Indolencia y abandono ganan terreno en Escuela Granja de Aragua

En cierre técnico se encuentra este centro de capacitación agrícola y pecuario adscrito al Inces, que era modelo en la formación de técnicos medios agropecuarios

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Todo el cableado de la institución fue robado (Foto Alfredo Morales)

La Escuela Práctica de Agricultura (EPA) La Providencia, ubicada en la parroquia Samán de Güere del municipio Mariño del estado Aragua, en su mejor momento se convirtió en la única escuela de formación agrícola y pecuaria del país.

A 86 años de su creación, este centro de capacitación, adscrito al Instituto Nacional de Cooperación Educativa Socialista (Inces), está en el suelo, azotado por el hampa y abandonado por sus autoridades.

Los 59 trabajadores que quedan se sienten desamparados. Ningún directivo del Inces informa cuál es el futuro de la institución, que prácticamente está en cierre técnico: solo quedan 40 estudiantes. El comedor y la lavandería están desmantelados desde hace tres años. La residencia estudiantil fue clausurada.

La lavandería fue totalmente desmantelada (Foto Alfredo Morales)

El comedor atendía a los alumnos, trabajadores y visitantes. Tenía capacidad para atender a 500 comensales”, recordó Karla Barcos, coordinadora de organización y finanzas de Sintrainces Aragua.

El Pitazo logró acceder a las instalaciones de la Escuela Granja y comprobó el mal estado de las áreas. El comedor fue desmantelado en su totalidad y destruyeron dos cavas cuartos. Además, fue robado todo el cableado, bombillos, puertas, protectores y mobiliario. La lavandería, que prestaba servicio a los 200 estudiantes de la residencia estudiantil, también está inoperativa. “Se robaron todas las piezas que servían”.

La residencia estudiantil tiene varios años clausurada. Antes pernoctaban hasta 200 estudiantes (Foto Alfredo Morales)

Los pocos trabajadores que quedan trabajan en precarias condiciones. La institución del estado, denuncian, viola todas las normas de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Lopcymat). A pesar de las dificultades, aún asisten a sus puestos de trabajo.

“Si no lo hacemos nos amenazan con levantar expedientes administrativos”, revelan. Sin embargo, dejan claro que aman la Escuela Granja y confían en que la institución se puede salvar.

Varios intentos y pocos resultados

En 2007, el gobierno inició un proceso de recuperación de la infraestructura de la EPA, que incluía aulas de clase, dormitorios y unidades de producción. En esa oportunidad, la Escuela Práctica La Providencia se convirtió en Centro de Formación Socialista Agrícola, pero no ocurrió más nada. La promesa de rehabilitación se quedó en el camino.

Los trabajadores dijeron que la Escuela Práctica de Agricultura aún es recuperable (Foto Alfredo Morales)

La indolencia y el abandono fue ganando terreno en 138 hectáreas, donde antes había unidades de producción de bovinos, ovinos, caprinos, porcinos, cunicultura avicultura y hasta fábrica de alimentos.

En agosto de 2018 se volvió a hablar de recuperación.

“Tenemos la voluntad política para apuntalar nuevamente las 138 hectáreas que comprenden la EPA La Providencia. Debemos colocarla de nuevo como espacio para la producción agrícola del país“, dijo en su oportunidad la viceministra de Economía Comunal, Kyra Andrade.


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Han pasado ocho meses de ese anuncio y la Escuela Práctica de Agricultura La Providencia sigue igual o peor.

Los trabajadores denunciaron que, además del hampa, las distintas gerencias que han pasado por la institución han desmantelado la granja, aparentemente, para resguardar los pocos equipos que quedan.

Lo que no entienden los denunciantes es la saña con la que han entrado en departamentos y oficinas, dejando tirado muchos expedientes y certificados, como si hubiesen entrado a robar.

El comedor que atendía a 500 comensales está totalmente abandonado Foto Alfredo Morales

“El fin de semana se llevaron lo poco que quedaba de las oficinas de administración, recursos humanos, control de estudios y coordinación administrativa. Desalojaron todo. Se llevaron puertas y hasta los protectores”, comentó Karla Blanco.

Así dejaron autoridades de la institución varios departamentos y oficinas. “No entendemos la saña contra la propia institución”, denunciaron los trabajadores Foto Alfredo Morales

Blanca Riera, ingeniera agrónomo y supervisora de Formación Profesional de la Escuela Granja, tiene 26 años de servicio y siente que el Inces abandonó la institución.

“Desde 2016 hemos venido siendo afectados por el hampa común y, posteriormente, la dirección del Inces decidió trasladar el mobiliario para otras sedes por resguardo, pero nosotros no hemos sido informados qué va pasar con el personal y la institución. Nos sentimos desasistidos por el Inces regional y nacional”, expresó.

Lo que fue una escuela modelo en formación agropecuaria hoy está a punto de cierre técnico: de 200 estudiantes quedan 40, y de 111 trabajadores sobreviven 59.

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