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sábado, 28 noviembre, 2020

En el natalicio 155 de José Gregorio Hernández se espera la aprobación del milagro

Un presunto milagro ocurrido en Apure es analizado por la Congregación para la Causa de los Santos en el Vaticano. Ser canonizado no es una carrera de obstáculos, es la comprobación científica de que, ciertamente, hay una intervención que sobrepasa toda explicación humana con la mediación ante Dios en un favor concedido

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Apure.- El aniversario 155 del nacimiento de José Gregorio Hernández llega con la aspiración de verlo declarado como beato de la Iglesia Católica. Este anhelo de fieles y devotos se suma al agradecimiento por la intercesión ante Dios del laico venerable más invocado en Venezuela para pedir por la salud, mientras llega la certificación vaticana del milagro.

“El milagro está en la calle, es nuestra tarea como Iglesia documentar y demostrar los milagros existentes en el país. Los venezolanos esperamos que José Gregorio Hernández sea elevado a los altares como hombre de Dios, ciudadano ejemplar, científico y persona de bien que supo equilibrar la fe y la ciencia. Es ejemplo para todos. Sigamos orando”, afirmó el encargado de prensa de la Diócesis de San Fernando de Apure, presbítero Ender Moissant.

Las autoridades eclesiásticas han evaluado si, efectivamente, la satisfactoria recuperación de Yaxury Solórzano Ortega, de 13 años y oriunda de Manga Coveras, municipio Guayabal, estado Guárico, caserío ubicado a tres horas de San Fernando de Apure, se debe a un milagro de José Gregorio Hernández.

El 18 de diciembre de 2018, una comisión de la Conferencia Episcopal, encabezada por Baltazar Cardenal Porras Cardozo, arzobispo de Mérida y  actual administrador apostólico de la Arquidiócesis de Caracas, visitó San Fernando de Apure, donde instaló el Tribunal Eclesiástico para la sustentación del expediente sobre el presunto milagro adjudicado a la intercesión del médico de los pobres. 

En ese importante evento protocolar también estuvo presente monseñor Tulio Ramírez, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Caracas y vicepostulador de la causa de canonización de José Gregorio Hernandez, acompañado del equipo de canonistas y médicos dedicados al estudio del caso.

A la par, los devotos seguirán en oración por la pronta beatificación. 

Acto de juramentación del equipo de especialistas encargado de estudiar el caso. Foto: María Eugenia Díaz
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El 11 de enero de este año, en la sede de la Conferencia Episcopal Venezolana, los obispos de todo el país legitimaron, junto al Tribunal Eclesiástico, el expediente del presunto milagro atribuido a la intercesión del venerable, compilado en menos de un mes con todas las pruebas necesarias para determinar si este acto fue por la mediación de José Gregorio Hernández.

En el acto protocolar, el obispo de San Fernando de Apure entregó el expediente en una caja sellada a la jerarquía eclesiástica, reunida en asamblea general, encomienda que fue entregada a la Santa Sede.

En este encargo se encuentran dos copias del expediente. Si la Congregación para la Causa de los Santos determina con estos soportes que el doctor José Gregorio Hernández es milagroso, las autoridades darán a conocer el contenido de la caja sellada con cera.

Moissant detalló al equipo de El Pitazo que el clero venezolano estudió el caso atribuido a la mediación del doctor José Gregorio Hernández en el estado Apure; posteriormente, este mismo caso fue entregado por el cardenal Porras a monseñor Giacomo Pappalardo en el Vaticano, el 18 de enero de este año.

“Hoy celebramos el don de la vida del doctor José Gregorio Hernández. Esperamos su pronta beatificación y pedimos su intercesión para la salud de los venezolanos. Es un momento especial para celebrar la vida de un paisano ejemplar, de manera especial en la Diócesis de San Fernando de Apure, porque aquí ocurrió el presunto milagro. La última palabra la tiene la Santa Sede”, expresó el presbítero.

En tal sentido, Moissant invitó a los venezolanos a respetar la imagen de José Gregorio Hernández y conocer e imitar su estilo de vida, porque es ejemplo para todos. “Hombre de fe y de ciencia, preocupado por los adelantos médicos para Venezuela. Fue una persona brillante, profundamente cristiano, hombre de fe y caritativo. Atendía a todos por igual, tanto a pobres como a ricos. Vivió los últimos años bajo la dictadura gomecista e hizo lo que le tocaba con amor”, expresó.

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Al frente de este nuevo caso se encuentra monseñor Alfredo Enrique Torres Rondón, obispo de la Diócesis de San Fernando de Apure. Foto: María Eugenia Díaz

Durante casi un año, las autoridades eclesiásticas han evaluado los informes médicos sobre la satisfactoria recuperación de Yaxury Solórzano Ortega, atribuida a la intercesión de José Gregorio Hernández.

El 10 de marzo de 2017, la adolescente Yaxury recibió un disparo de escopeta con múltiples impactos detrás de la oreja (región occipital derecha) a manos de delincuentes, quienes pretendían despojar de dinero al padre de la joven, cerca de su residencia. 

Yaxury cayó al piso tras el impacto de las municiones que llevan los cartuchos que se disparan con escopetas. En la distancia, la madre escuchó la detonación y corrió hasta el lugar del hecho, donde consigue la escena. A gritos pide ayuda a su otra hija para el traslado de la jovencita en una camioneta hasta la población de Guayabal, estado Guárico. También gestionaron una ambulancia para llevarla hasta el hospital de San Fernando en Apure.

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Luego de un año, la mamá de la adolescente comentó al médico tratante Alexander Krinitzky que cuando operaron a Yaxury pidió el milagro a José Gregorio Hernández y aseguró sentir la presencia de «El Venerable«. Cuenta que igualmente sintió una mano en el hombro y una voz que le dijo: «¡Quédese tranquila, todo saldrá bien!».

A pesar de las dificultades, algunos familiares de la víctima lograron llevarla hasta San Fernando de Apure, donde fue atendida por médicos de la emergencia pediátrica y de la Unidad de Cuidados Intensivos  del Hospital Pablo Acosta Ortiz (Hpao). Luego fue llevada hasta un centro de salud privado, donde fue operada por el doctor Krinitzky y su equipo.

Posteriormente, la jovencita regresó a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hpao para su recuperación.

“El papá de la niña intentó huir girando la moto, pero al intentarlo, los delincuentes dispararon y el impacto lo recibió totalmente ella. La operación se realizó un día después del incidente. La recibimos en quirófano, donde estaba intubada y sedada. Practicamos la cirugía de control de daños y retorno al Hpao. Lo milagroso es que a la semana, tanto la mamá como la hija, se presentan en mi consultorio. Yaxury caminaba sonriente y sin complicaciones médicas”, relató Krinitzky, quien estuvo acompañado en ese momento de los médicos Bárbara Martínez y Rafael Utrera, junto a Idalid Morales.

Yaxury Solórzano Ortega fue sometida a una operación delicada en una clínica privada que, según expertos en el área médica, no le salvaría la vida, porque se trataba de un caso complejo, pues la bala le hizo perder masa encefálica y varios huesos. Con todo este cuadro, familiares de la jovencita aseguran que la fe en el doctor José Gregorio Hernández «logró convertir una tragedia en un milagro”.

A pesar de que los médicos tratantes le dieron pocas probabilidades de vida a Yaxury, la recuperación fue exitosa, porque a pocos días de la operación mejoró satisfactoriamente.

Yaxury Solórzano Ortega estudia en el colegio Casa Hogar San Fernando de la capital apureña. Pese a que aún conserva perdigones (guáimaros) en su cuerpo, lleva una vida normal. No sufrió secuelas neurológicas, habla y se relaciona  fluidamente.

Por las difíciles condiciones educativas, esta adolescente no puede cursar estudios en su ciudad natal; sin embargo, se mantiene en Apure haciendo realidad sus sueños.

El paso a paso en dos fases

En la sede de la CEV, obispos de todo el país recibieron el expediente con documentos, pruebas, informes médicos y testimonios. Foto: Cortesía Facebook monseñor Adán Ramírez, párroco de la Catedral de Caracas

Una vez admitida la petición por el Vaticano ante la Congregación para la Causa de los Santos, se les proclama siervos de Dios. Comprobadas las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad) y cardinales (prudencia, justicia, fortaleza y templanza), o si es el caso, la vía del martirio a causa de su defensa de la doctrina y su fe, son declarados venerables, como es el caso actual de los venezolanos José Gregorio Hernández y madre Emilia de San José.

En este lapso, que no tiene tiempo definido, se estudian los milagros adjudicados a su intercesión. Una vez comprobado que sus actos superan la intervención humana y no tienen explicación científica, son elevados a beatos, lo que permite, a partir de este momento, el culto público en los altares. Hasta aquí se conoce como la “causa de beatificación”. Luego se abre la segunda fase del proceso para la investigación de una nueva manifestación divina por intercesión del futuro santo y es entonces cuando se habla de “causa de beatificación”.

El papa, por su condición de máximo jerarca de la Iglesia, puede firmar el decreto que omite la primera fase y, según lo estime, comienza el proceso de estudio desde beato hasta la canonización, como fue el caso de San Juan Pablo II y Santa Teresa de Calcuta.

Tres venezolanas han sido elevadas a beatas. María de San José (beatificada el 7 de mayo de 1995 por Juan Pablo II en el Vaticano), Candelaria de San José (beatificada el 24 de abril de 2008 por Benedicto XVI en Caracas, misión encomendada al arzobispo Jorge cardenal Urosa Savino) y Carmen Rendiles (beatificada el 16 de junio de 2018 por Francisco en Caracas, con el enviado especial Angelo cardenal Amato). Las tres están en la fase de “causa de canonización”.

Otro caso que revela la facultad y autoridad del pontífice católico es la canonización de los pastorcitos de Fátima, santa Jacinta (1910-1920) y san Francisco (1908-1919) Marto, a quienes llamó “pequeños grandes maestros de la fe”. No sufrieron persecución hasta el martirio ni alcanzaron la adultez como para comprobarles las virtudes cristianas y cardinales, pero lo que sí no puso en duda el papa Francisco es que eran depositarios del mensaje revelado en las apariciones de la virgen y se fueron a su presencia a temprana edad.

Hubo un milagro atribuido a la intercesión de los más jóvenes del santoral católico en 2.000 años. La más longeva de los tres videntes, Lucía, tiene su causa de beatificación abierta y se encuentra en estudio por Roma.

Al abrir el Año Centenario de la muerte de José Gregorio Hernández (1919-2019), el arzobispo emérito de Caracas, cardenal Urosa Savino, exhortó a la devoción privada del venerable y a quienes por su intercesión alcancen un favor, notificarlo en las parroquias y vicarías habilitadas para recibir los testimonios de los presuntos milagros. También pueden ser remitidas a la Vicepostulación de la Causa, en la parroquia Candelaria, Caracas, o al e-mail: [email protected] , donde se estudia el material recibido y se acude a los especialistas médicos adecuados.

Los datos del proceso de canonización con información de César E. Torres N.

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