Cuentos de cuarentena –9–

Entre otras cosas, en la cuarentena me dio por limpiar. Limpiar y ordenar. Ya saben, esto de aquí pasa para allá y lo de allá viene para acá. De la cesta de ropa sucia convertida en closet de lencería saqué manteles y pañitos olvidados. También la cobija de la abuela. Olía bien. Bueno, no olía mal. Por tonterías sentimentales me la llevé conmigo a la cama. No pude dormir. La noche siguiente tampoco. Me picaba todo de la cabeza a los pies. En la mañana del tercer día lavé y planché lo que se atravesaba en el camino. Hasta el sofá, por si acaso. Qué COVID ni qué COVID: por una semana al menos, mi terror fueron los ácaros.

MARÍA GABRIELAS MATA CARNEVALLI
–Venezuela–


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