La ganadora de una mención honorífica en el concurso Hagamos la tarea juntos, categoría historieta, de 13 a 16 años, cuenta su experiencia al regresar a clases presenciales en el marco de la pandemia por COVID-19

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A Joselyn Mesa la entrevistamos por primera vez hace un año. Había ganado el primer lugar del concurso La escuela que es mi casa, categoría historieta, convocado por El Pitazo y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). El 25 de febrero de 2022 nos reencontramos en el mismo lugar, su casa, y por el mismo motivo: obtuvo una mención honorífica en una nueva edición del concurso que en esta ocasión se titula Hagamos la tarea juntos. Tanto antes como ahora, su sonrisa delata su emoción.

Era la una de la tarde. La temperatura en Ocumare del Tuy, estado Miranda, estaba en 31°. Joselyn Mesa se recogió parte de su cabello, negro y brillante, con la intención de aminorar la sensación térmica, y enseguida comenzó a hablarnos de su nueva historieta, enmarcada en una de las pandemias más grandes de la historia: el COVID-19.


La magia muchas veces está en los colores, las líneas prolijas y el minucioso acabado

Joselyn Mesa

“Cuando regresé a clases, después de la cuarentena, estaba muy emocionada. Recuerdo que la noche anterior me acosté temprano. Al día siguiente, al llegar al colegio, los alumnos fuimos divididos en grupos, y los compañeros con quienes tengo más empatía quedaron en uno diferente del mío. Traté de cambiarme, pero los profesores no me lo permitieron. Eso me generó frustración, aunque me sirvió para prestar más atención en clases. Así que conté esa experiencia de una forma chistosa para hacerla entretenida”.

La historieta de Joselyn no deja dudas de que existe una generación de relevo con talento. Que cuando nos enamoramos de lo que hacemos, el resultado no puede ser otro que el éxito. Ella lo sabe, lo tiene claro, lo repite una y otra vez, mientras su rostro se ilumina.

“Cuando las tareas y las ocupaciones se hacen con amor todo sale bien. Hay que ponerle pasión, aflorar los sentimientos, estar pendiente de los detalles, porque la magia muchas veces está en los pormenores, en los colores, las líneas prolijas y el minucioso acabado”, señaló Joselyn, quien estudia cuarto año de bachillerato en el colegio Santo Ángel, adscrito a la Asociación Venezolana de Educación Católica (Avec).

–¿A quién quisieras llegar con tu obra?

–A esos niños que quieren dibujar, pero no se atreven porque piensan que no lograrán hacer un buen trabajo o que se trata de algo simple. La realidad es que a través del dibujo podemos expresarnos, explotar nuestra creatividad y ser felices haciendo lo que nos gusta.

Joselyn habla con soltura. Nunca titubea al responder. Se enrosca con su dedo índice la parte de su cabello que lleva suelta y sonríe, con picardía, cuando la comparamos con una comunicadora social. Y es que a sus 16 años su elocuencia es su mejor carta de presentación.

–¿En qué se diferencia esta nueva experiencia de la vivida el año pasado?

–La emoción al conocer que había logrado una mención honorífica fue la misma, pero en esta oportunidad fue más fácil dibujar mi historieta, porque tenía más experiencia para trabajar con las herramientas del programa de diseño. Tardé solo una semana.

–¿A quién le dedicas esta mención honorífica en la categoría historieta, de 13 a 16 años?

–A mis amigos, porque ellos me animaron a participar de nuevo en el concurso. Además, me contaron sus experiencias y eso me ayudó con mi historia. También a mis profesores, porque en cada dibujo me orientaron sobre qué corregir o agregar.

Los dos premios ganados por Joselyn le han valido un gran reconocimiento. Cuando su nombre se dio a conocer a través de El Pitazo y UNICEF, muchas personas se le acercaron para elogiar su trabajo. También padres y representantes han solicitado su ayuda cuando sus hijos tienen como tarea escolar hacer un cómic. Ella los orienta y los ayuda a plasmar sus ideas.

Joselyn tiene claro que quiere seguir dibujando. Aunque le gustaría estudiar medicina forense, aspira a combinar esta carrera con su pasión por las historietas. La integración de la sociedad en el contexto de la pandemia y los cambios que ha dejado en el mundo el COVID-19 son temas que le gustaría plasmar. Con confianza asegura que seguirá creando historias animadas, porque eso la hace feliz.

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