Claves | ¿Por qué algunos odian a Jordan después de la serie The Last Dance?

La exitosa serie documental acerca de la última temporada de Michael Jordan con los Bulls de Chicago mostró diferentes facetas de la estrella de la NBA y cautivó a millones de espectadores en todo el planeta. Pero tanto exjugadores de equipo como parte de la audiencia fustigaron al legendario número 23 porque dicen que buscó “posicionar” su imagen por encima de todos

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The Last Dance, la serie documental centrada en el último año de Michael Jordan con los Bulls de Chicago, cumplió con las expectativas de ESPN y Netflix. Con una audiencia global calculada en casi 30 millones de televidentes en todo el mundo, la producción satisfizo a los nostálgicos del baloncesto de los años 90 y seguidores de la estrella de la NBA, pero al mismo tiempo la construcción de su trama generó molestias entre algunas personas que compartieron con el legendario jugador durante la época de gloriosa del equipo.

Desde compañeros que dicen que Jordan mintió en algunos episodios de la docuserie, hasta otros que fustigaron al número 23 por su actitud agresiva en el camerino y algunos que criticaron su falta de compromiso social a favor de los afroamericanos en Estados Unidos, salieron a la luz pública detractores a medida que avanzaban los 10 capítulos.

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Aquí ofrecemos cinco claves para destacar los puntos que incomodaron a algunos de los que siguieron esta docuserie, que fue dirigida por Jeson Hehir:

1.- Es un mentiroso

Horace Grant lanzó fuego apenas culminó el último capítulo de la serie. Llamó “mentiroso” a Jordan y dijo que el relato de la producción solo favorecía a la estrella de los Bulls. “Diría que fue entretenido, pero sabemos, quienes estuvieron allí como compañeros de equipo, que alrededor del 90% era bullshit (mentira o basura) en términos de la realidad”, dijo en una entrevista a ESPN radio el alero fuerte. “Todo eso fue editado del documental, si quieres llamarlo documental”, agregó quien ganó los títulos de 1991, 1992 y 1993 con Chicago y a quien Jordan acusó de haber revelado secretos del camerino al periodista Sam Smith, autor del controvertido libro “Jordan Rules”.

2.- No estaba comprometido con los afroamericanos

Craig Hodges, otro integrante de los Bulls desde 1988 hasta 1992, criticó a Jordan por revelar en los primeros capítulos interioridades del equipo durante la alocada década de los años 80. Para el escolta fue innecesario contar que algunos jugadores del conjunto se escapaban en las noches para asistir a fiestas en las que consumían alcohol y drogas, específicamente cocaína. Hodges agrega que en varias ocasiones pidió a Jordan que se involucrara en la lucha por los derechos sociales a inicios de los 90 (sobre todo cuando se generaron los disturbios en 1992 por el ataque de funcionarios policiales de Los Ángeles contra el afroamericano Rodney King) , pero no tuvo éxito. 

3.- Afectó la imagen de Pippen 

Según el periodista David Kaplan de la cadena ESPN, el alero Scottie Pippen –una de las figuras más importantes en los seis títulos alcanzados por los Bulls– dijo que que habían empañado su imagen en The Last Dance. “Está tan enojado con Michael y cómo fue retratado, llamado egoísta, que está furioso porque participó y no se dio cuenta de en qué se estaba metiendo”, indicó. En la serie muestra a un Pippen incómodo e insolente con la directiva de Chicago luego de firmar un contrato que evitó que ganara un salario ajustado a su calidad y rendimiento como jugador. No obstante, hay una frase de Jordan que lo enaltece: “Sin Scottie Pippen no hubiese existido Michael Jordan”.

4.- ¿Un líder brillante o un villano inmisericorde? 

Aunque en uno de los capítulos Jordan se muestra reflexivo y por momentos se quiebra por el trato fuerte que tuvo con varios jugadores, después de la serie muchos periodistas — sobre todo los de las nuevas generaciones– han criticado el estilo de liderazgo que ejerció Jordan con sus compañeros. Si bien fue exitoso, pues el equipo ganó las seis finales que disputó bajo su mando, el costo fue alto en términos emocionales. Will Perdue y Steve Kerr son dos de los que recibieron al menos puñetazos de Jordan durante los entrenamientos. En The Last Dance se observa cómo la estrella se dirigía de forma despectiva hacia los novatos de su equipo, como Scott Burrell, o el gerente Steve Krause. Dos frases de la serie quedan para recuerdo: la primera, “voy a ridiculizarlo hasta que llegue al mismo nivel que yo”; la siguiente, “y si no estás al mismo nivel, entonces será un infierno para ti». Al final, se redime con otra oración: “Nunca les pedí algo que que yo no haya hecho antes”.

5.- Alimenta la vanidad de Jordan

Cuando comenzó la temporada 1997-1998, Phil Jackson y varios jugadores que formaban el núcleo de los Bulls sabían que sería la última. Por ello, después de largas negociaciones, permitieron que se grabaran las interioridades del camerino para contar ese último capítulo glorioso de la dinastía de Chicago. Al final levantan el título, pero a diferencia de los 10 documentales anteriores sobre su carrera, Jordan decidió el momento oportuno e impuso sus condiciones (bajo su productora) para contar la historia a su manera. Las cientos de horas de grabación permanecieron guardadas en los archivos de la NBA durante dos décadas y el propio comisionado, Adam Silver, en ese tiempo uno de los directores de prensa de la liga, llegó a un acuerdo tanto para filmar las imágenes como para la posterior producción de la serie The Last Dance: ni Jordan ni la NBA podían usar las imágenes sin permiso del otro. A eso se agrega que Silver, ya como comisionado, le otorgó el control del documental al ahora empresario. Lo que salió fue una de las mejores series deportivas, un producto excelso de marketing que favoreció a uno de los más grandes jugadores que ha conocido la historia.

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