Pesista Julio Mayora: el héroe que consiguió la casa para su mamá

La llegada de la delegación olímpica estuvo encabezada por los medallistas de halterofilia, Julio Mayora y Keydomar Vallenilla. En el barrio Santa Eduvigis recibieron a Mayora como un héroe y en la tarima le informaron que su madre, Betty Pernía, recibía la llave de una vivienda

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La Guaira.- El sol inclemente hacía un hervidero la entrada al barrio Santa Eduvigis, en la vía hacia Catia La Mar, al oeste del estado Vargas. Un vapor denso, cargado de salitre, se pegaba de cada rostro que se movía al ritmo del tambor que tocaba el grupo dispuesto en una tarima móvil, con una gigantografía del héroe del momento, el pesista Julio Mayora, medallista olímpico que volvía a casa este martes 10 de agosto.

«Solamente la familia de Julio podía ir al aeropuerto, nos dijeron que lo esperáramos aquí. Él se va a bajar a saludar», aseguraba José Requena, vecino de la popular barriada, anclada frente al aeropuerto de Maiquetía, quien bajó de su casa con una bandera y un afiche para ver si lograba un autógrafo del atleta, que es el mismo chamo con el que estudió en la escuela de Santa Eduvigis.  

«Julio es nuestro héroe. A Santa Eduvigis lo señalan por los malandros, por el basurero de allá arriba. Pero ahora Julito nos va a ayudar a que nos vean distinto. De hecho, dijo que iba a hacer aquí un gimnasio, para que los muchachos entrenen pesas», contó María Gutiérrez, una señora que vio a Mayora crecer en la barriada litoralense. 

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Y mientras en el barrio la fiesta tomaba cuerpo, la delegación olímpica arribó a la Rampa 4 del aeropuerto de Maiquetía. En una unidad especial, dispuesta por el Ministerio de Deporte, salieron los atletas en caravana. Saludaron a quienes los esperaban para expresar su orgullo, en Brisas de Maiquetía y Guaracarumbo, hasta llegar a Santa Eduvigis. 

Allí Mayora había llegado a su patio. Se sacó la medalla plateada y se la mostró a quienes lo esperaban, que alzaban los brazos, ondeaban banderas, gritaban de euforia y lo llamaban por su nombre. Le entregaron un micrófono para que agradeciera.

«Fueron cuatro años de entrenamientos duros para lograr esta medalla. Recibí apoyo del Ministerio de Deporte y de la Federación de Pesas. Estoy agradecido con todos por su apoyo. Esta medalla es para ustedes, Santa Eduvigis, para ustedes, los de La Guaira», dijo Mayora. 

En medio de los aplausos, desde la tarima, el animador indicó que el Ministerio de Hábitat y Vivienda tenía una sorpresa para el atleta: sus padres Julio Mayora y Betty Pernía recibían las llaves de una casa, después de siete años de espera, pues la casa donde vivió Mayora de niño se incendió y en ese momento no hubo modo de adjudicarles una casa. 

«Esta casa será para su mamá y su papá. A Julio, cuando ganó los Panamericanos, le dieron un apartamento en Fuerte Tiuna, pero él quería que su mamá tuviese una mejor casa y mira: lo logró. Cuando habló con Betty por teléfono se lo dijo», contó una vocera del consejo comunal de Santa Eduvigis, que pidió no ser identificada. 

Aunque Julio Mayora era el protagonista, en la caravana iban otras figuras emblemáticas de estas olimpiadas: el otro medallista de plata, también pesista, Keydomar Vallenilla, así como las atletas con diplomas olímpicos Naryuri Pérez, Claudimar Garcés y Rosbeily Peinado, quienes fueron aplaudidas por los presentes. 

La caravana siguió su rumbo con una promesa: este miércoles 11 de agosto Julio Mayora visitará Santa Eduvigis y celebrará en el barrio su triunfo olímpico. 

Los padres del pesista, Julio Mayora y Betty Pernía, recibieron las llaves de una casa tras el triunfo de su hijo. Foto: Cruz A. Sojo 
Los medallistas de halterofilia encabezaron la caravana tras la llegada a Venezuela de la delegación olímpica. Foto: Cruz A. Sojo 
En Santa Eduvigis ondearon la bandera venezolana en honor a Julio Mayora. Foto: Cruz A. Sojo. 
Los vecinos de Santa Eduvigis salieron a recibir a Julio Mayora tras su llegada a Venezuela. Foto: Cruz A. Sojo. 

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