ZULIA

Las estaciones de servicio están vigiladas por policías y funcionarios de la Guardia Nacional. Cobran entre 5 y 10 dólares por llenar el tanque

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Colas de hasta tres kilómetros, de casi 10 cuadras, colas de madres con bebés durmiendo en sus carros, de gente que duerme en las cajas de sus camionetas pickup, de gente que está desde las tres de la madrugada y sale al día siguiente a las tres de la tarde para poder surtir apenas 30 litros de gasolina.

“Todo es la maraña. Por cada cola de gasolina se ven dos o tres más: la de los pendejos, que estamos aquí hasta 12 horas; la de los vivos, que dicen que trabajan en la Gobernación o la Alcaldía, y la de los marañeros, que son las que controlan los guardias y los policías. Piden entre 10.000 y 15.000 bolívares y los dejan pasar rápido, y a quienes quieran el tanque full, les piden 10 dólares”.

El hombre que declaró es profesor universitario y prefirió decir que se llama José a decir su verdadero nombre, porque teme represalias.


Hasta cuatro días de cola hay que hacer para que llenen un tanque


Sus compañeros en la cola reclaman por lo mismo. Un señor montado en su carro, en el que hace “carreritas” para La Concepción, señaló la fila, en la que varios choferes tenían en la mano cinco dólares. “Cuando el bombero ve el billete, sale corriendo, quita a cualquiera y pasa al que le dé dólares”.

Sin electricidad, la mayoría de las gasolineras no surten; los usuarios hacen las colas a la espera de que haya electricidad o de que llegue la gandola. “Aquí todo es una cola; nos quieren borrar del mapa, todo es una calamidad”.

Machiques sin gasolina

Las colas en las estaciones de servicio en Machiques de Perijá no dan tregua y son, quizás, la manifestación más evidente de las consecuencias de la crisis eléctrica. Hasta cuatro días en la fila pasan los usuarios para llenar un tanque. Las personas denunciaron que estaciones de gasolina se mantienen cerradas en la zona, lo que genera largas colas para surtirse del combustible.

Así le pasó a Albi Rujano, quien hizo colas de días para llenar su tanque en la estación Machiques-Colón.


Cuando el bombero ve el billete, sale corriendo, quita a cualquiera y pasa al que le dé dólares


“Esta estación tiene planta eléctrica, pero solo la encendieron para llenar unas pipas al ejército y a nosotros nos dejaron esperando; no he podido ir a mi finca, no sé si los trabajadores tienen comida, si la leche se la llevaron, es desesperante esto. De las cuatro estaciones de servicio solo dos tienen plantas eléctricas, pero nunca hay gasolina” comentó Luis Atencio.

Elaborado por Sheyla Urdaneta, Nataly Angulo, Mayreth Casanova, Edwin Urdaneta, Johandry Montiel y Eira González

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