionan estos desastres iban a ser más frecuentes por una estadística que me lo comprueba. Entonces eso es lo que me permite afirmar que si hay una vinculación entre el cambio climático y este evento que está ocurriendo en este momento”, dijo el doctor en Ciencias Ambientales. 

–¿Qué pasó en Las Tejerías y cómo el cambio climático se ve reflejado? 

–A medida que se calienta el planeta se genera mayor cantidad de vapor de agua y las lluvias son más copiosas. En un evento como el que ocurrió en Las Tejerías lo importante es la continuidad de las precipitaciones porque se registraron aguaceros por tres días continuos. 

¿Qué pasó en Las Tejerías? Experto en riesgos de la ULA lo explica

Sumado al hecho de que durante este año se enfrenta el fenómeno de la Niña, que ha provocado mucha lluvia a lo largo del año. Eso fue lo que produjo la fluidización de los suelos, que se convirtieron en lodo y bajaron, porque arriba en la montaña hay rocas que están contenidas por el suelo, pero al terreno fluidizar las rocas caen al cauce de las quebradas y arrastran todo a su paso y el resultado es lo que sucedió hace pocos días en Las Tejerías. 


Se va para 27 años en discusiones sobre el cambio climático, pero desafortunadamente los países que más emiten gases no son los que reciben las mayores consecuencias

Juan Carlos Sánchez, ingeniero venezolano y experto en cambio climático

–Algunas personas consideran que el cambio climático no es la principal razón de estos hechos, sino la falta de medidas para garantizar el correcto curso de los cauces fluviales. ¿Qué le dice usted a estas personas?

—Tienen razón porque la ausencia de políticas de control de la erosión, contra la deforestación, la falta de limpieza de las quebradas y los desagües aumentan la vulnerabilidad y la fragilidad de las poblaciones con este evento climático, por el riesgo que supone este fenómeno.

Al mismo tiempo estás características hacen más fácil que ocurran pérdidas de vidas humanas y pérdidas materiales, situaciones que se pueden mitigar al estar pendientes y anticiparse a  estos eventos climáticos. En caso contrario, se tiene un balance negativo como el que se tiene en este momento. Las personas que opinan tienen toda la razón, en ese sentido, porque la ausencia de políticas, acciones y de una gestión del riesgo es lo que ocasiona una altísima cifra de personas fallecidas y con sus enseres perdidos.

Sin embargo, hay que diferenciar las dos cosas porque el riesgo es cada vez mayor en la medida que el evento climático es más intenso, pero al mismo tiempo, cuando no se prepara a la población y se trata de reducir los riesgos para no tener balances tan negativos. 

—Más allá del cambio climático, ¿el riesgo aumenta al vivir cerca de algún río, quebrada, ladera, montaña que es frágil?

—La población venezolana atraviesa la tormenta perfecta porque por un lado se tienen eventos climáticos más intensos y, por otro lado, la pobreza del país ha crecido de una manera desproporcionada, lo que obliga a la población a construir sus viviendas de manera improvisada en los márgenes de las quebradas porque a nadie le gusta vivir mal, pero como son pobres no tienen otra manera de vivir. 

Además, en el país no se respetan las normativas porque existen reglamentos que prohíben este tipo de construcciones, pero sencillamente no se hace cumplir la norma y muchas veces hasta se dan los permisos. El incumplimiento de las mismas y las necesidades, debido a los niveles de pobreza, desarrollan este tipo de situaciones. 

—¿Qué debe hacer la ciudadanía y las autoridades para evitar que estos eventos climatológicos se repitan?

—Las acciones para evitar estos eventos climatológicos es la mayor de mis preocupaciones porque ¿qué vamos a hacer? ¿Espera que su presencia aumente a dos o tres eventos por año?  ¿Y no vamos a hacer nada? Pero en el país no hay una política pública de cambio climático y no ha existido, a pesar de estar ratificado por todas las conferencias de la ONU dedicadas a esta temática.

Estos encuentros se dan anualmente y Venezuela firmó el marco de cambio climático de ONU, el protocolo de Kioto, el acuerdo de París y todos los acuerdos, donde se comprometen a desarrollar una política nacional para abordar este problema ambiental y todavía no se ven los cambios. 


Tiene que haber una Ley Nacional de cambio Climático

Juan Carlos Sánchez, ingeniero venezolano y experto en cambio climático

¿Cómo es esa política? Tiene que haber una Ley Nacional de Cambio Climático, algo que según entiendo en la Asamblea Nacional (AN) se está discutiendo pero aún no se ha visto la primera versión de este reglamento. Deben tener dificultades para redactar esa ley porque para que una norma sea efectiva tiene que ser totalmente descentralizada porque los impactos del cambio climático son distintos en cada localidad del país que se producen. Por ejemplo: un fenómeno de inundaciones en el sur del Lago de Maracaibo, lo que ocurrió en Las Tejerías o lo que puede suceder en Ciudad Bolívar y Los Andes son distintos. 

—En los últimos días se registraron inundaciones en el Sur del Lago de Maracaibo, una situación que afectó a las comunidades que están en las riberas y al margen. ¿Por qué es distinto lo que ocurre en este estado y lo que sucede en Monagas y Anzoátegui?

—Varios factores influyen para que eventos climáticos sean distintos: primero la actividad local, es decir, en el sur del lago de Maracaibo preocupa porque de allí sale todo lo que es la actividad ganadera (la carne, el plátano, la leche y los quesos salen de allí), lo que permite abastecer al país y le ocasiona a Venezuela un problema alimenticio. Mientras que la principal característica del estado Anzoátegui es la actividad petrolera, entonces afecta a otra área y las medidas correctivas deben ser diferentes.

En el estado Monagas antes de ver los impactos del cambio climático habría que ver cómo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero producto de la industria petrolera que produce este fenómeno ambiental, por eso es que dependiendo de la localidad la situación es distinta. 

Estos días se concentraron en la situación de Las Tejerías, que fue un alud torrencial, pero el cambio climático se manifiesta de distintas maneras. Por ejemplo: en épocas de sequía prolongada cuando se tiene un evento Niño, lo que trae consigo un problema distinto porque en este período se exacerban los incendios de vegetación, se agravan los problemas de abastecimiento, baja el nivel de agua del embalse del Guri y proliferan las enfermedades infecciosas como el dengue y chikungunya. 

—¿La intervención del gobierno de Nicolás Maduro y la falta de atención así como de políticas en las diferentes áreas que hacen vida en la sociedad venezolana, puede llegar a un tema como el cambio climático?

—El cambio climático tiene una importancia radical para el país porque cada vez la población es más vulnerable y se mantienen altos los umbrales de pobreza, unas situaciones a la que se le suma la alteración del clima. El aspecto económico afecta a Venezuela porque la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, que es la solución al problema del cambio climático, conduce a una reducción de la demanda de petróleo. 

El problema del cambio climático es importante para Venezuela y el hecho de que no se atienda tiene una responsabilidad enorme y aunque el país está inundado de problemas, este asunto no se puede dejar de lado porque ya ha comenzado a afectarnos. 

Además, Venezuela fue advertida desde hace más de una década y no se ha hecho nada. No hay políticas públicas, no hay gestión y el cambio climático obliga a reducir la vulnerabilidad de las personas y en algún momento habrá que diversificar económicamente con bajas emisiones de gases de efecto invernadero. 


El riesgo es cada vez mayor en la medida que el evento climático es más intenso

Juan Carlos Sánchez, ingeniero venezolano y experto en cambio climático

—¿Las zonas con mayor emisión de gases de efecto invernadero enfrentan precipitaciones más intensas o sequías más profundas? 

—Los períodos de lluvias y sequía de Venezuela se alternan entre meses de lluvia y de sequía, pero además de esto existen fenómenos globales que son el Niño y la Niña (sequías prolongadas o lluvias copiosas, respectivamente), pero también hay lapsos en los que no se presentan ninguno de estos fenómenos, algo que ocurre cada 7 u 11 años.

En el país cuando ocurre un evento Niña se debería tener a los organismos de Defensa Civil, ahora llamado Protección Civil, y bomberos en alerta porque se sabe que va a llover fuerte y cuando se presente su fenómeno opuesto se tendría que ver cómo se gestiona mejor el agua porque habrá sequía.

—¿Qué posición ocupa Venezuela entre los países que emiten mayor cantidad de gases de efecto invernadero?

—La mayor cantidad de emisiones se produce en los países desarrollados como Estados Unidos y China, algo que se debe a que son potencias económicas con una industria manufacturera que depende del consumo de energía debido a esto es que ambos países tienen mayor responsabilidad en este problema. 

La ONU va para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27), es decir, se va para 27 años en discusiones acerca del tema, pero desafortunadamente los países que más emiten gases no son los que reciben las mayores consecuencias sino los naciones más pobres, lo que refleja que hay una desigualdad enorme. Es por eso, que los países no desarrollados y que carecen de recursos van a pedir ayuda. Sin embargo, esa ayuda no se les ha dado en el nivel que requieren, y es por eso, que estas conferencias no terminan con resultados concretos que permitan manejar el problema de forma eficazmente. 

La responsabilidad que tiene Venezuela es muy pequeña con la de los países desarrollados, pero de igual forma se sufre las consecuencias. Sin embargo, el país tiene una ventaja y es que los demás países ya han avanzado muchísimo y se puede sacar provecho de esas experiencias. 

—¿Qué tanto es la participación de Venezuela en el cambio climático cuando la zona del Arco Minero del Orinoco es deforestado?

—La deforestación es un problema grave en términos de pérdida de biodiversidad y de una masa forestal que aporta una cantidad de beneficios ambientales. La tala de árboles también puede estar vinculada con los eventos climáticos extremos porque la masa vegetal retiene el agua y reduce su circulación en las precipitaciones importantes. 

Pero en términos de gases de efecto invernadero la deforestación representa globalmente 20% del problema y 80% proviene de las emisiones de energía. Debido a esto la despoblación forestal es más grave al evaluar los daños que ocasiona a la biodiversidad y a la pérdida de bienes ambientales. 


La ausencia de políticas, acciones y de una gestión del riesgo es lo que ocasiona una altísima cifra de personas fallecidas y con sus enseres perdidos

Juan Carlos Sánchez, ingeniero venezolano y experto en cambio climático

Venezuela es un país que tiene una masa forestal representativa que absorbe los gases de efecto invernadero, a través de la fotosíntesis, y en la medida que esa deforestación aumenta se perderá esa capacidad.  Al comparar el consumo de combustible en el país es más de 90% y la deforestación tiene un impacto de menos de 10%, según el inventario de emisiones de gases de efecto invernadero que se realizó hace unos 15 años, y en el cual, pude participar. 

—¿El cambio climático puede hacer que ciudades ubicadas en las costas del mundo desaparezcan?

—La elevación de los niveles del mar es una situación que no está tan cercana y sería provocada por dos fenómenos: el derretimiento de los hielos polares, que puede ser el causante del aumento de dos tercios; y la expansión térmica de los océanos, es decir, cuando se calienta el agua se expande, como cuando uno calienta el agua en una olla en la cocina y ocupa un volumen mayor, lo mismo sucede con el mar así sea un 1° sube de volumen y se ve reflejado en las costas. 

Ese fenómeno va a tener un impacto significativo a comienzos del próximo siglo, por lo tanto, aún se cuenta con un margen de tiempo para tratar de controlar ese problema. Además, ya se conoce cuáles serían las localidades que serían más impactadas por ese aumento gradual, como las costas del oriente venezolano y también por la zona de Higuerote. 


El problema del cambio climático es importante para Venezuela

Juan Carlos Sánchez, ingeniero venezolano y experto en cambio climático

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