Familia de Julio Mayora: «Estábamos seguros de que iba a traerse una medalla»

Una pantalla gigante colocada en la calle principal del barrio Santa Eduvigis, que vio crecer al atleta varguense, reunió a su familia y vecinos. Celebraron con orgullo la acción de Mayora, el primer medallista olímpico de Venezuela en los Juegos Olímpicos Tokyo 2020

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La Guaira.- Al barrio Santa Eduvigis, ubicado a un lado de la avenida La Armada, rumbo a Catia La Mar, se le conoce por dos cosas puntuales: es el que se visualiza desde el Aeropuerto de Maiquetía, el principal terminal aéreo de Venezuela, y en su punto más alto, está el vertedero de desechos sólidos que atiende a todo el estado Vargas.

Pero eso ya no será así desde este 28 de julio. Desde hoy el barrio Santa Eduvigis será conocido como la cuna de un medallista olímpico, el barrio del pesista Julio Mayora. Las calles donde inició la leyenda del guaireño que hoy se convirtió en el primer medallista de Venezuela en Tokyo 2020, al ganar la presea de plata en halterofilia, categoría 73 kilos, luego de levantar 346 kilos de peso.

«Yo estaba segura de que él iba a traer una medalla. Yo lo sabía. Lo vi tan seguro. Esta medalla es producto de su trabajo, del sacrificio de años. Del sacrificio de mi hijo, de nuestra familia, del apoyo que hemos recibido de muchísima gente. Cada aporte llevo a Julio a ese podio», relata emocionada Betty Pernía, madre de Mayora, desde la plaza del barrio Santa Eduvigis, en donde viven desde hace 22 años.

En esa plaza, los padres de Mayora: Betty y Julio, así como su pareja Yzaura Hernández y su hija Juliannys Mayora, vieron la actuación del atleta y la imposición de la medalla plateada, a través de una pantalla gigante, cortesía de la organización cultural y política «Red Cultural Juvenil», rodeados de vecinos y amigos. Con estos gritaron, lloraron, se rieron y celebraron.

Vecinos y amigos acompañaron a la familia para ver la actuación de Mayora en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 | Foto Nadeska Noriega

En medio de las felicitaciones, la madre de Mayora recuerda su negativa, cuando su hijo de 11 años le dijo que abandonaría el fútbol sala, el deporte que aún hoy día le apasiona, por el levantamiento de pesas.

«Él era muy bueno en fútbol campo. Su vida era estar en esa cancha practicando», cuenta la mujer mientras señala el único espacio deportivo del barrio litoralense. «Yo no quería ese deporte para él. Pero su entrenador, Oswaldo Tovar, lo descubrió a esa edad. Él nos decía que tenía talento, que sería el mejor levantando pesas. Y el tiempo le dio la razón».

Julio Mayora gana la primera medalla para Venezuela en los Juegos Olímpicos Tokyo 2020

Mientras los padres de Mayora recibían llamadas y atendían periodistas en el corazón del barrio guaireño, los residentes se acercaban a felicitarlos.

«De broma no le quitamos la de oro a ese chino», decía la vecina Maribel Núñez, quien recuerda los inicios de Mayora, sus tropiezos y como su figura es ejemplo para muchos en el barrio. «En la cancha y en la escuela decimos que Julio es de aquí y vean a dónde ha llegado».

Otros más fiesteros, organizaban desde ya la bienvenida que le darán a Mayora. «Con sancocho y cerveza y en la cancha, como le gusta a Julito», decían hombres y mujeres, que sentían como propio el triunfo del pesista.

Desde la cancha de Santa Eduvigis, Julio Mayora comenzó a jugar fútbol campo, pero el entrenador Oswaldo Tovar descubrió su talento a los 11 años | Foto Nadeska Noriega

Entre abrazo y felicitaciones, Julio Mayora padre aseguraba que «aún no me puedo creer esto». «Estoy como en el aire. Tengo muchas emociones encontradas. Se me viene a la mente las veces que quisimos tirar la toalla, que nos sentimos solos o sin posibilidades. Las amanecidas de su mamá buscando apoyo en las instituciones, para sus equipos o prácticas. Y veo a mi hijo tan grande, llenando de orgullo a Venezuela. Eso es lo más importante».

El sueño de Mayora aún no concluye. «Esta es su primera gran oportunidad olímpica. Ese va por el oro. Yo tengo fe que eso va a ocurrir. Ahora vamos a trabajar para los próximos Juegos Olímpicos», asegura el progenitor del medallista.

Y mientras los camiones de desechos iban hacia el vertedero, el ambiente festivo del barrio Santa Eduvigis no cedía terreno. Tienen a un campeón olímpico. Tienen a Julio Mayora.

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