Advierten que el Petro no funciona porque Maduro le cambia el precio a conveniencia

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Caracas.- Este miércoles 4 de septiembre se celebra el Día del Empleado Público y cientos de miles de venezolanos al servicio del Estado, esperan anuncios en materia de aumento del salario mínimo. Los Bs. 40.000 que asigna el gobierno bolivariano, es una cifra rezagada y su poder de compra es prácticamente nulo.

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Dirigentes sindicales afectos al oficialismo, han planteado que Nicolás Maduro aumente el sueldo más bajo de la escala al equivalente a medio Petro, la criptomoneda del Gobierno, que lo elevaría sobre los Bs. 600.000.

Para el economista Aarón Olmos “… el Gobierno quiere generar estabilidad con el aumento del ingreso mínimo. Pienso que pronto conoceremos algunas medidas que se tomarán en materia económica, quizás sea el ajuste del sueldo y las pensiones o la entrega de bonos o transferencias de dinero y el anclaje al Petro.”

Olmos, cuya línea de investigación es la economía digital, informó a El Pitazo que el Petro tiene dos valores: “Uno como una unidad de cuenta orientado a cálculos de salarios, impuestos, tasas o contribuciones y el Petro de plan de ahorro o de mercado, que ya supera el millón de bolívares. Esta cotización sale de la relación que hay entre el dólar oficial y los 80.000 del costo del Petro de referencia”.

Aarón Olmos considera que el gobierno no hace nada para combatir la hiperinflación / Foto: Elizabeth Ostos

El valor del Petro lo asigna el Gobierno de Maduro, “de forma discrecional y sin ningún tipo de explicación. En The White paper (documento técnico gubernamental) del Petro, se establece que su valor será medido en relación directa con los precios de materias primas: el petróleo 50%, el oro y el hierro 15% y el diamante 15%. Esto se hizo con la intención de evitar los efectos de la volatilidad de los precios del petróleo, sustituir con otros commodities más estables”.

El economista señala que la gestión de Maduro se ampara desde 2016 en el artículo 338 de la Constitución, en el decreto de emergencia económica, que le permite tomar decisiones unilateralmente, “y sin contar con el permiso de la Asamblea Nacional (AN), por eso se esperan anuncios aprobados solamente por el ejecutivo y bajo ese gran paraguas el gobierno actúa”.

Advirtió el también profesor del Iesa que “si el valor del Petro estuviese anclado a lo que dice The White paper, debería fluctuar en la medida en que el precio del barril de petróleo, hierro, oro y diamante cambien sus precios en el mercado. Pero esto no sucede, al Petro se le asigna un valor en función de parámetros que solo maneja el Gobierno. En definitiva, para los anuncios que vienen sí se habla de un incremento del salario mínimo a Bs. 600.000, medio Petro, indica que éste debe estar costando 1.200.000”.

-¿Cómo impactaría en la inflación un ingreso mínimo de medio Petro o 600.000 bolívares?

-Pongamos el ejemplo de que alguien tiene un Petro que equivale a Bs. 1.000.000. Tendría que recibir mucho más si el gobierno de forma discrecional, le sube el valor a su criptoactivo a Bs. 1.500.000, por ejemplo. Esto insuflará más liquidez en el mercado y por ende más inflación, así que la estrategia que se maneja con el Petro no es exitosa porque simple y llanamente se inyecta liquidez, con un tipo de cambio que se inventa el gobierno y con un esquema que no se entiende bien de qué va.

Aarón Olmos considera que los reclamos de los gremios de trabajadores de aumento urgente del salario son totalmente válidos. “Sin embargo, la dolarización rampante que tenemos sigue creciendo a gran velocidad y nadie hace nada para controlarla, al contrario. El bolívar seguirá perdiendo valor”, señaló.

Finalmente, estimó el experto que “en Venezuela hay que volver a la economía básica tradicional; reactivar al aparato productivo, alejarse de las actividades especulativas y conectar a la gente con los bienes y servicios, de la mano de un plan de estabilización macroeconómica».

Indicó que «en la actualidad, hay un gran desorden y no hay coordinación entre el Banco Central de Venezuela (BCV) y el Ministerio de Finanzas. Lejos de ayudar a corregir las distorsiones, crean más. El trabajo de estas instituciones no responde a lineamientos de políticas económicas claras”.

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