El 25 de cada mes, hasta diciembre de 2019, la banda presentará un single para celebrar los 25 años del álbum “Canto popular de la vida y muerte” y los 34 años de la agrupación. Desorden Público acaba de terminar una gira por Estados Unidos y recorrerá Sudamérica hasta finales del año

Si un viajero en el tiempo revisara los últimos 34 años de la historia venezolana podría darse cuenta de que lo único constante es el cambio… y la música de Desorden Público es una muestra de ello. La banda celebra 34 años de vida estando más vigente que nunca. 

Desorden viene de completar una importante gira por los Estados Unidos, con 16 presentaciones en diferentes ciudades. Pisando su tierra natal, estuvo el primer fin de semana de agosto en el estado Falcón, en Tucacas, y luego en Punto Fijo. Ahora le sigue la ciudad de Caracas, el 29 de agosto, en el Club Táchira, para luego emprender un nuevo recorrido que los llevará, nuevamente, a Estados Unidos, España, Francia, Chile y Canadá, entre otros países que están por confirmar.

Este año es especial: “Canto popular de la vida y la muerte”, donde se encuentran varios de sus éxitos más memorables, cumple 25 años de existencia y, para ello, Desorden Público se ha dedicado a revisar y reinterpretar lo que una vez hicieron, acompañados por una serie de invitados de lujo.

Desorden Público regresa a Venezuela después de ofrecer 16 conciertos en distintas ciudades de Estados Unidos. La segunda parte de la gira comprende países como Chile, España, Francia y Canadá, entre otros por confirmar. 

–¿Qué hace de “Canto popular de la vida y muerte” un álbum tan especial dentro del imaginario de Desorden Público?

–Horacio Blanco: Sus canciones no pierden vigencia ni conexión con el gusto de la gente. En nuestras giras nunca faltan canciones como “La danza de los esqueletos”, “Tiembla” o “Hay cosquillas que no dan risa”. Son temas que 25 años después siguen siendo exigidos por el público.

–Creo que es algo que va más allá de lo estilístico, porque la mayor parte de nuestras canciones son bailables y eso hace que la gente se enganche, pero hay un tema también de contenidos. Lo que dicen esas canciones sigue despertando reflexión y empatía.

–Este año, la banda cumple 34 años, mientras que “Canto popular de la vida y muerte” llega a los 25. ¿Cómo han logrado permanecer y resistir en un país donde pareciera no haber constancia?


El hecho de estar activos te mantiene vigente. También nos mantiene juntos el empeño de dar más todos los días.

Danel Sarmiento, músico de Desorden Público

–HB: Hay un gen de terquedad, que lo tenemos. Primero, nos queremos mucho. Somos hermanos de vida, una familia. Segundo, tenemos que amar lo que hacemos. Somos unos eternos enamorados de Desorden Público como proyecto de vida. Y todo el montón de cosas nuevas que se han presentado en el camino nos dan nuevas razones para entusiasmarnos cada día.

–DS: Es chévere reoxigenarse tanto a nivel musical como a nivel de producción. Los músicos que nos acompañan actualmente son muy jóvenes, muchos de ellos provienen del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles de Venezuela y tienen un nivel increíble.

La “banda más inquieta de Venezuela” se caracteriza por su negativa a casarse con un solo sonido. La reinvención del Canto popular de la vida y muerte es prueba de ello. 

–¿Qué significó para ustedes volver a la tierra a buscar las raíces de este disco?

–DS: Fue un trabajo muy interesante volver a escuchar estos temas y elegirlos. Es un disco que, en su momento, nos trajo muchos beneficios y nos sacó de Venezuela. Con él fuimos a México, a Europa y a los Estados Unidos. “Canto popular de la vida y muerte” tiene mucho valor, porque las letras se mantienen en el tiempo. Hay algunas que son terribles y hablan de cosas que aún pasan, pero de alguna manera su vigencia hace que la gente reflexione.

–HB: En este proceso de revisión musical y poética nos dimos cuenta de que había canciones que merecían tener una segunda parte, una continuación. Y nos atrevimos a hacerlas, escribirlas y grabarlas. Hay, por ejemplo, una canción que se llama “Tetero de petróleo”, que habla sobre nuestro vínculo con ese recurso económico y denuncia el discurso populista que dice que los venezolanos somos millonarios por el hecho de nacer en un país petrolero. ¿Por qué no reflexionar sobre eso? ¿Qué ocurrió 25 años después que escribimos esa canción? ¿Cómo nos seguimos relacionando con el petróleo? Entonces escribimos “A mí no me engañas más”, que es la continuación de “Tetero de petróleo”.

–Son licencias que nos tomamos. También grabamos “Sinónimo”, que es una precuela de “La danza de los esqueletos”. Nos permitimos no solo rehacer lo que ya existe, sino de estudiar qué hicimos y descubrir que tenemos más cosas que decir.

–¿Qué puede esperar la fanaticada de Desorden Público desde este mes hasta diciembre? ¿Y qué viene después?

–DS: El día 25 de cada mes hasta diciembre estaremos lanzando una nueva versión de un single del “Canto popular de la vida y muerte”. Gran parte del repertorio está conformado por canciones con nuevos arreglos, aportes y fusiones.


Lanzar una canción por mes es una estrategia bastante innovadora porque nos permite dar noticias constantemente.

Horacio Blanco, vocalista de Desorden Público

–HB: Lanzar una canción por mes es una estrategia bastante innovadora porque nos permite dar noticias constantemente. Además, no se trata solamente de las nuevas versiones de las canciones, sino de una lista de invitados que genera mucho interés. La nueva versión de “Cachos de Vaca”, por ejemplo, contó con la participación de Nella Rojas y la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho, bajo la dirección de Elisa Vegas. En “Rosas Azules” canto a dúo con Herbert Vianna  (de la banda Os Paralamas do Sucesso) y participa el guitarrista británico Phil Manzanera.

–En los próximos singles, nuestro público podrá escuchar a músicos como Bahiano (exvocalista de Los Pericos), Pato Machete, Franco de Vita, Edward Ramírez y Rafa Pino de El Tuyero Ilustrado.

Desorden Público nunca imaginó poder grabar un tema con Franco de Vita… Pero lo logró. 

–¿Con qué artista venezolano nunca esperaron hacer un dúo y lo lograron?

–DS: Nos está ocurriendo con la grabación de “Tiembla”, donde participan Franco de Vita y El Tuyero Ilustrado. Nunca pensamos que íbamos a poder hacer algo con él; de hecho, solo iba a cantar un fragmento de la canción y terminó haciéndola completa. Es sumamente interesante, porque la canción evolucionó hacia un estilo que tampoco manejamos, que es un joropo tuyero. “Tiembla” es un tema que me tiene muy emocionado y que gustó mucho en la gira norteamericana, porque es inesperado. Se oye tan venezolana que es increíble.

–HB: ¿Qué pueden esperar nuestros fans? Riesgo, oxigenación, reinvención. Creo que esas son algunas de las razones por las cuales Desorden Público sigue tan activo, porque no nos crucificamos en un sonido o en un estilo. Cero crucifixiones. Somos una banda demasiado inquieta.

–¿Podrían afirmar que ese ha sido el secreto que los ha mantenido vigentes durante más de tres décadas?

–DS: Desorden Público es una banda muy proactiva, no paramos. Sabemos que tenemos que hacer cosas, tanto para nuestro bienestar espiritual como para nuestro público, que siempre está exigiendo.

–HB: Por las realidades que todos conocemos, el nuevo territorio de Desorden Público se convirtió en el mundo. Venezuela está en el mundo. Ya no podemos entenderla como una nación circunscrita a un lugar geográfico en términos clásicos. La venezolanidad en su proceso de reinvención está también redescubriéndose dentro y fuera de la frontera. Y nuestra banda tiene que entender esa nueva dinámica, todos en verdad debemos entenderlo así. Si tú como músico quieres llegar a donde están los compatriotas en Chile, Alemania o Canadá hay que ser creativos en entender los nuevos retos.

–Si Desorden Público tuviera que empezar en la escena musical actual ¿qué haría distinto?

–DS: La forma como empezó Desorden Público es la forma como debería empezar cualquier banda, que es dándose a conocer y haciendo sus propias producciones, sin esperar a que lleguen las disqueras (que ya no existen) o los llame un local (que tampoco existen). Hay que inventar.

–HB: Yo creo que nosotros tuvimos una gran oportunidad hace 34 años, porque en nuestro contexto no existía una banda que hiciera ska. Y nosotros, fanáticos del ska, quisimos hacer lo que queríamos ver y escuchar, aunque no tuviéramos idea de cómo hacerlo. Creo que ahí, en gran parte, estuvo el big-bang que nos ha dado esta inercia que no solamente nos ha mantenido durante 34 años, sino que nos ha proyectado. 

–Es el momento de buscar los intersticios, lo que no está hecho, sobre todo, hoy que existen tantas carencias en todo. Los músicos venezolanos tienen que descubrir, con sus mentes jóvenes y frescas, qué es lo que falta, qué es lo que ellos quisieran escuchar que no está y hacerlo. De esa manera se va rompiendo el molde, vamos demoliendo lo viejo y construyendo lo nuevo.

Horacio Blanco y Danel Sarmiento se definen como hermanos y enamorados eternos del proyecto que representa Desorden Público. 

–¿Cuál es el disco que no han hecho todavía, pero que les gustaría hacer?

–HB: Ya vendrá. La semana que viene estamos grabando música nueva para 2020. Hay un experimento musical que hemos hecho en vivo y ha sido muy exitoso y es tocar canciones de Pastor López. Así que el año que viene le rendiremos homenaje. Fue un músico con el que nos comprometimos a grabar este año, con la desagradable sorpresa de que falleció en abril. Así que quedamos bellamente atados a ese compromiso y lo honraremos. 

–¿Cómo pasa Desorden Público de un tema como “Allá cayó” a “Los que se quedan, los que se van”?

–HB: Hay una fuerte conexión entre las letras de Desorden y la opinión pública; siempre fue así. La opinión pública, a veces, es muy sabia y, a veces, se equivoca de calle; la historia lo va demostrando. Pero normalmente si hay mucha sabiduría en eso que uno escucha, ya sea en la panadería, tomándose un café, o en una cola para comprar lo que sea. Uno presta atención y encuentra mucha sabiduría. Yo creo que las letras de Desorden Público que más conexión han tenido nacieron así, de lo que opina la gente. Y al nosotros tomar esa fuente de inspiración, reinterpretarla poéticamente y devolvérsela a la gente tiene una muy buena recepción, porque resume su manera de ver el mundo.


“Allá cayó” denunció, en su momento, esta vorágine violenta en la que entraba nuestra sociedad

Horacio Blanco, vocalista de Desorden Público

–“Allá cayó” denunció, en su momento, esta vorágine violenta en la que entraba nuestra sociedad, donde empezábamos a ver con dura cotidianidad (a veces rozando la indolencia) que mataban a alguien para robarlo, que mataban a alguien en una batalla de pandillas o que una bala perdida mataba a un chamo. Esa reflexión de la gente, el dolor por tanta violencia, es la misma sensibilidad que arropa a Venezuela cuando un amigo o un familiar se va del país.

–Esa fractura de nuestro país es algo que a todos nos está tocando. Venezuela se fracturó en mil y nosotros le cantamos a eso. En un concierto, la misma gente que brinca y descarga cantando “Allá cayó” es la misma que llora cantando “Los que se quedan, los que se van”, porque piensan en su pareja, en su amigo, en su familiar que migró. Venezuela se convirtió en otra cosa y ahora está en todos lados.


mágenes de Francisco Touceiro, Andrés Rodríguez, El Estímulo, www.desordenpublico.net.

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