Los hermanos Matías y Moisés se dieron a conocer por una parodia realizada sobre lo difícil que es hacer tareas durante la cuarentena en un estado como el Táchira, en donde hay apagones de más de 18 horas y las fallas de internet son constantes. Luego de ello han creado canciones propias junto a su padre e interpretado otras que comparten a través de su cuenta en Instagram

Matías y Moisés Castro, de 10 y 9 años de edad y conocidos como “Mati y Moi” o los “Castro brothers”, se han robado el corazón de los tachirenses con la música que hacen desde casa. La cuarentena por coronavirus desarrolló al máximo la creatividad de la familia, y un video colgado en redes sociales los dio a conocer al mundo, sin salir de su hogar. 

La familia Castro Guerrero es oriunda de la ciudad de Táriba, municipio Cárdenas del estado Táchira, lugar desde donde Matías y Moisés ensayan a diario junto a su padre, Francisco Castro, quien también ha estado relacionado con la música desde niño y ahora escribe comedia, con la complicidad de su esposa Wirleni Guerrero. 

Los niños y su padre son descendientes de Cipriano Castro, militar tachirense que fue presidente de Venezuela entre 1899 y 1908. Fotos suyas están colgadas en las paredes de la casa, y con orgullo los padres de Mati y Moi hacen referencia a sus ancestros.

Creatividad en cuarentena

Hacer tareas desde casa, sin internet, sin electricidad y bajo presión, generó que Francisco Castro realizara una parodia del tema musical Dance Monky, y unió los talentos de sus dos hijos. De Matías el canto y la habilidad para tocar instrumentos, y de Moisés la actuación y el canto. 

“Estábamos con las tareas, terminando unas, cuando nos llega otro correo con otras tareas. Mi esposa intentando enviarlas y subiéndolas a la nube, se iba la luz, no hay internet, y esa es mi musa cuando trato de hacer parodia, yo escribo comedia, entonces los problemas y las cargas los aligero haciendo humor. Cuando algo está saliendo mal, cuando la situación está súper estresante, redacto, escribo, nos reímos un rato y nos olvidamos de la realidad. Eso pasó con las tareas, teníamos esa canción pegada (Dance Monky) porque estaba sonando mucho, y dije: vamos a hacer una parodia con las tareas. La montamos y nos dio muchísima risa haciéndolo”, relató Francisco Castro. 

El video con la letra de la canción, haciendo referencia a lo cansados que están los niños de hacer tareas en sus hogares y de que su mamá sea la maestra, lo subieron a la cuenta de Instagram y de Facebook de Matías, sin imaginarse que llegaría a verse en Estados Unidos y varios países de América Latina y Europa. 


Cuando algo está saliendo mal, cuando la situación está súper estresante, redacto, escribo, nos reímos un rato y nos olvidamos de la realidad. Eso pasó con las tareas

Francisco Castro, padre de Matías y Moisés

Las redes sociales estallaron y los venezolanos comenzaron a escribirles desde todas partes del mundo. Niños de distintos países ahora los imitan en videos, les piden que les envíen mensajes de cumpleaños, y para la familia Castro lo que comenzó como una diversión en medio de la cuarentena, se convirtió en un trabajo y un compromiso que hacen con amor, constancia, disciplina y diversión. 

Así surge la cuenta en Instagram @MatiyMoi, en donde han publicado diversas canciones sobre las tareas, una del Día de la Madre, otra del Día del Padre, una sobre el coronavirus -que grabaron junto a otros jóvenes cantantes tachirenses-, y canciones tradicionales del Táchira y de Venezuela, como “Tierra tachirense”, de Chucho Corrales, y la “Vaca Mariposa”, de Simón Díaz. 

La publicación de “Tierra tachirense” generó una reacción positiva de las hijas del cantante y compositor Chucho Corrales, lo que llenó de orgullo a los padres de los niños, por tratarse de un personaje importante en el acervo cultural y musical de la tierra andina.

Fusión musical y talento innato

Mati y Moi no tienen un género musical definido. Su padre, escritor de las canciones, se ha preocupado porque sea música con sentido, que tenga un mensaje, en medio de sonidos con un toque ácido, roquero, de mezcla tropical y reggae. Ambos niños, sobre todo Matías, tienen un rasguido en la voz como de influencia del Rock. Sus padres aseguran que ha sido propio de él y no de la enseñanza. 

“No hemos tenido la fórmula para que se den a conocer, ni para que estén pendientes de ellos. Es una mescolanza de géneros, hacemos humor, parodias, y salió ‘Tierra Tachirense’ como en rock. Nos metemos por el amor al Táchira, por el regionalismo. Cuando grabamos esa canción y subimos el video no había luz, nos acostamos, llegó la luz en la madrugada, mi teléfono sonaba como loco, se había viralizado. Nos escribieron las hijas de Chucho Corrales, desde Estados Unidos, llorando, mensajes, notas de voz de gente en  España, en Italia. Nos hacían capturas de un grupo de WhatsApp de delivery en Francia, todo en francés y mis niños ahí, o de un Uber en Orlando”, contó emocionado Francisco Castro. 

Matías y Moisés crecieron escuchando música en su casa. Su padre es integrante de una banda llamada “Sanetílico”. A partir de ahí Matías, el mayor, comenzó a hacer que tocaba guitarra con un palo de escoba, hasta que su papá lo enseñó a tocar el ukulele y posteriormente el cuatro. Con el paso de los días, Francisco y Wirleni se dieron cuenta de que su hijo mayor sacaba solo nuevas canciones y que tenía habilidades propias para la música. 

Con Moisés, por su parte, el canto y la actuación se desarrollaron desde que era pequeño, pero estaba alejado de los instrumentos. Ahora, con las respuestas de su público en redes sociales, se incentivó y aprendió a tocar el ukulele. 

“Son una explosión. Moisés por las muecas, Matías porque toca. La unión de talentos ha sido lo que ha generado más receptividad de la gente. Todos piensan que son morochos, son gemelos, y esa ternura que ambos generan ha atraído mucho a los venezolanos y personas de otros países. A nosotros no nos cabe el orgullo en el pecho”, expresó Wirleni Guerrero, madre de los niños. 

En Táriba ya eran conocidos. En diciembre de 2019 ambos cantaron en los parrandones navideños, a los que fueron integrados por los sacerdotes de la Basílica de la Virgen de La Consolación para que cantaran en la bendición de los pesebres y en las paraduras del Niño Jesús. Lo mismo ocurrió en el colegio católico donde estudian. 


Son una explosión, Moisés por las muecas, Matías porque toca. La unión de talentos ha sido lo que ha generado más receptividad de la gente

Wirleni Guerrero, madre de Matías y Moisés

En esta nueva etapa, que surgió debido a la cuarentena, la mamá es quien lleva el orden de los músicos. Tienen horario para levantarse, bañarse, ordenar sus cuartos y desayunar. Posteriormente hacen las tareas, y si se va la luz, se dedican a ensayar. Matías se ha preocupado por generar contenido para las redes sociales, mientras que Moisés se ha dedicado a aprender a tocar instrumentos, y ambos también se han enfocado en aprender a cantar en inglés. 

“El papá es la parte creativa, yo soy la parte de la correa, la mamá de los tres, de los niños y del papá, porque la disciplina también es necesaria. Todo se va logrando al tener buena actitud, pensar en positivo, no agobiarse, porque uno quitándose los peros de la boca puede lograr muchas cosas, porque nosotros no tenemos los equipos, los escenarios, estamos trabajando con recursos propios y así ha fluido. Entonces que las cosas hayan fluido trabajando desde lo que tenemos, con los canales regulares, tratando de hacer todo lo más profesional que se pueda, porque son niños que no tienen experiencia, nos da mucha satisfacción”, manifestó Guerrero.  

Los padres de los hermanos Castro sienten que el emprendimiento que ha surgido por el talento de sus hijos es un aliento ante la crisis económica y social que vive Venezuela. Ahora no se preocupan tanto pensando en qué harán. Tienen motivos suficientes para creer que pueden seguir adelante. 

El nombre de Venezuela en alto

Matías y Moisés se sienten felices por la receptividad que han tenido sus publicaciones. El dúo afirmó a El Pitazo que los comentarios del público diciéndoles que les gusta su música los anima a continuar. 

Para Matías el proceso ha sido un poco difícil, pero también divertido porque le gusta aprender, mientras que Moisés asegura que aunque el aprendizaje es complicado, lo anima a hacer las cosas cada vez mejor, para alcanzar más comentarios positivos y seguidores en redes sociales.  “En YouTube nuestros amigos nos han escrito, nos envían éxitos y eso es muy emocionante”, afirma Moisés. 

“Estamos felices porque damos nuestro nombre a todo el mundo, y también cuando nos llegan capturas de pantalla de esos comentarios de Chile, de Perú, de todo queremos seguir dando más”, expresó Matías, complementado por Moisés al decir: “porque queremos llevar el nombre de Venezuela a todo el mundo”.

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