En una cancha de la ciudadela Ciudad Verde, una de las más grandes de Machala, en la Provincia de Oro, Ecuador, el campeón nacional de baloncesto nacido en Guanare, Miguel Tona, entrena a 45 niños con la meta de llevarlos a torneos nacionales e internacionales

Los sueños de Miguel Tona están a una hora de la provincia de Azuay y a casi tres mil kilómetros de Venezuela. Hasta esa provincia del litoral ecuatoriano le acompañó el anhelo de crear su propia escuela de baloncesto

En enero del 2018 llegó al cantón Camilo Ponce Enríquez, uno de los 15 que integra la provincia de Azuay, junto con su esposa Blanca Aponte. Durante un año ejerció los oficios de carnicero y ayudante de panadería, mientras echaba ojos a los campos deportivos. Por momentos, la tristeza lo acongojó. Se topó con un gran obstáculo: en el cantón no había cancha para practicar baloncesto, pero persistió.

Miguel resolvió tal como lo hacía cuando era director técnico de las selecciones de Portuguesa, o como cuando en un partido se imponía una jugada decisiva. Con rapidez, precisión y estrategia: sin demora se fue a Machala, en la Provincia de Oro vecina de Azuay, y logró ubicar una cancha en la ciudadela Ciudad Verde, una de las más grandes de esa entidad. En ello lo apoyó de uno de sus antiguos jefes, don Galo Reyes.

Entonces se montó en el proyecto. Repartió volantes casa por casa, ofreció clases gratis durante una semana y, aunque se inició con 5 alumnos, dos años más tarde tiene matriculados 42 niños en las categorías semillita (5 a 7 años), U-9 o mini (8 a 9 años) e infantil (12 a 13 años). Además, estableció oficialmente la Escuela de Baloncesto Winner´s Internacional, en homenaje a la Escuela de Baloncesto Winner’s de su natal Guanare, donde vivió sus glorias deportivas.

A futuro, los éxitos no le serán ajenos, presagia Ángel Galindo, uno de sus mejores amigos y compañero de travesías. “Miguel es disciplinado y ama lo que hace”, confirma. En efecto, este docente migrante ha construido su vida personal y profesional con empeño y paciencia.           

Miguel Tona es uno de los entrenadores venezolano de baloncesto más destacados y con más trayectoria en el estado Portuguesa. Supo combinar su talento con la academia. Cursó estudios en el Colegio Universitario Cecilio Acosta, en Los Teques, Miranda, donde se graduó como técnico superior universitario en Deporte, mención baloncesto, en 1998. Años más tarde, obtuvo el título de licenciado en Educación Física, Deporte y Recreación en la Universidad de Los Llanos Ezequiel Zamora (Unellez).


PARA CONCRETAR SU EMPRENDIMIENTO DEPORTIVO, MIGUEL TONA UBICÓ UNA CANCHA EN MACHALA, A UNA HORA DE SU RESIDENCIA, REPARTIÓ VOLANTES CASA POR CASA, OFRECIÓ CLASES GRATIS DURANTE UNA SEMANA Y, AUNQUE SE INICIÓ CON 5 ALUMNOS, AHORA TIENE MATRICULADOS 42 NIÑOS EN LAS CATEGORÍAS SEMILLITA (5 A 7 AÑOS), U-9 O MINI (8 A 9 AÑOS) E INFANTIL (12 A 13 AÑOS)


La trayectoria deportiva de este guanareño incluye una decena de campeonatos que lo convirtieron en entrenador de referencia. Como profesional, a mediados de 2000, Miguel Tona ingresa a la prestigiosa escuela de baloncesto Winner’s, dirigida por los hermanos Rodolfo y Roberto Jiménez. 

Para ese entonces, la Winner’s pertenecía a la Fundación Nacional Escuela de Baloncesto (Funaeba). Allí, Miguel Tona alcanzó sus primeros campeonatos nacionales en las categorías Sub-15, Sub-17, Sub-13, máxima femenino y Sub-13 femenino, entre otros. También destacó a nivel federado: fue el primer entrenador de Portuguesa en la liga nacional juvenil y director en la Liga Occidental de Baloncesto Femenino.

Entrenar a niños y a adolescentes no es una tarea difícil para este director técnico. En 2013, Miguel Tona trabajó y dirigió las categorías infantil y cadete, con las que se convirtió en campeón nacional, y logró sumar jugadores a la selección nacional de Venezuela, como Amalia Berríos, Josmar Acevedo y José Sulbarán.

A mediados de 2014, empujado por la crisis de su país y la precariedades de su profesión, el deportista abandona su labor como entrenador y decide unirse a la lucha gremial del sector educativo por los derechos salariales del Magisterio venezolano, pues de manera simultánea se desempeñaba como coordinador del Departamento de Educación Física de la Unidad Educativa Nacional Cuatricentenaria, un liceo ubicado en una zona empobrecida de su ciudad.

Este hombre de 52 años protagonizó en las calles de Guanare las protestas contra la administración de Nicolás Maduro, registradas en todo el país durante 2014 y 2017. En enero de 2018 hizo un alto y emigró a Ecuador. 

Alli está el entrenador, viviendo en el cantón Camilo Ponce Enríquez, Provincia de Azuay, Ecuador. Todos los días recorre durante dos horas, en trayecto de ida y vuelta, la carretera de Machala. En esa ciudad es donde decidió retomar su sueño; fue donde consiguió una cancha para enseñar a los niños a jugar baloncesto.


MIGUEL TONA RECORRE TODOS LOS DÍAS, DURANTE DOS HORAS EN TRAYECTO DE IDA Y VUELTA, LA CARRETERA DE MACHALA. EN ESA CIUDAD ES DONDE TEJE SU SUEÑO, FUE DONDE CONSIGUIÓ UNA CANCHA PARA ENSEÑAR A LOS NIÑOS A JUGAR BALONCESTO


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