Cuentos de cuarentena –14–

El lunes pidió delivery de carne, pollo, frutas, vegetales, cerveza, artículos de limpieza y medicinas, etc, etc.

Pidió todo a casa de su novia: para él y para la novia.

El martes salió de su casa a las 8:00 am.

Estuvo en casa de la novia hasta la 1:00 pm.

Volvió a su casa con abundante mercado y muchas historias de fruterías, farmacias, panaderías y estación de gasolina.

Llegó directo a bañarse, por seguridad. Dijo que, además, estaba cansado del ajetreo en la calle.

Al quitarse las medias, conocidas de su esposa –de esa de ligas poderosas que marcan la piel en la pierna– no tenía ni una pequeña línea de presión después de pasar toda la mañana en la calle.

PEDRO ÁLVAREZ


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