Daniel Dhers: “Mientras más trabajo, más suerte tengo”

El medallista venezolano compartió con Mireya Tabuas y Javier Melero en un nuevo conversatorio de “Guayabo”, el boletín de El Pitazo dirigido a los migrantes venezolanos

144

Ver triunfar al otro es de los sentimientos más bonitos que puede haber. Lo comprobamos en los Juegos Olímpicos de este año, cuando la medalla plateada de Daniel Dhers nos dio permiso para volver a soñar a lo grande, y cuando saltamos de la emoción para acompañar a Yulimar Rojas, que estableció un récord mundial y se llevó el oro en el escenario deportivo más importante del mundo.

Hoy Guayabo, el newsletter de El Pitazo escrito por Mireya Tabuas, conversa con Dhers para entender cómo ellos han llevado el “guayabo” de triunfar fuera de su país. La conversación fue llevada por Tabuas, escritora y periodista en Chile, y Javier Melero, destacado periodista, migrante y cineasta.

La conversación incluía a Lisbeli Vera, medallista paralímpica que consiguió tres medallas en Tokyo 2021, siendo la primera deportista femenina en la historia de Venezuela en obtener tres medallas en los Juegos Paralímpicos, siendo su especialidad el atletismo adaptado. Lamentablemente, una emergencia médica le impidió a Vera participar en la conversación.

Daniel Dhers lució el bronceado que solamente Margarita es capaz de crear, y una sonrisa de dientes blanquísimos, parejos. La conversación comenzó con el relato de su vida: odiaba la bicicleta de niño y, de hecho aprendió a manejarla a los 13 años, algo que se considera “tarde” para los chamos de su edad. Pero todo cambió la primera vez que visitó un skate park en Estados Unidos, y supo que eso era lo que quería hacer por siempre.

¡Contamos Victorias! Daniel Dhers sigue conquistando competiciones de todo el planeta

Ahora, mucho más maduro, cuenta que la experiencia en el BMX -su especialidad- le ha dado muchísimas cosas. “No fui a las Olimpiadas a improvisar; preparé hasta cómo me iba a sentir antes de hacer mi última presentación”. Con nervios de acero, logró hacerse con la plata representando a Venezuela en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2021.

Posteriormente, regresó a Venezuela y ha organizado rodadas y activado la vida deportiva/cultural de sectores como la Cota 905 o Margarita. “Había muchísima gente. Ves todo tipo de estatus social, todos unidos para seguir a un loco que estaba en Japón hace algunos días”, bromeó.

Una de las cosas que le ha enseñado su carrera deportiva -ahora olímpica- es a ser perseverante. “Es imposible que te salga todo a la primera”, señala. No cree en el futuro ni en el destino, sino en el trabajo y en la constancia. “Mientras más trabajo, más suerte tengo”, señala. Es lo que le ayudó a conseguir la medalla de plata, y alguna razón debe tener.

Al bajarse de la bicicleta, se revela el Daniel Dhers humano: no ve televisión porque, según él, es muy “fiebrúo”, y es capaz de perder el entrenamiento por beberse docenas de capítulos de la serie que lo engancha. Lo primero que hace al llegar a cualquier país es buscar una arepera. “Pido la reina pepiada, porque es la que me indica si es una arepera buena o mala”.

Sobre Venezuela, afirma que su familia siempre le enseñó a recordar de dónde venía. Para Dhers, el sacrificio más grande ha sido aprender a vivir sin su familia, a la que ve con poca regularidad. Ser venezolano le ha enseñado a ser creativo. “Lo único malo es que el venezolano no es muy disciplinado, y para el deporte hay que serlo y mucho”, explica entre risas. Cuando se siente desenfocado, sabe qué debe delegar y a qué dedicarle su tiempo. Su regla de oro: “cuando el mundo es muy grande, tienes que tratar de hacerlo pequeño”.

Considera que en Venezuela, a pesar de la compleja crisis que la atraviesa, hay mayor tolerancia. De hecho, se ha planteado invertir en un hogar en su país natal.

Y, ¿qué le espera ahora a Daniel Dhers? Continuar rodando. “Veo una cantidad de oportunidades para los próximos 20 años”, dice resuelto. ¿Habrá oro en esa visualización? Sin duda, hay que seguirle la pista.

Puedes escuchar la conversación completa aquí.

Miles de venezolanos en las zonas más desconectadas de nuestro país visitan diariamente El Pitazo para conseguir información indispensable en su día a día. Para muchos de ellos somos la única fuente de noticias verificadas y libres de parcialidades políticas.

Sostener la operación de este medio de comunicación independiente es cada vez más caro y difícil. Por eso creamos un programa de membresías: No cobramos por informar, pero apostamos porque los lectores vean el valor de nuestro trabajo y contribuyan con un aporte económico que es cada vez más necesario.

Forma parte de la comunidad de Superaliados o da un aporte único.

Asegura la existencia de El Pitazo con una contribución monetaria que se ajuste a tus posibilidades.

HAZTE SUPERALIADO/A

Es completamente seguro y solo toma 1 minuto.